Autora Diane Arbus
RELATO 1
VIVE Y DEJA VIVIR
Me dicen maricón al pasar como si doliera pero yo sonrío porque me gusto así. Camino con pluma, sí, y con orgullo también. Mírame a los ojos, en los tuyos hay algo más que desprecio, hay un deseo que no te atreves a nombrar. Sabes… yo ya lo hice y elegí ser yo.
Ahora soy feliz.
Quise vivir sin pedir permiso, me acepté. Me ocupo de mí mismo y dejo que el mundo siga su curso. Porque la felicidad no se conquista, se trabaja dia a día, así que vive y deja vivir. Quizás así podrás ser más tu.
RELATO 2
FUEGO AMIGO
Me disparabas con fuego amigo sabiendote aliada.
Ahora mi reflejo ya no es mío.
Cuando buscaba fuera, soñaba. Antes odiaba ese espejo. Creía que él me odiaba a mi. Ahora no me veo porque miro adentro. Ahora despierto. Ahora sé quién no soy.
Ya no soy mi ayer guardado en el altillo del armario. Tampoco seré un futuro caducado.
El resbaladizo azogue, cristal y plata, me quería y me odiaba a partes iguales.
El mundo también es mi armario, y entre perchas y vestidos, colgué mi ego de domingos y fiestas de guardar. Porque mi fuego amigo cesó en paz.
RELATO 3
LA CITA DE SU VIDA
Por fin llegó el día, aunque Raúl aún no se lo creía.
Faltaban diez minutos para la cita con la que llevaba años soñando. Había costado lo suyo, pero últimamente todo parecía estar encajando en su sitio. Mientras se arreglaba, pensaba en la cantidad de lágrimas que había derramado por sentirse como una decepción. Ya se lo decía su madre: _Pensar tanto no es bueno, cariño._
En eso estaba cuando sonó el telefonillo. Sacudió la cabeza para salir del ensimismamiento, apagó el cigarro, corrió con los tacones en la mano y lo descolgó…
-¿Papá?... ¡Vale! ¡Cojo el bolso y bajo!
RELATO 4
HISTORIA DETRÁS DE UN PERFIL
Mi madre acurrucada; con mis bracitos intentaba protegerla de ese hombre, mal llamado, padre. Durante años fingí ante mi pandilla del colegio una vida normal, lejos de la verdad.
Cada cual siguió su camino hacia la universidad; alcancé una buena posición, pero no me sentía completo.
Un día mágico encontré un espejito de doble faz: en una cara vi lo que era, en la otra lo que anhelaba y conseguí ser.
En el proceso, un coche me atropelló.
Pasó el tiempo, entregué el espejo al científico de la pandilla. Me reconoció, yo estaba maquillada, con la melena larga al aire.
RELATO 5
ALMAS ATORMENTADAS
De día, Paul se ganaba el pan tras una ventanilla del Lloyds Bank.
De noche, Paula lo derrochaba, luciendo esplendorosa en El Soho londinense. Desde niño, en silencio, aprendió a vivir oculto tras un cuerpo que no reconocía.
Aquella tarde, el 26 de julio de 1971, se maquilló y vistió como la respetable mujer que anhelaba ser. Mientras fumaba un cigarrillo, miraba la última fotografía que le hizo su amiga Diane Arbus, dos días antes de suicidarse.
Paula acudió a su funeral.
Con Diane enterró a Paul, dos almas atormentadas, que permitieron que Paula, desde entonces, viviera para siempre.
RELATO 6
(IN)TOLERANCIA
La próxima vez que lo vea se lo digo, es insoportable verlo pasar con esa pinta a diario.
No soy la “única” que piensa así, pero como es buena gente y además muy simpático nadie quiere decirle nada.
Pues se lo digo.
¡Vaya! Ahí viene…
Estoooo, hola Ferrán, verás, no te lo tomes a mal, pero te lo tengo que decir.
Es intolerable que salgas así a la calle…
¿Así cómo?
Pues con esa corbata celeste chillón con chaqueta roja y pantalón marrón, vas dando el cante…
Pero, ¿Acaso me meto yo con tus rulos y tu colores de uñas…?
RELATO 7
EL SUEÑO DE UN EFEBO
Como hermoso David renacentista, querubín de retablo, dulce efebo, céfiro de los dioses, pájaro de fuego y displicente doncel. ¿Qué error entre las fraguas de Vulcano fundió en bronce tu cuerpo y lo pintó mortal?
Te miras al espejo que no miente, que te escupe a los ojos tus duros rasgos de varón adulto, y sientes que una doncella duerme entre los pliegues del fondo de tu alma y quiere volar.
Nadie puede cortar el canto de una alondra, el vuelo de un albatros, ni detener el giro de un cometa.
RELATO 8
PSEUDO PSICOSIS
Detrás de aquella arrogante expresión habitaba una personalidad compleja. Berto era uno de esos tipos que vivía la vida a través de sus películas favoritas. En una “fiesta pijama” mostró su verdadero rostro. Disfrazado de señora mayor, en bata y zapatillas como en la pelicula “psicosis”, desenfundó su cuchillo para asestarle quince puñadas a una desconocida sin sentir ningún remordimiento.
Allí quedó, erguido, en medio de la fiesta con la mirada vacía y el cuchillo ensangrentado, sintiéndose el protagonista.
Cuando le preguntaron porqué lo había hecho, contestó…
Ahora me toca “Cadena perpetua”, me encantó el título de esa película.
RELATO 9
SOS, ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Secamos césped, trituramos palillos, quemamos lo que sea con tal de fumar. Somos los últimos dragones, parias de una Tierra que ya no nos quiere.
Poco importa quién seas, qué pienses o reces; todo da igual, salvo disfrutar echando humo por la boca como quien exhala vida. Compartimos colillas, encendemos brasas en la noche. Nos reconocemos y asentimos con la tos y la mirada cómplice. Desheredados, resistimos ardiendo, inventando fuego donde queda ceniza.
Si desaparecemos nadie recordará nuestra corta libertad, ni la prohibida luz roja de cada calada que nos unió.
RELATO 10
FALTA DE PREVISIÓN
Rubén ya lo sabía. Algo había oído en la cafetería el domingo pasado. Y precisamente por eso tomó medidas. Dentro de una semana iba a celebrarse el baile de fin de carrera, una costumbre que se había convertido en una lucha abierta por participar. Plazas limitadas, oportunidades de trabajo, contactos importantes…
Tomar la delantera era vital. Así que decidió mostrarse en todo su esplendor. Se arregló el pelo, se enfundó su _legging_ negro y al agacharse para ponerse los zapatos…¡ estrelló su cabeza contra la puerta del armario, que aún permanecía cerrado!
RELATO 11
ANIVERSARIO
EL año 2026 es especial, todos lo dicen, pero para Mane, es espectacular, pese a que hoy justamente se conmemora un año del deceso de Antonia, su amada madre.
Siempre guardó con celo los accesorios de ella, hoy los usaría ,hasta ese labial rojo intenso.
Está aguardando la hora de la misa de difuntos , fuma un cigarrillo evocando los sufrimientos pasados en su infancia: un padre que los abandonó, carencias…
Se viste, destaca su maquillaje, y sonríe.
La cara de sorpresa de todos cuando vean que Manolo, es Manoli! Radiante, segura y libre, la preferida de Antonia.
RELATO 12
EXPLÍCAMELO
¿Qué aborreces tanto en mí? No sé si mis cejas depiladas te insultan, si mi carmín te ofende o mi manicura te hace algún mal. Puede que te moleste mi voz atiplada y mis gestos gatunos. ¿Es el caer lento de mis párpados cuando miro de soslayo? ¿Te hiere eso de alguna forma? Lo desconozco.
Por un instante, verte entre mi público me llenó de ilusión. Luego descubrí el desprecio con que me mirabas. Lo que no esperaba era tanto odio.
Serán mis muecas afeminadas. Puede que el brillo de mis vestidos o el sonido de mis tacones. Explícamelo, papá.
RELATO 13
CUESTIÓN DE HOMBRÍA
Y el muy gruñón, plantaba sus manos en la entrepierna apretando con fuerza.
— ¡Ningún hombre tocará mi verga! —gritaba diariamente a los auxiliares a la hora del aseo matutino.
De nuevo en casa, donde lo atendía Alessia desde la muerte de su esposa y la partida del hijo a Mikonos, dos años atrás. Pero la interna tenía que regresar a su país, y el futuro heredero anunció su vuelta.
— ¡Ningún hombre tocará mi verga! —advertía furioso Don Benjamín.
Hasta que apareció Marisol, con los rulos puestos, las uñas larguísimas, abundante carmín y fumando.
— ¡Paquito, hijo mío…! ¿Qué has hecho contigo?
RELATO 14
LA LIRIO
En La Criolla, el travestismo no era solo espectáculo, sino refugio y desafío. Figuras como La Lirio encarnaban una identidad construida entre la necesidad y el deseo de libertad. Bajo nombres como de Lis, muchas ocultaban su origen y reinventaban su existencia en un mundo hostil. El escenario ofrecía un espacio donde lo masculino y lo femenino se mezclaban sin permiso, desafiando normas sociales rígidas. Sin embargo, fuera del cabaret, persistían el peligro y la vigilancia. Así, el travestismo se volvía un acto de resistencia silenciosa, donde cada gesto, cada vestido, afirmaba una verdad íntima frente a la hipocresía.
RELATO 15
SEGUNDO TRABAJO
No sé por dónde empezar. Es difícil hablar de sentimientos cuando el amor y el odio se enredan. Diré que mi padre fue un buen hombre. Diré que, en los sesenta, era casi imposible ser él. Nunca se engañó a sí mismo, ni nos engañó a nosotras.
Mi madre y yo conocíamos su “segundo trabajo”. Aquella noche, recién cumplidos los veintiuno, me dejaron pasar al night club. En el camerino me recibió una mujer preciosa que irradiaba una felicidad llena de misterio.
No era un papel.
Era mi padre.
RELATO 16
EL PUNTO DE NO RETORNO
Esther _”La gallega”_, desde muy joven se ganaba la vida en Sanxenxo, embarcando en yates de lujo junto a otras chicas para amenizar desfasadas fiestas náuticas. Esther sufría, pues tenía un físico un tanto varonil que resultaba poco atractivo para los fiesteros millonarios.
En uno de esos saraos, se enamoró perdidamente de una compañera, a quien protegía como una guardaespaldas.
Una noche sorprendió a su amada con un camarero joven, besándose apasionadamente.
Loca de celos, arañó los rostros de ambos con sus poderosas uñas.
Después, se arrojó por la borda.
Su pena había superado el punto de no retorno, supongo.
RELATO 17
EL PRECIO DEL APLAUSO
Se ajusta los rulos frente al espejo y se enciende un cigarro. Repite líneas que ya no siente mientras contempla la imagen que le devuelve el espejo.
Enmudece y comienza a temblar; ¡lo detesta! El personaje ha consumido su voz, su esencia… su vida.
“No pienso salir”, se promete en voz baja.
Entonces escucha al público llegar, ese placentero murmullo fiel que lo ha sostenido siempre. Suspira y finaliza su transformación.
“La última y lo dejo”, se dice nuevamente.
Y una noche más sale a escena, entregando su ser a los espectadores y dejando su verdad guardada tras el telón.
RELATO 18
SERÁS LA NINFA?
¿Quién eres y qué quieres reflejar por dentro? Recuerda que yo también te veo.
Resaltarás las ondas en tu pelo y creerás que quien te observa te venera, por eso miras desafiante y con asombro. Y aunque el tiempo esté desapacible, esperas.
Eres la ninfa entre los dioses, piensas, y no una Cenicienta entre fogones.
Podrás hacer virajes ondulados, cambiar tu rizo y esclarecer tus horizontes a través de túneles de rulos.
¿Somos capaces de inventar el devenir con nuestro encanto?
Acógete a ese gesto de esperanza altiva.
Aunque estemos rodeados de humo y amenazados por el miedo:
¡Mira!