Foto Valentina
RELATO 1
CONVIVIENDO
Carmen Machi es nuestra dueña. No dormimos en su cama, ni pisamos el sofá. Es súper cariñosa, pero nunca nos besa en el hocico porque sabe que con él tocamos cacas de otros perretes.
Jamás nos pone ropita.
Cuando ladramos es que nos sentimos contentos, o inseguros...Y ella sabe darnos su apoyo para que no molestemos a los vecinos.
Ayer fuimos a correr al campo y nos encontramos con Javier Cámara y su doberman. Llevaba un bozal precioso (el doberman) Jugamos hasta las tantas. No queremos ser tratados como personas, preferimos ser perros. Somos felices siendo perros.
RELATO 2
LA ADOPCIÓN
Kiko y Kika los miraban con compasión y lágrimas en los ojos. Seguramente habían tenido una mala vida, para terminar abandonados a su suerte. Aquel era un lugar muy triste, pero allí estaban ellos dispuestos a la adopción. Les darían un hogar particular, no colectivo; bien alimentados y en condiciones de higiene. Jugarían con ellos en el jardín, y saldrían juntos los cuatro; un paseo matutino y otro a la caída del sol.
El dueño de las instalaciones, Bernardo a secas se hacía llamar, entregó la documentación a la pareja de caninos. Ya eran dueños oficiales de Camilo y Mariluz.
RELATO 3
EL MAYOR REGALO
Caminé sola por un campo de minas emocionales y descubrí que mis incondicionales me acompañaron en todo momento.
Conmigo estuvieron, velando mis sueños y vigilias, cuando me dejó mi madre, cuando perdí una teta, cuando me negué a salir durante diez meses.
Mirando atrás puedo asegurar la fortuna que supusieron. Con mi cabeza empañolada me animaron a correr para que la lluvia mojase mi rostro como ellos lamieron mi piel.
Abrieron mis ojos para reconocer que la vida en sí misma es el mayor regalo para celebrar.
Hace poco que se fueron, pero sonrío porque cobran vida en mi memoria.
RELATO 4
MI MEJOR AMIGO
Apareciste un día, sin avisar, buscando el cobijo que algún desaprensivo te negó. Tu mirada implorante y el rabo escondido eran fruto de miedos sufridos,
y mucha hambre.
Chasqué los dedos pero desconfiabas, quizás esperabas otra patada que te negara ese trozo de pan que tanto necesitabas. Finalmente venciste la desconfianza. Desde entonces me diste lo que yo más buscaba, amor y compañía. Algún día la vida nos separará, pero allá en el cielo de los perros donde estés, san Roque en la puerta te esperará para darte el hueso de oro, galardón al mejor amigo que se puede tener.
RELATO 5
LA SABANA EN CASA
La introduzco en la cerradura, la giro con el sigilo de un guepardo acechando a su presa, entreabro la puerta hasta poder franquear el umbral. Sin retirarla, deslizo mi mano suavemente para evitar el tintineo del mazo de llaves. Avanzo casi de puntillas a través del pasillo de casa. Procuro silenciar mi respiración, y un cosquilleo de excitación recorre mis entrañas. Me asomo despacio a la puerta de la terraza y...
¡Hoy sí lo he conseguido! Llegar a ellos antes de que me asalten a lametazos en la puerta de entrada.
¡Venid aquí sinvergüenzas!
Mis preciosos cazadores cazados.
RELATO 6
INFINITA
No les gustaba ese rincón; gris, aburrido, muy triste. Resultaba inevitable no sentirse abandonado por sus padres. Por suerte era algo temporal y en cuanto todos esos hombres que olían raro terminasen de cargar cosas, hacer ruidos, entrar y salir, volverían a ser una familia.
Tras la valla, uno de ellos devoraba un enorme bocadillo mientras hablaba por teléfono. Caminaba de un lado a otro sin reparar en los trozos de filete que iban cayendo al suelo. Cuando pisó uno de los pedazos, los dos perros cerraron los ojos compungidamente. Ambos pensaron lo mismo, la estupidez humana podía ser infinita.
RELATO 7
LEY Y ORDEN
La corrupción había emponzoñado todos los estamentos del planeta, incluyendo los tribunales de justicia.
Entonces nació el proyecto JUZGADOG.
Durante años, se adiestró a perros de todos los países para oler la culpa: asesinos, ladrones, estafadores, maltratadores, corruptos.
Ya no hay excusas, sólo huellas químicas del delito.
Los jueces caninos observan, sin miedo ni sobornos. Sentados frente a los acusados, levantan la cabeza y emiten un veredicto riguroso. Un gruñido o un ladrido. Culpable o inocente.
La gente acepta su justicia; es simple, certera. Sus sentencias reconstruyen la confianza humana.
Los perros, fieles y pacientes, vigilan el nuevo amanecer humano.
RELATO 8
TANGO Y NUBE
¿Qué hacemos,Tango?
¡Nube, tú quédate quieto!, a ella le gusta.
¡vale!
¡Ya!
¿Sabes, Nube? Es muy buena conmigo.
Te gustará estar aquí.
Juega con nosotros todo el día.
A veces se queda tumbada y nos abraza durante horas.
Otras corremos y vamos detrás, hasta que se cansa.
¡Es divertido!
y...¿sabes cuánto tiempo duran, Tango? No sé, yo estoy aquí desde que nací.
y tú, ¿cuáles has tenido?
Bueno, yo tuve uno que me enseñó a llevarlo, para no tropezar.
y...¡me gustó protegerlo!
Pero se fue, y no pude seguir su rastro.
¡Tranquilo Nube, aquí estarás bien!
RELATO 9
RAYO Y TRUENO
-¡Es increíble! ¡Nadie lo diría! ¡Parece que nos entienden!
-¡Por supuesto! ¡Estoy convencido de que es así!
-¿Has visto con que carita nos miran?
-¡Cierto! Pero no te fíes. He visto algunos comportamientos inaceptables.
-¡Tienes razón! Dependerá de como sean educados.
-¡Guauu! ¿Pero ese que artefacto es?
-¡No lo sé, pero quedate quieto!
-¿Viste ese destello? ¡Era como un rayo sin trueno!
-¡Bonito juego de palabras, Rayo!
-¡Gracias, Trueno! ¡Que raros son estos humanos!
-¡Cierto Rayo! Pero el motivo de nuestra existencia siempre será acompañarlos.
-¡Bueno, espero que esta pareja nos adopte a los dos; y así continuar juntos, Trueno.
RELATO 10
CEREMONIA
Perro Uno y Perro Dos fijaron sus pupilas en el humano, activando el protocolo de salida. El bípedo recogió las correas y las bolsas con resignada obediencia. Ya en el parque empezó a intercambiar frases con una desconocida que portaba un tercer chucho. Los tres perros trenzaron las correas con movimientos precisos creando un nudo que hizo caer a los humanos de rodillas. Desde el suelo, los humanos aprovecharon para presentarse.
Los canes intercambiaron un parpadeo ultrasónico.
Hipótesis validada.
El contacto físico forzado activaba su apareamiento. Los investigadores anotaron que el paseo era, en realidad, su ceremonia de cortejo.
RELATO 11
JUSTICIA PERRUNA
Dos perros sentados en el arcén de una solitaria carretera miraban el ir y venir de ambulancias. Paró enfrente de ellos un coche. Salió una mujer que con voz meliflua, más bien de pito, les dijo: "Perritos bonitos, perritos guapos, ¿qué hacéis aquí?" ¿"Estábais en el coche accidentado"?
¡Ay que carita de pena tenéis! Subid , que os llevo al veterinario...
Una vez dentro del coche, cuando la mujer aceleró, uno de los perros se le echó encima y ..., se estrelló contra otro árbol.
Bájate ya, que tenemos que ir a por el próximo humano, le dijo un perro al otro.
RELATO 12
EPIFANIO
Eran las Navidades de 2008 cuando llegaste como regalo,fruto de súplicas y ruegos de tres niños. Dejaste de ser un juguete y te convertiste en familia. No dudamos con tu nombre , miramos el santoral, era Epifanía y según tu sexo elegimos Epifanio. Demasiado largo, así que fuiste Epi, para aprender órdenes: andar, parar, salir y hacer tus necesidades. Nosotros te enseñamos mucho, pero tú nos enseñaste más.
Como dicta la vida, tuviste que irte, y no habrá otro Epifanio tan listo como tú. Tu recuerdo sigue vivo en cada paseo.
RELATO 13
AMIGOS PELUDOS
Amigos peludos, sois como el perro Argos, que esperó veinte años para morir en paz bajo una caricia de su dueño; el del hortelano, que prefirió morir de hambre; el de San Roque, el que siguió a su amo por esos mundos recogiendo las limosnas que la gente no se atrevía a dar a un leproso…
Y si existe un paraíso para animales, allí viviréis en paz con la mula y el buey del Nacimiento, Bucéfalo, Laika, Rocinante, Platero y tantos que se fueron, amigos o esclavos del hombre…
Cancerbero ya no guardará la puerta del inframundo.
RELATO 14
CONSEJEROS DE LAS PEQUEÑAS GRANDES DECISIONES
Por la mañana encontré a Ronco y Medusa muy quietos, observándome. Ronco con cara de desilusión, Medusa de hastío. Como si pudieran ver en mi interior y me estuvieran juzgando, desilusionados con mi decisión de dejar a Julieta.
«Ya sé que os cae bien y que cuida de vosotros, también cuida de mí. ¡Y a mí también me cae bien! Es solo que... no sé, me ahogo si pienso que la relación va formalizándose.»
Me sostuvieron la mirada. Por más que lo intenté, no encontré ninguna razón que ellos aceptaran. No me dejaron más opciones. Esa anoche le propuse matrimonio.
RELATO 15
BAJO EL MISMO OLIVO
Nacieron bajo el mismo olivo. Uno, Caín, insatisfecho e inquieto; el otro, Abel, manso y atento. Compartían catre y también los huesos que les lanzaba su amo entre juegos.
El amo cayó enfermo.
Abel era capaz de buscarse la vida mientras Caín seguía esperando lo que creía merecer.
Una noche, entre ladridos rotos, Caín, hambriento, mordió el hocico de su hermano. Abel, del golpe, cayó al suelo.
El patio quedó en silencio.
Desde entonces, Caín vigila solo, olfateando la ausencia.
Crujió el olivo que los vio nacer recordando que la sangre, muchas veces, ladra de envidia y celos.
RELATO 16
LADY Y LUA
La fanfarria inundó la carpa.
“Con ustedes, Lady, la perra trapecista, y Ella”. Encontrada entre cartones, era una bolita de nieve y barro. Lady enfermó; funambulistas rivales la robaron; estaba embarazada, la tiraron al arroyo. Tuvo cuatro cachorros; la lluvia los arrastró, solo salvó a Lua.
El viento azotaba; vagaron alumbradas por las estrellas. Cobijó a una niña perdida, guiándola a la ciudad. La familia agradecida los recogió.
Ella recorría, esperanzada, pueblos; buscaba a Lady. Fue la familia a comprar boletos al circo con los perritos. Lady corrió hacia una Ella llorosa, dándole lametazos.
RELATO 17
CORA Y COCO
Como cada mañana, Rubén, el veterinario, acude al Refugio de Animales.
Ese día encontró en la reja de entrada, junto a un enorme transportín, dos hermosos mestizos de montaña, y una nota que decía: “Cora y Coco fueron mi única familia durante 15 años. No podrán acompañarme allá donde voy. Se ruega un trato digno”.
Conmovido por la mirada tan humana de los canes, se arrodilló delante de ellos, acariciándoles el costado y ofreciéndoles una golosina.
Esa mirada fue decisiva.
-Yo seré vuestra familia a partir de ahora. Les dijo mirándolos a los ojos, mientras los auscultaba.