Foto Victoria Aguilar
RELATO 1
TODAS MIS VIDAS
Trabajé en clubes nocturnos hasta reunir lo suficiente para huir. Rehíce mi vida en distintos países, cambiando de nombre y de piel. Viajar fue la forma de ser yo misma.
Me integré en diferentes culturas, hice amigos y a veces me quedaba; otras, seguía adelante. Aprendí a quererme y el mundo apareció en mis manos. Pintaba lo que vivía: mares, montañas, guerras, risas, silencios.
Hoy alguien contempla mi obra en otro continente. No sabe quién soy. Ni siquiera yo lo sé, pero ya no importa: por fin soy libre.
RELATO 2
LA CAPITANA DE LA CALLE DEL ROSARIO
En la calle del Rosario, abierto todos los días, se situaba el bar La Paca. Un gran dibujo de la dueña enmarcaba una terracita, apenas cuatro mesas repletas de vida que, de pronto, se evaporaron cuando la tragedia golpeó la puerta. El barrio contuvo el aliento durante meses, especulando sobre un cierre que olía a despedida definitiva.
Pero esta mañana la persiana ha crujido con la fuerza de un volcán recuperado. Ahora ese dibujo ha cambiado, aparece La Paca con un parche en el ojo porque, para vencer a la muerte, le bastó con mirarla fijamente y seguir luchando.
RELATO 3
BIEN POR ELLA
Hace tiempo que Marisa me comenta lo insoportable que le resulta esta ciudad. Ruidos agresivos atacan cuando menos te lo esperas. Hoy mismo, a las seis de la mañana, el canto del mirlo, que con tanta alegría recibo desde mi insomnio mañanero, se ahogaba entre el estruendo insoportable de un vehículo municipal de limpieza vial.
Observo a mi amiga desde el mostrador, haciéndome a la idea de que mañana ya no vendrá a refugiarse en mi local. Bajo la inquietante mirada de la mujer tuerta, apura las últimas horas antes de escapar al pueblo donde ha encontrado la paz.
RELATO 4
FALTA DE MUSAS
Las tardes, hora del café y, por qué no, una copa, se estiraban frente al papel en blanco. Pensaba, miraba, observaba… nada. Pedí otro gintonic. Entonces llegó la memoria: una princesa, casada a los dieciséis, de belleza intacta aun tras perder un ojo en un accidente. Madre de diez hijos, amante de reyes, envuelta en tramas de espionaje, acabó encarcelada. ¿Por qué esa historia? Levanté la vista y entendí: en la pared, un dibujo mostraba a una mujer hermosa con un parche. Sonreí. Ya tenía comienzo, conflicto y final. Escribí sin miedo, como si ella dictara cada palabra, al fin.
RELATO 5
LA GOTA INTERMITENTE
Hay que vivir con lo que tengo, no de ensoñaciones.
Pasan las cuatro estaciones, el reloj gira acumulando años, recorro el callejón oscuro de nuestras protestas juveniles contra las injusticias, algo cambió; en ello te perdí y a varios compañeros.
Vencí el doloroso goteo de recuerdos, que repiqueteaban constantemente.
Despejé la telaraña que cubría el viejo local de reuniones de risas e ilusiones. Borrosa seguía en la pared la cara que pintaste de la justicia mitad vigilante, mitad ciega.
Caí en un sopor, me entregaste una carta, pensé que soñaba, al llegar a casa la tenía en el bolso.
RELATO 6
CUATRO CERVEZAS Y UNA PARTIDA
Cada tarde llegaba al bar y pedía cuatro cervezas muy frías.
Sacaba una baraja de cartas de su bolso y repartía entre cuatro.
Se pasaba toda la partida hablando con las sillas vacías, jugando y bebiendo cerveza.
De vez en cuando levantaba la voz y discutía con una compañera invisible.
A nadie llamaba la atención, todos la conocían y sabían de su tragedia.
Cinco años atrás, ella y sus tres mejores amigas sufrieron un accidente de coche y solo ella sobrevivió, despertando de un coma de ocho meses.
Desde entonces, cada día juega su partida imaginaria, con sus amigas desaparecidas.
RELATO 7
LA MITAD DE LAS LÁGRIMAS
_La tuerta_, es un lugar multidisciplinar. Lo mismo te ponen un ceviche que te enseñan a hacer cerámica esmaltada.
Luz, la dueña, es cantante y se parece a Luz Casal; todas las noches interpreta un pequeño repertorio de sus canciones... _Loca_, _Piensa en mí_, _¿Por qué no vuelves, amor?_
Luz es tuerta por decisión propia. Cuando su último novio la dejó, consideró que le faltaba media vida y se puso un parche en el ojo, para ver solo la mitad.
Si queréis hablar intensamente de la vida, de amor y lágrimas, preguntad por Luz. Os escuchará con interés sincero.
RELATO 8
ABOGADA DE PLEITOS PERDIDOS
“Ya que eres su abogada de pleitos perdidos, tu opinión me parece acertada, o sea, confiscarle el arma asesina: el balón de fútbol, pero al menos, debería comparecer en el juicio, porque puede estar escondido en el armario” —me dijo mi padre con un retintín sarcástico—.
Por eso estoy aquí, en este antro, donde nadie me pueda encontrar... porque yo rompí el jarrón chino.
Lo que no sabe mi padre es que el acusado se ha fugado de la cárcel, su cuarto, escapándose por la ventana y agarrándose a un árbol, como Tarzán.
RELATO 9
MI REFUGIO
Cada uno guarda un rincón privado, ese refugio íntimo donde la inspiración respira sin ruido y las preocupaciones quedan suspendidas, como si no existieran. Allí, entre silencios y gestos mínimos, puedo escribir mis cuatro versos en una servilleta improvisada, otorgándole la dignidad de un cuaderno de poesías.
En ese espacio casi sagrado he aprendido a ordenar el caos de mis emociones, escucharme sin prisa. He descubierto que la verdadera felicidad habita en lo pequeño, una luz, un aroma, un instante, una sonrisa. Porque sí, esos breves momentos que cada día habito me sostienen, me reconstruyen y me devuelven la paz.
RELATO 10
ALGUIEN QUE FUE
Los aplausos parecían no tener fin. La prensa me adoraba. Champán, viajes, joyas y vestidos caros. Un puñado de periodistas apostados siempre en mi puerta. Me gustaba.
Pero las semanas se convirtieron en meses y después en años. Los reporteros dejaron de esperarme. El público me fue olvidando. Una artista local hizo un dibujo con mi rostro en una cafetería, luciendo un parche. Era un homenaje, dijo.
A veces paso a verlo.
Ayer entré a pedir agua. Alguien señaló el mural preguntando «¿quién es?». El camarero se encogió de hombros y contestó «alguien será». Tristemente, pensé «alguien que fue».
RELATO 11
CON MIS MEJORES DESEOS
La releyó por tercera vez con una mezcla de vergüenza y esperanza. Dudó un instante y se vio tentada de romperla en pedazos. Aquellas líneas reflejaban planes, miedos, promesas y deseos. Todo lo que aún no era, pero podría ser.
Nunca creyó que escribiría una carta que no tendría que enviar, aunque resultaba emocionante guardarla como si no existiese.
Respiró hondo y cogió el móvil para devolver una llamada. Estaba lista para aceptar la oferta que cambiaría su vida.
Cuando llegase la fecha la leería para descubrir si se había convertido en la versión que quería ser.
RELATO 12
COMEDIA CAFÉ
En aquella terraza de cafetería pasé los mejores momentos de mi vida.
¿Sería por el encanto de aquel camarero que respiraba cultura por los cinco costados? ¿Por el buen gusto con el que ponían aquellas listas de jazz? ¿La variedad de personas interesantes que venían a este sitio? ¿Sería por la riqueza con la que los propietarios contaban sus experiencias? ¿O por la imaginación que mostrábamos en aquellas interminables tertulias?
Mañana firmo con una de las editoriales más importantes del mundo, y de este lugar nacieron mis mejores ideas.
Ellos no lo saben, pero les debo todo lo que soy.
RELATO 13
ESPERANDO TU VUELTA
La tarde cae a plomo y el tiempo juega en mi contra. Dos horas esperándote y tú, sin aparecer.
La pared, que tantas veces miramos, rebota mis ilusiones como pelotas de frontón. Arrojo en el móvil las palabras que la ginebra me ayudó a vomitar.
Quiero huir de ti y de mí, pero no sé dónde.
El miedo de perder tu recuerdo me asfixia.
No me resigno a no verte más.
Aquí sigo, como cada día en este rincón de Conil, donde nos vimos por última vez, antes de que esa maldita moto te alejara de mí para siempre.
RELATO 14
MUSA PERDIDA
Se puso los zapatos de la Esperanza, y viajó muy lejos de sus raíces, buscando algo que no tenía nombre pero que sabía encontraría allá, en donde nadie la conocía.
El intercambio cultural duraba un año, y debía aprender prontamente no solo el idioma sino sus costumbres, lo que estaba bien, lo que era mal visto…
Se sentó en un bar debajo de aquella mujer enigmática, y recordó lo que buscaba: INSPIRACIÓN.
RELATO 15
PRIMER ENCUENTRO
Está al llegar. Son casi las seis.
Voy a colocar la manzana roja en la mesa como hemos acordado. Pongo el móvil en silencio, que seguro que llama mi madre y, para qué más. Debiera ir al baño.
Va al baño y se mira al espejo. Se retoca los labios. Se ahueca el pelo. Se quita las gafas. Se pone las gafas. Sonríe al espejo. Vuelve a la mesa.
Viene hacia esta mesa. Debe ser ella. ¡Qué alta! ¿Me levanto? Me levanto. Sonrío. Es ella, sí, sonríe también.
—¿Mario?
—¿Paula?
Y después de dos besos, todo lo demás.
RELATO 16
LA BÚSQUEDA
Cada nota hallada la iba llevando al siguiente escenario. Del puente viejo a la gasolinera sin servicio; de esta a las ruinas, de allí al parque olvidado y luego al matadero. Reunió las palabras escritas en los papeles encontrados sentada en el bar abandonado de las afueras. “Tu hermana está en el…”. Faltaba el último vocablo de la frase. Miró a su alrededor. Dónde podía estar la nota. Observó el mural pintado en la pared, el parche del ojo era de cartón negro; deslizó los dedos por debajo y extrajo la hoja plegada. Se quedó helada al leer “Congelador”.
RELATO 17
ESO HAGO
Otra estudiante a punto de caer en mis redes. La tela de araña es perfecta. Se creen que no las veo porque uno de mis ojos está tapado, pero no reparan en mi estrategia.
Jóvenes sin rumbo, carne de presa.
Espero a que desayunen, a que se relajen, a que empiecen con sus apuntes... Y entonces les susurro unas palabras al oído. No pueden distinguir el origen, pero el mensaje les llega nítido y profundo:
"Sé tú misma. Levanta si te caes. Confía en tu fuerza."
Les sirve para el resto de sus vidas.
RELATO 18
RESERVA PARA DOS (ERROR DE CÁLCULO)
Estás furiosa, sola, en vuestra cafetería preferida.
Su ausencia escuece.
Duele y quema como el alcohol sobre la herida.
Te resulta insoportable.
Van a cerrar.
Ya no vendrá.
Lo sabías desde el principio pero "y si... ", esos "y si..." que te cambian la vida en un segundo.
Te creíste que estaría siempre.
Perfecta idiota.
Estabas segura de que como fiel enamorado, aguantaría cualquier cosa, que lo perdonaría todo.
Sacabas tu arrogancia mientras recibías sus aplausos, su admiración.
Él se enfada poco.
Y se cansó.
Se acabó.
Qué nos pasó te preguntas... el camarero te mira, diciendo, "disculpe, vamos a cerrar".