sábado, 1 de junio de 2024

RELATOS SEMANA 211

"Café Lehmitz" de Anders Petersen

 RELATO 1


ERA NUESTRA VIDA

Cuando entramos a nuestro bar, la sombra del crepúsculo se anunciaba ya en el horizonte dibujando estratificadas manchas de violeta y azul.  
Allí, los mofletes del negro saxofonista parecían balones prestos a reventar mientras su música ejercía sobre mí un hipnótico poder. 
Y tú siempre solías estar ausente, te conocía bien. Sólo te miré alguna vez, de soslayo, en tanto yo dibujaba húmedos arabescos sobre la mesa. Nunca disimulábamos, nuestra vida transcurría dura, como los turnos de la factoría, el matinal frio alemán o la crianza de nuestros hijos.
Pero este era nuestro momento...hasta que las campanas dieran las 10.

RELATO 2

EN EL BAR "EL REFUGIO"

Tres figuras destacaban entre tanto murmullo. En un rincón, una mujer furiosa se enfrentaba a dos hombres. "¡No puedo creer lo que habéis hecho!", les espetó. Uno de ellos mostró algo. "Lo encontramos en el despacho de Emilio", explicó. "Pensamos que con esto podríamos ayudarte". Elena miró sorprendida. "Es peligroso, Emilio no se detendrá hasta recuperarlo. Necesitamos un plan". La tensión crecía entre ellos; lo que vio parecía ser su única esperanza para salir de la encrucijada en la que se encontraba. Mientras aquello ocurría, deslicé mi cámara del bolsillo y capturé aquel momento, sabía que la imagen era clave.

RELATO 3

BISTROT

En remolinos de humo, los demás, mirada ebria, sólo aspiraban hojas de polvo seco. 
A mí me recordaban a una foto en la que sonreías sin mirar, una noche de hace muchos años.
La libertad me esperaba paciente, la cerveza evaporándose en una nube roja.
El gitano me había repartido las cartas declarándome ganador, pero era un truco, pensé.
Aquella noche llovía, las cuerdas de la guitarra hacían vibrar mi corazón.
Mientras cantaba, vi tu falda girar como en aquel baile de un antaño lejano.

Me miraste a los ojos « Mon amour, tu es enfin ici ».

RELATO 4

DESESPERACIÓN 

Acumulaba los posavasos como testigos de su quiebra. Insistía en apilarlos, no fuera a ser que al no verlos, la realidad engullera su alma, lo poco que todavía tenía de ser humano.
Se sabía un hombre muerto, por eso se rodeaba de zombis. Parásitos del ron y la absenta. 
¿Cómo salir de esto? Solo había un camino y no pasaba por recuperar a su mujer y su hijita, eso ya era imposible.
La salida a toda su desesperación terminaba enfrente del pub. 
Cruzo el portón, avanzó y saltó.
Por fin era libre.

RELATO 5

TENGO NOVIO  

La flor y nata de la ciudad se daba cita en ese garito de moda para trasnochar, beber y bailar. Lo mismo se cerraba un negocio millonario, que se pagaba para eliminar a alguien entrometido o molesto. En la mesa que yo servía se estaba cociendo algo mas que un escarceo amoroso, esas miradas furtivas… esos cuchicheos… ese vigilar a los fotógrafos de las revistas de moda, no presagiaban nada bueno. El viejo apareció de pronto detrás de la chica espetándole: ¡¡Tira pa´casa que te voy a dar yo a ti “soy mayor de edad”!!
Pero… ¿¡¡PAPÁ!!?, es mi noviooooo.

RELATO 6

LO QUE YO MÁS QUERÍA

Yo no quería. Pero vi sus ojos mirando otros ojos y sus labios brillando de rojo tras el cristal de su copa.  
Yo no quería, pero vi su cadera bailando en la pista y después desear al que hizo esa foto.  
Yo no quería, pero la imaginé en otros brazos y un ascua en el pecho me ardía.
Yo no quería, ¡de veras que no quería!
Y ahora, cerrados sus ojos, su boca torcida, 
mis manos llenas de sangre, ¡señor guardia!

Yo no quería, ¡ay!, ¡no quería! 
Yo no quería perder lo que más quería.

RELATO 7

PARTE DE SU VIDA
 
Aunque el lugar está muy concurrido, me ubican en una buena mesa. Tras ojear el menú, ya estoy acompañado por ellos. Richard sigue extremadamente obsesionado con seducir a Marie. Esta vuelve a tener la mirada nublada, resultado de su adicción no reconocida al alcohol. Y Paul, tan enigmático como siempre, observa en silencio.
 
Cuanto más les conozco más me apetece ayudarles a encauzar sus vidas, pero...
 
"¿Sabe ya lo que desea pedir?".
 
La voz del camarero los hace desaparecer. Aparto ligeramente mi novela, pido mi cena y vuelvo a abrir el tomo por la misma página. Quiero seguir con ellos.

RELATO 8

MAÑANA SERÁ OTRO DÍA 

El casting había terminado y tanto Stephen como Lorna estaban desolados.
El, se postulaba para sustituir a Humprey Bogart en las escenas incómodas de su próxima película, _La reina de África_, pero un repentino pánico escénico le dejó en blanco y lo primero que se le vino a la mente fue una frase de Clarck Gable en _Lo que el viento se llevó_, concretamente "Francamente, querida, eso no me importa". Lorna, su mujer, sufrió un acceso de risa irrefrenable, por lo que fue invitada a abandonar el estudio de grabación.
Se sentían patéticos, pero confiaban en que mañana amanecería igualmente.

RELATO 9

SONRÍAN POR FAVOR! 

Las sirenas eran la banda sonora de aquella madrugada en Carson city.

Los tres sabían que su sociedad había llegado a su fin. Fue bonito mientras duró. 

En su último golpe algo salió mal. Jannik fue capturado en la huida para darles una oportunidad.

Jack decía que a estas alturas los estaría vendiendo, siempre lo envidió. Marlene jamás esperaría una traición de su hermano.

Podrían haber huido pero dudaron. Se refugiaron en un tugurio de Hammerhelm street a tomar una copa y urdir un plan de escape a la desesperada.

Sonrían por favor! Les sorprendió un fotógrafo del Daily Day.

RELATO 10

QUIMERA

Tras veinte años de mi cobarde partida fui a buscarla al pub donde solíamos quedar con la esperanza de encontrarla. Antes alegre y divertido, era ahora un antro llamado "Quimera". Sus clientes, almas necesitadas de un oido, una caricia, un consuelo para una sola tarde.

Una cortina de humo espeso, el olor a colonia barata y alcohol adulterado lo envolvían todo. Dos ventiladores de aspas ayudaban a esparcirlo.

Demacrada, con ojeras y una tristeza sin fin, vi como una lágrima rodaba por su rostro cuando se cruzaron nuestras miradas.

Apuró su tequila de un sorbo y desapareció tras el humo.

RELATO 11

SOBRE EL CUADRILÁTERO 

Generación tras generación, en el Corner pub irlandés, las frecuentes transacciones de los viernes: La lozanía de las mujeres era el activo que garantizaba el intercambio de padres desesperados en busca de asegurar el futuro familiar: alimentación, vestimenta y estudios para los varones.

En un extremo del ring se situaban las féminas salvadoras del destino del clan. En el otro, descendientes de padres acaudalados que compraban descendencia garantizada a cambio del patrimonio heredado de sus bisabuelos.

En la pelea se disputaban mujeres sin capacidad de decidir con hombres sin potestad de rescindir. Los magullones, en sus respectivas almas.

RELATO 12

EL BAR DAS ALMAS PERDIDAS 

Para tomar el pulso de una ciudad...visita sus bares.
Guardo el recuerdo de uno: Das almas perdidas.
Situado en un arrabal portuario, su nombre me impactó nada más verlo allá por mis años mozos.
Allí podías encontrar toda una fauna indescriptible: Mujeres echadoras de cartas, hombres ávidos de placeres fugaces, consumidores de ocio etílico y un sinfín de almas perdidas en busca de amparo y cobijo...como la mía de entonces, en pleno desenfreno de la juventud.
Yo empezaba y aún podía decidir qué rumbo tomar.
Los demás hacía tiempo que habían perdido el rumbo de sus vidas.

RELATO 13

DESILUSIÓN 

¿Cómo hemos llegado hasta aquí?  

Que aquél sentido del humor,  
antes jocoso y divertido 
me resulte ahora rudo y chabacano.

Que sólo necesites de una copa 
para que muestres tu verdadero ser.

Que tu imagen, ayer idealizada, 
haya desaparecido para no encontrarla después.

Te dejo,
me iré sin hacer ruido. 

Si es preciso por la puerta de atrás,
en silencio, como te gustaba tenerme, 
pero no me impidas volar.

Sólo fui un complemento más de tu impostada vida. 

Hoy necesito vivir, olvidarme de todo lo que huela a ti.

Pasar página, recobrar mi vida.

Ya no sé cuándo la perdí.

RELATO 14

VENGANZA

Los tres fuimos testigos de la muerte de Henry, mi marido. 

Dos días permanecí encerrada en el cobertizo de nuestra casa sin comer ni beber. No era la primera vez que pasaba por eso. 

La puerta se abrió de un portazo y supe que mi padre y mi hermano, por alguna extraña razón, conocían mi paradero.

Metimos el cuerpo en el maletero y paramos en el restaurante Doffman para analizar la situación. 

Mi hermano, reflexivo, se debatía entre el bosque o el caladero del muelle, mientras que la mirada de mi padre tan solo reflejaba una cosa: venganza.

RELATO 15

EL MUDO

Así lo conocían en el local. Jamás pronunció una sola palabra. Andaba serio y con la mirada perdida. Llegaba, pedía por señas una cerveza al camarero y se paseaba por la sala. Dónde le parecía se quedaba un rato absorto e indiferente.
Aunque aquello era un avispero de ladrones y traficantes, los parroquianos lo asumieron como una presencia invisible y lo ignoraban sin molestarlo, cautos desde que noqueó a dos navajeros que lo agredieron.
Los informes que entregaba en la Dirección General siempre empezaban igual: “En Marujita y sus Niñas, el día de la fecha se consiguió la siguiente información:”.

RELATO 16

EL HILO ROJO DE LA VIDA

Aquel caso lo cogí por hambre. 
La vida de un detective no es fácil.
Me esperaba aquella morena tan llamativa, me recordó a Audrey Hepburn. 
Guapa, esbelta, tacones de aguja, vestido ajustado. 
Me contó que buscaba a su hermana, separadas al nacer, su madre las dió en adopción.
Lo descubrió al sacar una partida de nacimiento.
Con esa sola pista, Adela García García, padres desconocidos de Santander. 
Un año tirando del hilo que nos ató tal vez para siempre. 
Si las pruebas de ADN. lo confirman, encontré a quién será mi cuñada en agosto, cuando me case con mi Adela.

RELATO 17

HAMBURGO 

Aparento tener más de treinta, pero apenas tengo dieciséis años.

Franz _el brillantina_, es el único para mí. Hace dos años me entregué a él. Me defiende de las manos que quieren, sin su permiso, deslizarse entre mis muslos.

Mis padres es cómo si no estuvieran y con él me siento protegida. En el _barrio rojo_ no hay muchas otras opciones de salir adelante.

Esta madrugada la policía irrumpió en casa y se lo llevó esposado. Yo pude huir en un momento de distracción. 

No me queda otra que volver al _café lehmitz_ y esperar a que vuelva algún día.

RELATO 18

EL ÁLBUM 

Navegadas por el reloj del tiempo, sus manos encallecidas, pasan recuerdos, en las páginas del álbum, de pergaminos amarillentos.
Una lágrima surcó el suelo, recorrió hacia atrás, el calendario. Reflejándolos en la mugrienta pared. Ellos enamorados escribieron una película de amor prohibido. Él lleva en su solapa un clavel rojo, sus pétalos caen cuáles gotas de sangre.
Marcada por el estallido del cristal de una copa, una cicatriz renace en su corazón, mientras lo sostiene moribundo en su regazo. Ella mira implorante, a la mujer que él llevó al altar, esta cruel, con manos ensangrentadas, exclama: ¡Muerto antes que contigo!

sábado, 25 de mayo de 2024

RELATOS SEMANA 210

 

Foto de Oscar Gustav


RELATO 1


OVER THE RAINBOW
 
Nuestra madre nos había advertido que una tormenta se avecinaba. Ninguna la creyó, pero nos obligó a bajar con un paraguas. El sol brillaba con fuerza y el calor del verano era otro personaje más en nuestra historia.
 
Tan pronto como terminamos de pintar la senda de baldosas amarillas, empezó a llover de forma desproporcionada. Me derrumbé viendo cómo nuestro trabajo se desvanecía ante nuestros ojos.
 
"¡No llores! Cuando acabe la tormenta saldrá el arcoiris y con sus colores mágicos podremos llegar al castillo más rápido todavía".
 
Solo mi hermana sabía ahuyentar mis penas de una forma tan especial.

RELATO 2

LLUVIA ESCARLATA 

Ellas, eran la contraposición de los ideales, una sublime y malévola, la otra dulce y sensible, retándose una a otra en un sin fin de devenires, jugando con sus fichas de ajedrez humanas.

Un día Ella susurro al oido de un hombre sus palabras casi inaudibles, y el hombre accionó el interruptor de la fábrica, soltando todo el material radiactivo en forma de lluvia.

Ella se rió en la cara de la otra, mientras bajo el paraguas veía como se derretían ante ella todos los trabajadores. La otra lloró mientras intentaba salvar a los pocos que pudieron escucharla.

RELATO 3

15 DE ABRIL (DÍA DEL NIÑO Y LA NIÑA)

Tuve la suerte de vivir esa valiosa etapa de inocencia y espontaneidad a tu lado, donde la imaginación era inagotable y la curiosidad por el mundo que nos rodeaba era insaciable. Cuánto añoro esa capacidad de sorprendernos y maravillarnos con las cosas simples, sentir la fascinación por los cuentos de hadas, experimentar con enorme asombro y admiración el mundo natural, la espontaneidad y la libertad de vivir el momento presente sin preocupaciones por el futuro. A pesar de los años transcurridos, seguimos siendo las niñas de siempre. Cuánto te echo de menos, hermanita. Y las niñas siempre decimos la verdad.

RELATO 4

SE ARRUINÓ LA FUNCIÓN 

Mi familia siempre ha sido muy dada a todo tipo de celebraciones.
Con motivo del día de la madre montamos una pequeña representación en el jardín donde mis retoños, Eva y Eric, harían de alados querubines.
Apenas empezada la función, el cielo empezó a oscurecerse y se desencadenó una tormenta que, al ver las piruetas de mis peques, no pudo contenerse y estalló en un torrente de aplausos en forma de lluvia.
Eva, siempre risueña, sonreía embelesada bajo el paraguas, pero Eric, roto en sollozos, aún tenía que aprender a ver el lado bueno de la vida.

RELATO 5

TENGO CACA

No había peor momento que la fiesta del colegio para hacerme caca encima. No sé si era rebeldía, una comodidad mal elegida o el deseo de no abandonar algo que me estuviera encantando hacer en ese momento. Después de meter la narices, la profesora me arrastraba por la punta de la oreja hasta hacerme caminar de puntillas, para apartarme de los demás.

–¡castigada!–

Ahí quedé yo, bajo la lluvia con el consuelo esporádico de alguna amiga, viendo desde lejos cómo los demás niños disfrutaban la fiesta...

Ahora no he cambiado mucho... Sigo disfrutando, y tambien cagándola de vez en cuándo.

RELATO 6

LAS NUBES: SUS MUSAS

Nos encontrábamos en verano los amiguitos después del año escolar, muy limpios y repeinados, para jugar.

Al regresar, se escuchaba gritando a las madres en las diferentes casas.

¡No sales más!

¡Castigado, a la ducha!

¡De barro hasta las orejas!

¡Mamá! 

Muchos lloriqueos.

Él siempre contestaba:

— Madre, no es barro, son mis amigos del cielo que juegan con nosotros. 

Íbamos al río.

Las nubes eran figuras irreales desconocidas, en su imaginación cobraban vida; nosotros realista las transformábamos en bolas de barro que nos tirábamos entre risas.

Toda esa imaginación lo convirtió con los años, en un maestro del surrealismo.

RELATO 7

ESCAPARATE DE MUÑECAS 

Las niñas acudían cada tarde al escaparate de muñecas, les contaban con detalles de felicidad las cosas que harían juntas. 

Con nombres recién inventados, terminaban cada conversación prometiéndoles a las muñecas que les tenía reservado sitio en su jardín. 

Las muñecas de la nueva temporada se estremecían de alegría al saberse elegidas.

Sin embargo, la muñeca negra desviaba su mirada, llevaba tantos años allí que sabía que a aquellas niñas que les visitaban cada tarde no le brillaban los ojos, sino que eran oscuros, fríos y profundos, como lo era el cementerio de muñecas rotas que crecía en su jardín.

RELATO 8

PASOS PERDIDOS

Nacimos casi el mismo día. Nuestras madres jugaban a las cartas aquel verano con nosotras en sus vientres. Compartimos chupetes, mocos y las cucharas de papilla.

Dicen que fue una noche de Reyes, que llovía cuando nos tomaron nuestra última foto juntas.

En mi comunión te mencionaron. En mi graduación te recordaron. Cuando obtuve el carnet de conducir, tus padres celebraron mi coche nuevo.

Dicen que te echaste a andar entre la gente. Que alguien te debió coger. No te vimos nunca más.

Tus padres no han dejado de buscarte. Sigo siendo tus pasos en sus vidas, amiga querida.

RELATO 9

MALEFICA

Siempre te creíste superior. Tu burlona sonrisa maléfica la tuve tan presente que cualquier imagen tuya iba precedida de una inferioridad que nunca pude superar. 
Querías protegerme pero me asfixiabas con tu actitud.  
Hoy las cosas han cambiado. ¡Quién lo iba a decir! 
Ni el mejor serial hubiera previsto un final así ¿verdad hermanita? 
Cuántas veces te decían, déjala, es una llorica. Nadie se imaginaba que la débil, como tú me creías fuera capaz de…jajaja. 
El psiquiatra me enseña una fotografía. Veo tu sonrisa aunque no recuerdo nada. Me quedan muchos años por delante pero ya no tienes aquélla sonrisa.

RELATO 10

LA LUZ DE LUCÍA

Aquí estamos, inmortalizadas en papel mate. Reías bajo la tormenta, saltabas sobre los charcos, mientras yo… yo solo sabía llorar.
“¿Ves? Las gotas son como pequeños secretos que caen del cielo” prometía tu mirada chispeante. La admiración y la envidia, se entrelazaban en mi pecho a partes iguales.

Amada amiga, hoy imploro a tu sonrisa una respuesta, ¿por qué tú? ¿Por qué los que aman la vida, la pierden, y los que apenas vivimos, escondidos tras el miedo, permanecemos?
Eres luz, Lucía. Sé que tu paraguas me cobijará siempre. Súmalo a lista de cosas que nunca te dije.

RELATO 11

RESISTENCIA

La tormenta arreciaba, truenos y relámpagos, bombas que rasgaban el cielo y sacudían la tierra.

Los caudillos encorvados bajo el aguacero, con una mueca corrían a refugiarse en sus malolientes cuevas.

La lluvia golpeaba con fuerza los tejados y se desbordaba por los canalónes, derramándose por el suelo como lágrimas desesperadas largamente contenidas.

Ellas acurrucadas bajo un gran paraguas, resistían la gran tormenta que quería barrer la razón del mundo, dejándolo en manos de los locos belicistas.

Esperanza abrazando a su hermana Miedo, sonreía mirando más allá aquellos días oscuros; el amor a la vida les habría salvado.

RELATO 12

DISFRUTAR SIN SER VISTA

No había nada que les provocara más ilusión que un día de lluvia de verano. Cuando eso ocurría, Marta y su hermana pequeña corrían al jardín a disfrutar de la lluvia fresca, saltando de un lado a otro y jugando al escondite entre los maceteros. ¡Cómo disfrutaban! Leonor tenía, bajo la gárgola con boca de pato, su lugar secreto, donde se divertía sin ser vista. Desde la ventana, sus padres veían que Marta se apropiaba del valioso tesoro de su hermana, aquella gárgola con boca de pato, lo que provocó una hecatombe de lágrimas.

RELATO 13

INOCENTES 

Bastian sufría desde pequeño. Era de esos niños inestables que asimilan mal sus sentimientos. Cualquier circunstancia, adversa o no, desestabilizaba su pequeño corazón.
Florence, en cambio, arrollaba con su desparpajo. Su risa contagiaba y toda ella llenaba de ternura. 
Llegaron a la _Maison_ _Macao_ de Puerto Príncipe, en plena temporada de lluvias. 
En el mes de octubre fueron devueltos al orfanato, sin aviso previo ni explicación.
¿Qué había pasado?, nadie lo supo.
Solo ellos vivieron lo sucedido en ese sótano. Bueno, ellos y el mayordomo, antes de quedar tendido encima de un charco de sangre. ¿Cuál de los dos fue?.

RELATO 14

AMOR POR ENCIMA DE TODO
 
Los niños nos levantábamos muy temprano, con el cosquilleo nervioso en el estómago que no nos dejaba desayunar. Nosotras esperábamos en el patio pese a la lluvia.
Tú te mostrabas alegre y esperanzada, mientras que yo, llorosa y preocupada.
Al finalizar las visitas, las monjas nos hicieron pasar al despacho y nos dijeron que nos adoptaban a las dos, no juntas, pues no éramos hermanas, pero sí íbamos al mismo barrio.
Ambas lloramos de felicidad por la cercanía.
Crecimos, nos enamoramos y ambas decidimos ser valientes e irnos a vivir juntas, hasta hoy. Mira la foto mi amor. Te acuerdas?

RELATO 15

LOS DUENDECILLOS DEL LAGO BLED

Estaba en Bled, un precioso pueblo esloveno, donde huí de todo para celebrar mi último cumpleaños. 
La vida me pesaba mucho, hasta el punto de querer desaparecer; me pareció elegante hacerlo en el lago del pueblo, a escondidas, mientras llovía. Me resultaba romántico morir acompañado de la lluvia. 
De la nada, aparecieron dos niños bajo un paraguas. Sentí toda la alegría de uno, mientras el otro absorbía mis tristezas.
Tal vez fue una alucinación, pero todo aquel peso que sentía desapareció con los niños y unas ganas inmensas de vivir me acompañan desde entonces.
La magia sí existe, creo yo.

RELATO 16

MI HERMANA JUANA

De las dos, mi hermana siempre fue la más aventurera, como se puede apreciar...

En esta foto, teníamos 7 y 5. Yo lloraba asustada por la lluvia, y ella simplemente reía. 

Todo lo afrontaba con una sonrisa. Su espíritu siempre fue una fuente inagotable de luz para todos los que la rodearon. 

Nunca desfalleció. Ni por un tormentoso matrimonio, que terminaría en un amargo divorcio; ni siquiera por el cáncer, que aunque terminó llevándosela, jamás la doblegó. 

De ella me queda su hijita, a la que adopté, y en cuyos ojos, hoy atisbo, el fuego que siempre tuvo su madre.

RELATO 17

MALA LLUVIA

Aquel día no llovió como siempre. Lalita había escuchado a sus padres hablar de «lluvia radiactiva» y aunque no sabía a lo que se referían, intuía que era algo malo.
La nube contaminante provocada por el accidente de Chernóbil se trasladó al vecino país de Bielorrusia y cada vez que llovía lo inundaba todo de sustancias cancerígenas que eran absorbidas por los pastos para el ganado y las plantaciones agrícolas, intoxicando los alimentos que se consumían y el agua que se bebía.
La trajimos un mes a nuestra casa en una cura alimenticia, pero su recuerdo nos ha acompañado siempre.

RELATO 18

LA CASA MÁGICA

Una fuerte tormenta me sorprende gratamente durante la noche. Rememoro, con dulce nostalgia, cómo sin llevarme ni un año, te sentías responsable y cuidabas de mí.

“Esto es nuestra casa mágica. Contemos todas las gotas”, sonreías para protegerme.
“¡… decimueve y vente!”, y volvíamos a empezar porque no sabíamos seguir. 

Aún conservo la casa-mágica-paraguas, y el valor que me infundiste para afrontar los miedos. Cada 18 de noviembre brindo por ti, por esa niña “mayor” que hizo de madre, y doy gracias porque fueras tú mi ángel, mi hermana. Hoy sólo quisiera tener cuatro años y contar las gotas contigo.

RELATO 19

HIJA 

 Recuerdo esta foto de la adopción peruana. Mas siempre fuiste mi hija. Alegría, dulzura, instinto de protección. Bendito el día que llegaste, ¡ay, aquel momento! 
   Y existías: me mirabas, llorabas, reías, jugabas, estabas…crecías.
 ¡Qué rápido transcurre el tiempo! Pero tú das a cada día un valor. Tus méritos, mis alegrías; tus dificultades, pan del día que, por labrar tu camino, no pesan. Perdóname mis errores, tal vez yo no importe tanto, tu vida ya está en marcha y a cada hora provoca mis aplausos.
  Y cuando duermas, siéntete en el paraíso: recuerda que papá está ahí. Siempre velaré tus sueños.

sábado, 18 de mayo de 2024

RELATOS SEMANA 209

Foto Sandra Marcos

RELATO 1

ESPANTO

Desde hace tiempo había aprendido a vivir solo. Al principio, aquella tragedia no se me quitaba de la cabeza, pero los años y la vida te aligera de recuerdos y los reemplaza por rutina, que obnubila tu cerebro y ves las cosas turbias y lejanas.
Pensaba que había encontrado el equilibrio después de su muerte, pero de repente, cuando menos te lo esperas, te topas con la cruda realidad. Había sido engañado. Aquel día en que reconocí esas piernas bajando las escaleras de mi tienda, me di cuenta que ahora sí el mundo había acabado para mí.

RELATO 2

COMO EL AGUA

Me encanta flamenco y bailar como el agua del rio. "Tienes la alegría de los gitanos" me dijiste. Fue balazo a primera vista. Esmayada, iba devorando mijillas de tu amor sin darme cuenta. Tenia una hambre de comerte a cachos.

Todo fracasó.
¡De repente te descubrí machista y malaje!

¡Lista! Puerta encerrada, maleta pesada. Bajo a paso lento, el espejo refleja emociones, tus ojos son de caracol enfadado, la boca es hueco vacío. El sombrero andaluz flotando se para, 
helado como mi corazón.

Solo se oye el sonido seco de mis tacones, mientras me alejo de ti para siempre.

RELATO 3

EL MENTALISTA

Fue el último intento de escapar. Me sorprendiste cuando bajaba por la escalera con la maleta, dispuesta a librarme por fin de un secuestro mental y físico que me destruía. 

Ahora comprendo porqué cuando me pillabas intentándolo te limitabas a sonreirme despectivamente y a hacer malabares con tu sombrero Panamá.

No podía ir a ningún sitio, estaba atrapada dentro del espejo, como una larva de insecto en una gota de agua. Solo deseaba que el espejo se rompiera para escapar.

Tras tu detención la policia te obligó a hacerme una regresión hipnótica para por fin liberarme.
Tus abusos mentalistas acabaron.

RELATO 4

LA FLOR DE SU SECRETO

El local "Rojo Magenta" era su refugio, el lugar donde podía ser auténtico sin fingir. Se subía al escenario acompañado por su guitarra y su inconfundible sombrero arcoiris.
 "¡Ay amor, tu boca sobre mi boca / Ay amor, la flor de mi secreto!", cantaba una noche cuando, sin esperarlo, vio a su mujer al fondo, junto a la barra, con la mirada vidriosa. La emoción le atravesó. Logró mantenerse y concluir su actuación.
Al regresar a casa, todo estaba claro, al fin. Una maleta y un adiós le esperaban. Hubo las palabras necesarias; sobrevolaba la certeza de una vida sin dobleces.

RELATO 5

UN VIAJE EN EL TIEMPO

La veo bajando las escaleras, con el maletín de muestras en la mano, siempre impecable, altos el moño y los tacones.
Y es que mi tía era "viajante".  
Esa palabra me hacía soñar, llenaba mi imaginación de paisajes y me trasladaba a tiempos épicos, de mosqueteros y tahúres.
La veía surcando mares y cruzando selvas, usando simplemente su maleta como arma y herramienta.
Pero un día abrí "la caja de Pandora" y solo había sombreros de fieltro blancos. 
La decepción me hizo coger uno y salir corriendo. 
Todavía lo conservo. Me recuerda a ella.

RELATO 6

AUSENCIA

Él sólo había querido protegerla, hacer de ella una mujer de bien. No podía entender por qué lo abandonó. Al principio era todo ira y frustración, después comenzó a recordar. Poco a poco vinieron a su mente las humillaciones, los gritos, los bofetones. Recordó sus exigencias absurdas en el cuidado de la casa, cómo la insultaba por su forma de vestir para salir a la calle… 

Ella no creyó nunca volver. _“Padre se muere”_ fue el escueto mensaje de su hermano.
A su llegada, no reconoció al anciano enclenque y consumido que, llorando aferrado a sus manos, le pedía perdón.

RELATO 7

YA NO PUEDO MÁS 

Una vez más, Walter, llegaba a las siete de la mañana con su abrigo, desprendiendo ese olor tan característico de una noche de alcohol y tabaco.

Esta vez, en cuanto oyó la puerta, salió de su dormitorio para despedirse. Ya no habría más oportunidades, ya no se quedaría en la cama haciéndose la dormida, para después levantarse como si nada ocurriera.

Era difícil dejar al amor de su vida, y abandonar el hogar que juntos levantaron. Pero aún era más difícil, convivir diariamente con la mentira.

Hubiera preferido que la engañara con otra mujer, pero la enemiga era la ludopatía.

RELATO 8

INALCANZABLE SUEÑO

Desafié la hostilidad de ser libre
Quedaron sin risas mis labios
Mi cuerpo vacío de abrazos
Los que, envuelto en ti, eran constantes.

Al dejarte marchar reconocí cuánto fallé
Aprecié las flores al volar la primavera
Extrañé el calor porque se hizo el invierno
Alteraste mi alma hilando nuestro mundo extraordinario.

Y surge el recuerdo y te robo en sueños
Y te pienso, te deseo y no te tengo
Contengo mis lágrimas cobardes
Te grito en silencio.

Ahora sumo cuánto amé
Asumo que debo dejarme querer
Que fuiste el más inalcanzable sueño
Y te me hiciste realidad sin querer verlo.

RELATO 9

OTRO FINAL

Rick Blaine no era feliz, a pesar de tener uno de los locales más exitosos de Casablanca. Se podría decir, sin temor a equivocarse, que su vida tenía más oscuros que claros. Había salido victorioso de situaciones muy peligrosas, sin embargo, fue el desamor lo que le convirtió en un hombre gris y amargado.

Por eso, cuando Ilsa Lund volvió a su vida, no estaba dispuesto a dejarla escapar. Ella tampoco a él. 

Después de conseguir los salvoconductos, ambos subieron a un avión hacia Lisboa, junto con Víctor Laszlo, el marido de Ilsa. Cuando llegaran a USA ya se organizarían.

RELATO 10

CAPRICHOS DEL DESTINO 

Las escaleras se despliegan bajo sus pies, cada peldaño es un verso en el poema del destino. Ella desciende con la gracia de una pluma en el viento, llevando consigo sus sueños y secretos. 
Mauro, la vio bajar quedando su corazón atrapado en un tamborileo incesante. Su sombrero, en un acto de pura torpeza, resbala entre sus dedos y cae. En ese instante sus miradas se encuentran y sus ojos se hablan. Un destello fugaz que lo dice todo.

Con voz entre susurro y canto, ella rompió el hechizo del silencio:

—Parece que el destino hoy juega con sombreros.

RELATO 11

YO NO SOY TU FAIR LADY 

_"No puedes hacer esto"_, me dijo cuando me sorprendió bajando por la escalera con la maleta.
Mi vida con él había sido siempre un imperativo _"no puedes"_.
Cuando nos conocimos, su pantagruélico ego llegó a la conclusión de que yo era la protagonista de su particular _My fair lady_, y desde el primer momento intentó convertirme en otra mujer.  
Mi amor y mi inseguridad, le permitieron su pretensión de cambiar mi espontaneidad, mis formas abruptas, mi verborrea graciosa.

Mi _Sí. Sí puedo_, mientras le lanzaba su ridículo sombrero, aún permanece en su rencor, supongo.
No ha salido de su asombro.

RELATO 12

LA CUERDA SE ROMPIÓ 

¿Te creías que no iba a ser capaz? Pues ya lo estás viendo....se acabó, no aguanto ya ni un minuto más cerca de tí.
A partir de ahora puedes hacer con tu vida lo que quieras, estoy más que harta de tus estúpidos conflictos de vanidades, de tus idas y venidas desafiando mi paz interior y mi estabilidad mental. 
Gota a gota has ido colmando mi paciencia y ahora me siento fuerte para liberarme de ese yugo emocional que me ha retenido tanto tiempo junto a tí. 
No soy tu madre cariño, así que madura de una puñetera vez.

RELATO 13

EL VUELO DE NORA

Con la mirada firme y el corazón palpitante, la "pequeña y dulce alondra", cruza el umbral de su jaula dorada. Los ojos de Torvaldo la siguen mientras ella avanza con determinación. 

La maleta pesa poco comparada con los años de sometimiento. 

El eco del cerrojo sella su marcha. Es una despedida silenciosa, pero elocuente. No hay lágrimas, solo la promesa de un futuro esculpido por sus propias manos. 
La sociedad murmura, pero su paso es decidido. Nora, pisa cada escalón con incertidumbre, pero no mira atrás. La verdadera obra de su vida está a punto de comenzar.

RELATO 14

TODO LO HACÍA POR TI

 -No te pensarás ir? Es que, te tengo que explicar… me has malinterpretado. ¿Qué es, por lo que encontraste en la cocina? - ladró él-. Dejé los platos de la semana sin lavar y la basura sin sacar para que vieras que, durante los días con tu hermana, me estaba cuidando, que me alimenté bien… Es que tú siempre piensas en lo peor, pero yo te quiero…
  -Claro, cielo. Y también vi otras pruebas en el baño. Me alegro que te sepas cuidar, te hará falta. Gracias por ponérmelo fácil - sollozó ella-. Y ahora voy a volar, y sin retorno.

RELATO 15

LA GOTA QUE COLMÓ EL VASO

¿Te ibas así, sin despedirte si quiera? ¿Qué me hubiese encontrado una nota quizás? Tampoco eso ¿verdad?

Déjalo, tal vez sea lo mejor. 

Aunque sabía que cualquiera de estas discusiones sería la última, me pregunto por qué no soy capaz de quedarme callado y cribar mis palabras antes de lanzarlas.
 
Mis arrepentimientos siempre pensé eran como las vidas de los gatos, cada vez me quedaba uno menos y llegaría el momento que mi crédito se habría agotado.
 
Ese momento ha llegado. 
Pero ¿me quieres decir qué culpa tenía mi panameño? Me lo has desgraciado. ¡Mira qué agujero le has hecho!


RELATO 16

EL ESPEJO 

En Samarcanda la mágica cuidad de “Las mil y una noches,” le compró un espejo cochambroso, por lastima, a un anciano andrajoso. Se lo envolvió, le dijo: “por bondadoso te llevarás una sorpresa”. Cuando abrió la caja, el espejo estaba reluciente. Tenía una nota, espejo del cuento de “Blancanieves.”
Él, en el espejo, se veía normal.
Pero el espejo le reflejaba en cuanto se miraban, que pensaban de él y como eran de verdad las personas que lo rodeaban.

RELATO 17

CONTRAPARTIDAS

Pensé que a estas alturas de tu vida no te atreverías. Pero lo hiciste. Al fin, diste el paso que llevabas tanto tiempo, tácitamente postergando. 

Siempre hubo algo más importante o inmediato a lo que atender. Siempre buscando excusas o justificaciones; y al final todos y todo, era antes que tú misma.

No puedo mostrarte ni un ápice de aprobación, beneplácito o asentimiento, porque temo que si es así, des vuelta atrás. Aún a riesgo de perderte, tengo la extraña certeza de que ahora sí estás recorriendo tu propio camino.

Te amo y siempre te amaré. Ahora ve, y búscala.

RELATO 18

VIGILIA / DESTINO.

Mi querida amiga.
La vida caprichosa nos separó.
Siempre estuviste en mi corazón. 
Cierro mis ojos.
Recuerdo tu rostro, tus ojos verdes, tu sonrisa.
Escucho tu voz de niña.
Contigo recobro la alegría.
Inhalo de nuevo tu presencia. 
Lágrimas derramadas en soledad. 
Mejor seguiré sonriendo. 
Me encontraste, después de 40 largos años.
El amor seguía intacto.
Saborearemos la vida.
Nos amaremos, ignorando que sólo te queda unos meses de vida.
Déjame volver a esos días.
Dime que pida un deseo. 
Déjame ser niño.
Permíteme escuchar de nuevo tu risa. Custodiaré nuestros recuerdos, hasta que el destino nos una de nuevo.

RELATO 19

VOLVER A EMPEZAR

Hacía bastante tiempo que su aventura había terminado, pero guardaba un buen recuerdo de aquellos meses que si se sumaban equivalían a varios años. 

Le sorprendió percibir su inconfundible olor al entrar en casa, más todavía encontrarla en las escaleras. Era ella, sin duda, aunque su apariencia distaba de la que debería tener alguien que supera los 50. Estaba más joven y hermosa que cuando se conocieron, ¿cómo era posible?

“He empaquetado lo esencial. Quiero compartir mi secreto contigo y que vivamos la vida que debimos tener”.

Intentando hacerle reaccionar, le lanzó un sombrero y añadió: “Nos lo merecemos”.

RELATO 20

VUELO IMPERCEPTIBLE

¿De veras te vas? ¡Te he dicho que sólo estaríamos reunidos hasta media mañana! ¡Después haríamos lo que tú quisieras!

...Lo que yo quería era irme con mis maletas y no volver nunca más.

 En esa mañana comprendí que las reuniones, las partidas de golf, los atrasos en nuestros almuerzos, las tardes de sábado y domingo interrumpidas y ocupadas y las llamadas interminables habían llegado a su fin. Habían formado parte de nosotros, de nuestra intimidad y de nuestra rutina.

Ahora sólo anhelaba volar de la misma forma en que lo hacía el sombrero que, casi imperceptiblemente, también escapaba de sus manos.

 RELATO 21


BUENA MANO

Llevaban 20 años juntos y ya no disimulaban las cosas que del otro les molestaban.
—¡Esta mala costumbre tiene que terminar! —le dijo cuando la vio bajar con la maleta.
—¡Que me dejes! ¡No puedo evitarlo! Sabes que estoy en tratamiento y que he mejorado mucho desde que cambié de terapeuta.
—Es que no puede ser. Vale que te trajeras las velas que ponía la gente en lo de Fray Leopoldo, o los impulsos irrefrenables en los supermercados, pero esta premeditación para saquear la habitación de tu madre cuando vamos a visitarla a la residencia ya me parece el colmo.

sábado, 11 de mayo de 2024

RELATOS SEMANA 208

Foto Henk Heijmans

 RELATO 1


PERRO LADRADOR...

_- No! No puede ser! Increíble!_
_- Aficionado a la bolsa, quizá?_
_- Disculpe señora, la conozco?_
_- No creo, pero me preguntaba, qué asunto le preocuparía tanto, como para romper la calma que hasta que usted llegara, aquí reinaba._
_- Calma?_- gritó con desprecio.
_- Por qué piensa que lo que usted haga es más valioso que lo que hagan los demás, caballero?_
_- Vieja chiflada..._-murmuró con desdén.
_- Egocéntrico, egoísta... y además veo que es usted un maleducado._
_- Si no fuera porque es una mujer mayor...!_- amenazó alzando el puño.
_- Y machista. Hágalo, si siente necesidad. No vacile._
_- Además veo que es usted un cobarde._

RELATO 2

EL VUELO DEL RECUERDO 

-¡¿Cómo puede decir eso?!
-Pero hijo, si solo es la tarta de manzana que...
 -¡No soy su hijo!- Grita desesperado acercando su mano amenazante al rostro de la señora.
Una paloma blanca aterriza en el puño del señor. Él se detiene y la observa.
-Siempre te gustaron las palomas- Asegura ella sonriendo.
El semblante desconcertado del señor se suaviza. Suelta el periódico y toma las manos cansadas de ella.
-Mamá, ¿eres tú?-
-La tarta está en el horno- Asiente feliz ella.
El periódico, ahora en el suelo, muestra un artículo: El amor incondicional, el mejor antídoto contra el Alzheimer.

RELATO 3

NO SUFRAS EN SILENCIO

Mi nueva ruta incluye el parque central. No es mi lugar preferido, pero soy tan bueno en mi trabajo que obedezco y me entrego al 100%.

Ayer, mientras todos mis sentidos estaban alertas a lo que sucedía a mi alrededor, observé cómo un señor corpulento agitaba su puño frente a una tierna anciana. Reaccioné rápido y lo aparté de un empujón. 

La sorpresa fue descubrir que no discutían, sino que el sospechoso ejemplificaba el tamaño de sus almorranas. 

Afortunadamente todo fue un malentendido. Desgraciadamente no consigo sacarme de la cabeza el tamaño de ese puño y lo que estaba representando…

RELATO 4

INCONDICIONAL NOSTALGIA

Al salir del orfanato investigué, viajé para documentarme, solicité informes a diferentes instituciones… hasta que vi la luz donde confluían todos los puntos y el día que había anhelado toda mi vida.

La observé de lejos, menuda, frágil… pero, tras nuestro encuentro, reconocí que el amor que derramaron sobre mí las hermanas del convento y las personas que me guiaron, fue inmensamente mayor que el de mi propia madre. Un velo líquido anegó mis ojos.

Pese a ello, decidí que mi valía no dependía de un amor maternal ausente y, mordiéndome las lágrimas, logré abrazar una verdad amarga pero liberadora.

RELATO 5

MALTRATO

Era un hombre malo, malvado, nunca amo a nadie. 
Ese día el nudo en el estómago apenas me dejaba respirar.
Golpes, lloros, actuando como si nada pasara, recogiendo mi alma rota en mil pedazos.
Recuerdo el traslado en ambulancia.  
Ya no olería a alcohol, sin gritos, ni insultos.
Martina no debía notarlo, hoy se tatuaría una sonrisa enorme debajo de esa tristeza.
Con la inocencia de quién apenas ha vivido y la sabiduría de haber sufrido demasiado pronto.
Grité: "Es tarde, que venga la luna que me quiero dormir". Y mis ojos ya no volvieron a abrirse. Por fin descansé.

RELATO 6

LA MADRE QUE ME PARIÓ (Y OTRAS REFLEXIONES)

Parece mentira que mi madre siga haciéndome sentir como un niño cuando hago algo que no le gusta.

Ayer me sorprendió leyendo los resultados de las carreras de caballos mientras fumaba un puro. Bueno, pues le sentó fatal porque consideraba que ese tiempo debía pasarlo con ella, que parirme le costó mucho sufrimiento porque fui muy grande y ella es muy poquita cosa, que iba a morir más pronto que tarde,...

Solo espero que nadie de _la banda_ me viera caminando tras ella con la cabeza gacha. Al fin y al cabo soy todo un capo de la mafia chicagüense.

RELATO 7

PURO PEDIGRÍ

Juan de Dios había salido a su padre, pero sólo en lo físico. Su verdadera casta, simétrica y competitiva era la de su madre. Tenían las mismas obsesiones y se apasionaban con las mismas cosas.
Creció como el perfecto hijo único, amado y consentido, pero con una querencia desmesurada hacia su progenitora. Nunca se casó y siempre estaban juntos, sobre todo desde que ella enviudó.
Nunca pudo olvidar aquel terrible día de 1964 en que falleció de un ataque al corazón. Acababan de celebrar entusiasmados, con puños en alto, el triunfo de España contra la Unión Soviética, ganando la Eurocopa.

RELATO 8

VÍNCULO INFINITO 

Viuda y con un niño, en tierra extraña pues era portuguesa en Italia, tuvo que ganarse la vida a empujones, trapicheando y haciendo lo que fuera necesario para sacar adelante al crío, hermosísimo y grandísimo como su difunto marido.
Siendo aún adolescente, su hijo comenzó a colaborar en el _"negocio"_ de su madre, montando broncas callejeras, con el fin de afanar carteras ajenas.
Pero el tiempo pasa inexorable, y la mujer ya no estaba para esos trotes.
Era fácil verles discutiendo en algún banco de la calle.

_"¡Mamá! tú quédate aquí, que estás muy torpona y nos van a trincar"_
RELATO 9

AMOR VERDADERO

Nunca nadie apostó un duro por su relación, pero ellos, contra todo pronóstico, se empeñaron en ser felices, y pese a las malignas habladurías vecinales, ya llevaban casados, (felizmente) cuarenta años. Él tenía 62 y ella 84. Podía vérselos a diario sentados en un banco del parque, él con su periódico y ella con su bolsa de la compra en la mano. ¿Qué comeremos hoy cariño?
 Verduras mi amor, ya sabes que has cogido mucho peso y no te conviene para los pies. 
 Yo quiero pollo frito.
¿Decidimos como siempre?
¡¡Vale!!
 ¡Piedra, papel tijeras!
¡¡PIEDRA!! ¡¡He ganado!! ¡¡POLLO FRITOOOO!!

RELATO 10

ADORNOS

Mi vecina Casilda era analfabeta. Desde pequeño le leía las cartas que recibía de su hijo encarcelado. Cuando la carta no tenía buenas noticias, la adornaba con relatos felices. Así aliviaba su dura vida. Usando ese método de lectura improvisada, desarrollé una habilidad para inventar historias al leerle los titulares del periódico:
“Descubren un bosque encantado en pleno Corazón Urbano, donde los árboles susurran melodías”,
“Esta noche tendrá lugar una lluvia de estrellas que concederán deseos a todos los que la contemplen”,
“Una comunidad de hadas es descubierta en un bosque, demostrando que la magia aún persiste”. 
Hoy soy escritor.

RELATO 11

SIAMO COSÌ (NOSOTROS SOMOS ASÍ)

¿Quién ha dicho que a los italianos no nos gusta discutir?. Dame cinco minutos y sabrás lo que es una charla entre amigos. 
"Mamma mia, ma que cosa dice, signora" 
"Non sa che è impossibile"
“Parece que sí, o bueno no, podría ser que ni sí ni que no”
Toda la vida discutiendo.
"Impossibile mio amico"
Lo llevamos en nuestros genes pero eso no significa nada
 "se io e te non litighiamo è perché non siamo amici"
Claro que sí. Si tú y yo no discutimos no seríamos amigos. O bueno, también puede ser que no.
Discutamos y lo sabremos.

RELATO 12

UN AMARGO SABOR DULCE

Mark fue abandonado a los tres años. Apenas recordaba comer helado sentado en un banco junto a una mujer.
Tras recorrer todos los bancos de Chicago, uno le llenó de desasosiego, que él tradujo en nostalgia. 
Y allí, todos los días, de cinco a siete, esperaba a "alguien". Esas dos horas el banco era suyo y así lo afirmaba, con grandes aspavientos, que alejaban al más bravucón.
Pasaron treinta años, y un día, una bella anciana se sentó a su lado. Sólo con mirarla sintió el sabor del helado en el paladar, y supo que era ella.
Su madre.

RELATO 13

AMOR DE MADRE 

“¡Adivina qué tengo aquí!”, exclamó el hombre con entusiasmo. La mujer, sonriendo picaramente, respondió: “¡Una hamburguesa!” Él abrió su puño revelando una moneda. Ella mostró una bolsita de patatas fritas. Ambos estallaron en risas. Jugaban a "Adivina qué es" con tentempiés escondidos. Después, descubrieron que olvidaron la bebida. Se dirigieron a un dispensador automático cercano, riendo mientras insertaban monedas. Al compartir una lata de refresco, brindaron por su día lleno de risas y complicidad. Así, en medio de pequeñas sorpresas y gestos simples, su amor seguía creciendo, sumando otro recuerdo inolvidable a su lista de días felices.

RELATO 14

LA MUJER DEL BANCO

No supe donde buscarla y temí lo peor. 
Nunca más volví a verla en aquel banco donde nos encontrábamos cuando yo salía de la oficina. Rodeada de palomas, con sus manos y su falda llenas de migas de pan. Vivía al tanto de los problemas del país. Me fascinaba escucharla hablar del 36, de la España dividida, con todo lujo de detalles. Me hacía preguntas sobre inteligencia artificial, nos llamaba locos.
Ahora que no la veo, echo de menos su escucha. Su curiosidad por la vida y esa lentitud para observar el mundo que no he encontrado en otra parte.

RELATO 15

MI NIÑO DE LOS SUEÑOS

Perdí mi bebé, me separé.
Ese torbellino, hundió en aguas oscuras mi mente. Emergí de lo profundo. Me ofrecí como voluntaria en un hospital oncológico. Ahí le cogí su manita por primera vez; sentí su soledad, su mirada pedía cariño. Era un niño de la calle. Lo operaron.
Reíamos, recorríamos el país de Peter Pan:
Estudió medicina se casó con su amiguita del hospital, tuvo hijos sanos.
Se hizo fuerte, nos saludábamos chocando nuestros puños. Envejecí, él me cuidaba.
Mi pequeño amiguito se fue para siempre al mundo de los sueños. Cogí su mano inerte. 
Él me sanó el alma.

RELATO 16

GRANDULLÓN ENFADADO

María ya no recordaba al grandullón que cada mañana leía el periódico enfadándose.

 Había algo en su mirada y en su tono que le llevaban a lo más profundo de su corazón, pero de ahí no conseguía salir.

 ¿A dónde irían en ese autobús? Sólo apreciaba un profundo cariño enternecedor hacia él, un amor infinito que no se agotaba ni gastaba cada día en su regreso a la residencia.

 Era la última parada antes de la despedida de aquel ser mágico que despertaba su cerebro y colocaba sus neuronas en lo más profundo de su alma. Su presencia me llenaba, me retornaba.

RELATO 17

LA MAMMA SIEMPRE TIENE RAZÓN 

Dña. Vittoria, bajaba a la calle para hablar con su _figlio Luciano_, su _hipopotamito_. Le daba igual que perdiera los nervios, y aguantaba tranquilamente sus malos modos. Ella solo quería que dejara de arriesgar su vida haciéndole trabajitos de vigilancia a la _Cosa Nostra_.

Desde el balcón de su casa, estaba a punto de presenciar lo que más temía. Vio como se acercaban dos sicarios directamente hacia él. Bajó corriendo, paraguas en mano, y empezó a repartir paraguazos provocando la huida de los malhechores y llamando la atención de toda la calle. 

El siguiente en recibir, fue su _hipopotamito_.