Foto Victoria Aguilar
RELATOS CONFINADOS
Cada semana propongo una foto y, cada fin de semana, votamos entre todos y elegimos los cinco mejores relatos 🥇🥈🥉❇️❇️. Este es el resultado desde que empezamos con el primero el día 5 de abril d.c. (después del coronavirus).
sábado, 18 de abril de 2026
sábado, 11 de abril de 2026
RELATOS SEMANA 304
Autor Fran Burgos
RELATO 1
PIDE UN DESEO
Cada año lo mismo.
Amiguitos insoportables, tarta de fresas ,regalos comprados al buen tuntún y un sin fin de adultos pululando por la casa bebiendo alcohol y hablando a voces.
Los niños descontrolados corriendo y saltando por el blanquísimo y caro sofá de mamá. Hora de soplar las velas.
Cierro los ojos y me concentro, pide un deseo, dice alguien: Soplo con fuerza y pienso "que mi padrastro desaparezca"
Llaman a la puerta, es la policía, señora, su marido ha sido detenido por conducir ebrio y haberse empotrado en un supermercado. Siendo reincidente, mínimo estará 15 años encerrado...
Deseo cumplido.
RELATO 2
EL ÚLTIMO SELFIE
Le dijo muchas veces a Gonzalo que no publicara fotografías de la niña en Facebook. Cada vez que la recogía el viernes, cada dos fines de semana y después de devolvérsela, aparecían publicaciones de su fin de semana con la cría.
El domingo día 25 de julio llegó la hora de recogerla y nadie apareció. La madre entró en las redes sociales y vio un inquietante selfie con un comentario a pie de foto que decía: No nos volverás a ver más, se acabaron las prohibiciones.
Las pesquisas policiales no dieron resultado y jamás se les encontró.
RELATO 3
DIVIDIDOS
Les tomó una foto sorpresiva, ahora solo capturo momentos, con los años es lo que más valoro, preciosos minutos para mi mundo emocional.
Mi hijo me mira con el rabillo del ojo. Es un instante para estar feliz, sin embargo no encuentro alegría.
Ese abrazo al niño es arrebatado, impuesto, casi robado por sorpresa. Mi nieto Antón cierra los ojos resignado. A él le gustaban las otras fotos donde papá y mamá sonreían juntos, los tres.
En aquel entonces solo jugaba sin tener que pensar con quien le tocaba estar ese día.
RELATO 4
MANITAS
Manitas, lindas manitas, blancas, pequeñas, que aletean en el espacio como queriendo apresar todo el aire, la vida, el instante que se escapa. Las manitas de mi niño son palomas viajeras, pétalos de rosas blancas, gusanillos retozones sus deditos, tan traviesos como duendes, son dos puntos suspensivos del misterio de la vida.
Sus manecitas pequeñas son dos pequeños misterios en el hueco de las mías.
RELATO 5
LA RENDICIÓN DE PAPÁ
El amor puede ser como una estrella fugaz que deja un rastro de polvo inalcanzable o como una avispa latosa, que te rodea hasta que te pica. Eso me decía papá mientras intentaba, sin éxito, peinar mis rizos rebeldes frente al espejo.
—¿Y a ti ya te picó, papi? —pregunté, viendo su cara de concentración.
—Me tiene acribillado, pequeña.
Él suspiró, se rindió con el peine y me colocó su gorra favorita al revés. Entonces, se arrodilló y me entregó un papel arrugado.
—Es mi contrato de rendición. El amor es aceptar que tú eres la jefa y yo tu fiel peluquero.
RELATO 6
INSEPARABLES
Llevaban horas viviendo aventuras imposibles y, en algún momento durante el juego, él sacaría su teléfono para inmortalizar ese instante. Así era la dinámica que compartían.
Acababan de conquistar el reino de las flores cuando la niña entristeció profundamente. Preocupado, su tío le preguntó qué sucedía.
“Papá y mamá dicen que los maricones son malos. No lo entiendo porque para mí eres el más mejor del mundo…”.
Sorprendido y con el corazón apretado, la abrazó muy fuerte.
“Pues piensa como tú quieras. El resto es solo ruido de adultos asustados”.
Y con un cariñoso selfie congelaron ese momento para siempre.
RELATO 7
SE ACABÓ
Mi padre falleció ayer.
Me llamo Nora y tengo treinta y seis años. No quiero recordar mi infancia. Aún sueño que estoy montada en una noria gigante. Sola. Agarrándome al hierro frío con manos minúsculas. Busco a mi madre pero no la veo. Oigo risas, y golpes. También veo fuego saliendo de la ventana de un coche en marcha. Nunca me gustaron los abrazos de mi padre. No tengo juguetes, pero no lloro.
Ahora me tengo a mí. Mis manos son fuertes. Acabo de enterrar a mi padre al lado del cobertizo de los cerdos.
Estoy temblando de alegría.
RELATO 8
ALIENTO DE VIDA
Recuerdo con una claridad casi sagrada el día que naciste.
Eras, sin duda, el ser más frágil del mundo, una pequeña luz temblorosa sostenida apenas por el aliento de la vida.
Tu madre y yo nos miramos en silencio, como si en ese instante hubiéramos firmado un pacto invisible.
Prometimos, sin palabras, reforzar cada día ese delicado cristal que eras, cuidarlo con la paciencia de quien sostiene algo único e irrepetible.
Aún puedo sentir esas manitas cerradas aferrándose a mis dedos, buscando en ellos una certeza, un refugio.
En ese gesto tan pequeño cabía ya toda la confianza del universo.
RELATO 9
OTRA OPORTUNIDAD
Álvaro y José se conocieron en la cárcel.
Álvaro, enfermo terminal, tenía un hijo al que no veía nunca. Su familia materna había borrado de la faz de la tierra a su padre.
José se había enamorado poco a poco de Álvaro que, siendo conocedor de tal sentimiento, desarrolló un cariño especial por él.
La amistad intensa que se gestó entre ellos, trascendió los acontecimientos, de tal forma que, cuando José salió de la cárcel, hizo todo lo posible por conocer al hijo de Álvaro. Milagrosamente la madre accedió, creándose una relación entre ellos que perdura a día de hoy.
RELATO 10
TESORO
Recogía mis manos entre las suyas. Decía, guárdatelo, guárdatelo, tesoro, que te hará falta. Posaba un beso en mis manos de cinco años para luego cerrarlas.
En las barbacoas familiares siempre estaba a mi lado. Cogíamos flores, hacía bailar las amapolas por sus tallos, ¡es bailarina, como tú!, decía para hacerme sonreír.
Mi tío era el amor de mi casa. Mi bastón, mi sostén, la luz de mi mundo cuando mis adultos fallaban.
Ahora que no recuerda mi nombre, me basta colocar una flor en mi pelo para robarle un beso. Un beso que vuelvo a atesorar entre mis manos.
RELATO 11
DESDE EL EDÉN DEL SILENCIO
La inocencia crece en el jardín como una más de sus flores.
Enredada entre los brazos del tallo más hermoso,
la criatura emerge confiada,
entregada a la más envolvente ternura.
La rosa reina abdicó de su reinado una oscura noche de invierno.
Ahora desde el edén florido,
contempla su creación y vive en el pequeño corazón,
que palpita en su nombre y su memoria.
Amor y sangre alimentados
a través del tiempo y la distancia.
Querido Mario, los ojos que te miran y
los brazos que te abrazan,
también son los míos.
RELATO 12
IVÁN
Iván era un chico de cabello oscuro con mirada dulce y sincera.
Recuerdo una tarde en la fiesta del Carmen; yo tenía seis años, había atracciones y puestos con juguetes y dulces.
Vi ese cochecito blanco y le dije: «Me encanta, ¿me lo compras?». Él, tomándome de la mano, me miró y dijo: «Ahora no puedo, pero la próxima vez sí, te lo prometo».
Yo no entendía, pateé el suelo y grité: «¡Lo quierooo!».
Era el mayor de sus cuatro hijos, no había dinero.
Me levantó en brazos, me abrazó fuerte, hasta que me calmé.
Iván, mi papá.
RELATO 13
HUELLAS SOBRE HUELLAS
Encontré en mis tesoros infantiles aquel frasco, con olor a recuerdos.
Evoqué, paseando por el lago con mi padre; metía mis piececitos desnudos en sus huellas. Le dije: cuando mayor, quiero ser como tú.
Vi una pata seguida por sus patitos; uno se desvió, ella logró regresarlo. Para verlos mejor, me alejé.
Mi padre me dijo: el próximo invierno volará sin su madre, pero seguirá siendo pato.
Tú harás igual cuando seas mayor. Cogió un frasco pequeño de cristal, introdujo arena de nuestras huellas juntas, luego de la huella donde me separé de él.
Comprendí lo que me quiso decir.
RELATO 14
EL ABRAZO
La somnolencia le sorprendió, tenía que conducir las mulas por la era, con doce años relevaba a su madre que descansaba en la casa.
Su único sueño era sacar las tierras sembradas adelante. El trigo les daría para el pan del año.
Andrés entró al cortijo, encontró a su madre emocionada llorando.
Carta del frente de padre.
Él sintió ser el hombre de la casa, eso le hacía responsabilizarse de todo.
Aquella tarde, avistaron por el camino la figura de un hombre que hacía grandes aspavientos con las manos. Lo reconocieron. Salieron los dos corriendo, fundiéndose en un abrazo interminable.
RELATO 15
BREVEMENTE ENTRE LOS BRAZOS
Me sujetó desde que nací. Entre sus brazos, tomándome de la mano y más tarde con su sola presencia. Ahí estaba mientras crecía, cuando aprendí a montar en bicicleta, el día que me convertí en ingeniero, el día en que me hice padre. Cuando me hundí, cuando me rehice. Nunca me soltó.
Pasaron los años. Y un buen día volvimos a cogernos de la mano; la mía entonces era fuerte. La suya ya huesuda, con la piel como si fuera un suave velo.
Entonces fui yo quien lo sujetó entre los brazos. Un instante. Y después se fue.
RELATO 16
CÓMPLICES
Cada dos fines de semana, mi casa se transforma para él. Unos, el salón es un campamento con una tienda de campaña improvisada con sábanas y cojines. Allí, alumbrados con linternas, nos contamos nuestras cosas y hacemos planes para el día siguiente, charlando hasta quedarnos dormidos. Otros, somos astronautas, y el dormitorio se convierte en un cohete desde el que viajamos por el espacio, entre estrellas y planetas proyectados en techo y paredes. Algunos, nos convertimos en aguerridos exploradores del parque del barrio.
Los fines de semana que me toca estar con mi hijo de cinco años, acabo agotado... Y feliz.
sábado, 4 de abril de 2026
RELATOS SEMANA 303
Foto @romamugue2
RELATO 1
CRÍA CUERVOS
Hija única, aunque siempre generosa. Esposa devota, aunque viuda antes de la menopausia. Madre entregada y protectora, aunque ninguno de los cuatro la tuviese en cuenta.
Apenas sobrepasaba los 70, gozaba de salud y muchas ganas de vivir. Por eso puso el grito en el cielo ante la inminente invitación de vender su cotizado hogar para mudarse a un triste asilo.
Los convocó a todos, pero antes acudió a una ferretería para hacerse con un hacha de la mejor calidad.
“¿Está bien afilada? La necesito para deshacerme de cuatro troncos podridos”.
RELATO 2
LA VENGANZA DE DOÑA MENDA
Harta de que algún desvergonzado le robara ropa del tendedor, la octogenaria doña Menda decidió vengarse. Al volver de la compra, mientras cocía los garbanzos, afilaba su nueva hacha. De pronto escuchó los ruidos sospechosos.
Con los rulos, bata y zapatillas salió muy peripuesta. Tropezó con un gato tuerto y cayó con el culo en pompa y, mientras la sandía rodaba, la paró clavándole el hacha. Un vecino disparó una foto que colgó en Instagram.
Fue tan viral que los fines de semana monta su tenderete “Soy.un.hachA”, alquila su herramienta para fotos y firma autógrafos. Nunca más le robaron bragas.
RELATO 3
LA ASESINA DEL HACHA
Bajo ese respetable aspecto se escondía una de las mayores asesinas en serie de la historia.
Su espalda encorvada y un pelo blanco delataban una entrañable ancianidad. No dejaba pruebas, era infalible. Bolso en una mano y arma homicida en la otra. Las crónicas hablaban de la asesina del hacha. Sus crímenes se contaban por decenas. Yo estaba dispuesto a desenmascararla.
Cuando de repente se volvió hacia mí, arma en mano, y me dijo “¿ya estás otra vez con tus tonterías periodísticas”?. Toma esta hacha y corta un poco de leña. Ay! Este hijo mío un día perderá la cabeza.
RELATO 4
LOS MILAGROS DE ANTONIA
Antonia hacía milagros: multiplicaba los panes, estiraba el día y contraía la noche. Con unas simples patatas conseguía un manjar de dioses; arreglaba abrigos dándoles la vuelta hasta conseguir prendas de diseño, compraba en los mercados lo que iban a desechar, pero ella los convertía en caprichos de gourmet. Se vestía con prendas de segunda mano, pero nunca perdía su porte de duquesa y hasta sacaba limosnas de donde no había, pero el milagro más grande fue el no perder jamás su buen humor a pesar de la pobreza.
RELATO 5
AMOR INCONDICIONAL
Martina adoraba a su nieto Tomasito, un adolescente de una belleza extraordinaria y de un carisma arrollador. Su único defecto era su esquizofrenia latente. En el transcurso de una inocente partida al “cinquillo”, en vez de dejar caer una carta, dejó caer un hacha esparciendo sobre la mesa los sesos de su amiguita.
La abuela le agarró la mano, y en su dorso con una tierna vocecita le dio dos palmaditas diciendo, “niño malo”. En estos casos solo había una salida… Descuartizar el cadáver y deshacerse, con tranquilidad, de las pruebas.
Nadie iba a quitarle la custodia de su nieto.
RELATO 6
EL REGALO
“Querida madre:
Decirte que mi marido está delante, que te envía saludos, y que está participando activamente en esta misiva.
A diario me acuerdo de ti y de padre, en lo _cariñoso_ que era contigo, igual que mi _amado_ esposo conmigo.
Cada día estoy más _agradecida_ a padre por haber concertado mi boda con Ernesto.
Tengo la gran alegría de comunicarte que estoy encinta y que mi vida va a cambiar ahora mucho.
Tu hija.”
“Querida hija:
Tengo el equipaje hecho y un _regalo_ para el futuro padre preparado.
No lo avises, será una sorpresa.
Tu madre que te adora.”
RELATO 7
LADRONES A MÍ… ¡NO HAY BEMOLES!
Tres semanas pasaron desde que le robaron el bolso a Manuela.
Los ladrones se llevaron los ahorros de su vida y su bondad; dejándola materialmente desnuda y cubierta de rabia.
Se prometió a sí misma que no volvería a ocurrir. Esa mañana salió a la calle dispuesta a devolverle la réplica al ladrón que intentara robarle de nuevo. Esperando el cambio del semáforo un joven se aproximó a ella, cogiéndola del brazo, para ayudarla a cruzar. En ese momento, del bolso salió una rata viva que mordió la mano del hombre. -¡Huye,o te la corto! Sentenció, gritando, Manuela.
RELATO 8
HACIA LAS ESTRELLAS
La Izaskun aguardaba la llegada del bus, después de comprar un hacha nuevecita. Nadie sospechaba en Frigiliana, que en su juventud en Bilbao, había sido campeona de corte de tronco, rápida y firme como un roble. Los años habían doblegado sus huesos, pero no su voluntad. Iba a competir en Barakaldo.
El premio bastaría para cumplir el sueño de su nieto: viajar a Cabo Cañaveral y ver despegar naves espaciales.
Sonrió, apretando el mango. Aún recordaba el ritmo exacto del movimiento, los golpes secos, los bramidos de ánimo de un público entregado.
El pasado la esperaba, y el futuro también.
RELATO 9
SALVAR LO IMPORTANTE
No recuerdo si terminó el comercio de petróleo o fue el petróleo mismo lo que dejó de existir, pero aquello hizo que todos los progresos de la humanidad desaparecieran de golpe.
Aprendimos a cultivar y a criar animales en pisos de 60 metros cuadrados.
Mi tía Fina conseguía madera al otro lado de la autopista abandonada. Metía los leños en el carrito de la compra, tantos como podía, y lo empujaba de vuelta. Cuando envejeció, me hice cargo. Heredé su hacha y su férrea determinación de no pasar jamás por la necesidad de quemar ni uno solo de nuestros preciosos libros.
RELATO 10
EJECUCIÓN PERFECTA
Cruzó el semáforo con la parsimonia de un verdugo. Al entrar, el joven del mostrador palideció al ver el brillo del acero asomando tras la bolsa de plástico. Ella ignoró el pánico; subió a la tarima frente a las dianas y, con un giro preciso, lanzó el hacha. El impacto en el centro exacto hizo vibrar la madera.
No necesitó el retrato de su difunto marido para liberar estrés, como sugirió su nieta al hacer la reserva. Fue campeona olímpica en 1964 y el silencio de tantos años no había logrado apagar su sed de victoria.
RELATO 11
EL RELEVO
No podía dejar de mirar la bolsa con el hacha que sujetaba la anciana delante de mí en la parada del autobús.
—No te preocupes, joven, estás a salvo —dijo sin girarse.
—¿Ah, sí?
—De momento…
Se volvió; sus ojos brillaban divertidos.
—La gente siempre piensa lo peor, pero solo la uso en emergencias.
—¿Qué tipo?
—De las que se resuelven… de raíz. Últimamente el transporte público está fatal. ¿Me aguantas esto un segundo?
—Claro.
El mango estaba caliente… Cuando levanté la vista, ya no estaba.
—¿Subes o qué? —gritó el conductor.
Y apreté el hacha con más fuerza.
RELATO 12
DOS MALETAS Y UN SECRETO.
Subía fatigada las escaleras hasta que alcanzó el tercer piso.
Cargada de bolsas, había dejado dos maletas pesadas en el rellano para un segundo viaje. Soltó todo desparramado en el suelo, se miró las manos con restos de sangre.
Se tanteó los bolsillos. Una sonrisa mental se le escapó al comprobar que llevaba las llaves entre los labios, qué tonta, si no me quedaban manos.
No lo reconocería ante nadie, tantos discursos vacíos, el corazón le latía con fuerza de la emoción de regresar casi sola a casa.
Escondió bien el hacha y las dos maletas, y comenzó a bailar.
RELATO 13
AMISTAD A PRUEBA DE BOMBAS
Hacía muchos años que Cris me había asegurado que ella era la clase de amiga que, si le decía que había matado a alguien, aparecía con una pala para enterrar el cadáver.
Afortunadamente, nunca necesité que me demostrara su férrea amistad hasta ese punto. Sin embargo, en el ocaso de nuestras vidas, fue ella quien necesitó mi ayuda. ¡Por fin se había cargado al impresentable de su maltratador! En cuanto abrió la puerta de su casa, le dije: _Cristina, pala no tengo, pero aquí estoy, dispuesta a descuartizar a ese indeseable. Y luego ya veremos…_
RELATO 14
RENACER
Envolvió el arma en una bolsa de plástico. Caminó decidida. Su traje negro y el invierno de su cabello dejaban al descubierto la penumbra.
Llevaba paso firme. Había llegado el momento de agarrar el hacha y acabar con todo aquello que suponía algo tóxico en su vida, amistades, objetos y todas aquellas cosas superfluas que ocupaban espacios innecesarios.
Hoy, por fin, de un golpe de hacha, acabará con todas las sombras del pasado.
Llenará su vida de savia nueva.
La edad no importa, comenzará a buscar la alegría en la primavera.
Y comenzó a abrilear como abejas sobre pistilos nuevos.
RELATO 15
MAGNOLIA
Desperté con un aroma conocido de mi infancia.
Soñé con un personaje muy peculiar de la época de mi abuela; la guerra la dejó sola, sin marido; siguió su trabajo de leñador. De casa en casa preparaba la leña para el invierno.
Llegaba a casa de mi abuela muy acicalada, vestida de negro, oliendo a magnolias, con pasteles hechos por ella, que merendábamos una vez realizada su labor.
Estaba sola en el bosque, talando un árbol; le cayó encima. La encontraron sin vida. Hace veinte años.
Al levantarme hoy, me tropecé con su hacha; tenía marcadas sus iniciales.
RELATO 16
PARADOJA
Era como todos los demás niños de la corrala: vivaracho, risueño, besucón. Los años lo volvieron retraído.
Yo lo escondía en su cuarto cuando su padre volvía. Yo recibía el alcohol, la rabia y la furia.
Él lloraba tras la puerta, cubriendo sus oídos.
En la adolescencia cambió. Bajo mi piel creció un presentimiento.
Ocurrió cuando su padre dormía.
Cogió el hacha del leñero y descargó sobre él siete golpes.
Nadie lo sabe.
Limpié la sangre bajo el grifo y fui a entregarme.
Cuando me visita en prisión, toma mis manos con tristeza.
Le digo que al fin somos libres.
RELATO 17
MEMORIA
Parada en la esquina esperaba cada mañana el milagro de aquella mujer bella, morena y alegre que bajaba del bus llena de sueños.
En vano era, eso no sucedía.
Día tras día solo podía recordar esa imagen, como si le perteneciera.
No había mucho más en su mente, salvo ir comprando el pan del día, y hoy justamente recordó también comprar la pala de cavar que necesitaba para el jardín. Lo decidió mientras desayunaba.!Se iluminó la mente! Era ella esa morena, pero ahora sin anhelos…
Cavó, cavó… moraría debajo del limonero en flor.
RELATO 18
AMENAZAS SIN FRONTERAS
Las cartas románticas halladas en el altillo no le iban destinadas. Furibunda, doña Eulalia, tras una vida de entrega incondicional, se encaminó directa a una ferretería. De allí salió con un hacha envuelta en plástico transparente. Siempre lo había amenazado con cortarlo en rodajas en caso de infidelidad.
Herramienta en una mano y bolso cargado de otros útiles en la otra, se fue decidida a cumplir lo avisado. Cruzó el pueblo hasta llegar al único lugar donde podía estar. La cancela chirrió, avanzó huraña por el camino de tierra, y, verde de rabia, se detuvo ante la tumba del difunto.
RELATO 19
GÁLATAS 6-2
Las teresianas somos así. Nos apoyamos. Nuestra comunidad educativa tiene los objetivos muy claros: participar en la formación integral de la persona a través de Cristo. Vivir una vida rica en valores y en justicia social.
El padre Ricardo ha sido buen profesor, pero parece que se disparó su testosterona y no supo frenar su deseo.
Amparo, nuestra secretaria, no merecía tal ultraje.
Yo soy la directora y me toca poner orden. Impartir justicia. El padre Ricardo seguirá con nosotras, pero ya no necesitará su manguerita. De ahora en adelante tendrá que hacer pipí sentado. Amén.
domingo, 29 de marzo de 2026
RELATOS SEMANA 302
Autora Diane Arbus
RELATO 1
VIVE Y DEJA VIVIR
Me dicen maricón al pasar como si doliera pero yo sonrío porque me gusto así. Camino con pluma, sí, y con orgullo también. Mírame a los ojos, en los tuyos hay algo más que desprecio, hay un deseo que no te atreves a nombrar. Sabes… yo ya lo hice y elegí ser yo.
Ahora soy feliz.
Quise vivir sin pedir permiso, me acepté. Me ocupo de mí mismo y dejo que el mundo siga su curso. Porque la felicidad no se conquista, se trabaja dia a día, así que vive y deja vivir. Quizás así podrás ser más tu.
RELATO 2
FUEGO AMIGO
Me disparabas con fuego amigo sabiendote aliada.
Ahora mi reflejo ya no es mío.
Cuando buscaba fuera, soñaba. Antes odiaba ese espejo. Creía que él me odiaba a mi. Ahora no me veo porque miro adentro. Ahora despierto. Ahora sé quién no soy.
Ya no soy mi ayer guardado en el altillo del armario. Tampoco seré un futuro caducado.
El resbaladizo azogue, cristal y plata, me quería y me odiaba a partes iguales.
El mundo también es mi armario, y entre perchas y vestidos, colgué mi ego de domingos y fiestas de guardar. Porque mi fuego amigo cesó en paz.
RELATO 3
LA CITA DE SU VIDA
Por fin llegó el día, aunque Raúl aún no se lo creía.
Faltaban diez minutos para la cita con la que llevaba años soñando. Había costado lo suyo, pero últimamente todo parecía estar encajando en su sitio. Mientras se arreglaba, pensaba en la cantidad de lágrimas que había derramado por sentirse como una decepción. Ya se lo decía su madre: _Pensar tanto no es bueno, cariño._
En eso estaba cuando sonó el telefonillo. Sacudió la cabeza para salir del ensimismamiento, apagó el cigarro, corrió con los tacones en la mano y lo descolgó…
-¿Papá?... ¡Vale! ¡Cojo el bolso y bajo!
RELATO 4
HISTORIA DETRÁS DE UN PERFIL
Mi madre acurrucada; con mis bracitos intentaba protegerla de ese hombre, mal llamado, padre. Durante años fingí ante mi pandilla del colegio una vida normal, lejos de la verdad.
Cada cual siguió su camino hacia la universidad; alcancé una buena posición, pero no me sentía completo.
Un día mágico encontré un espejito de doble faz: en una cara vi lo que era, en la otra lo que anhelaba y conseguí ser.
En el proceso, un coche me atropelló.
Pasó el tiempo, entregué el espejo al científico de la pandilla. Me reconoció, yo estaba maquillada, con la melena larga al aire.
RELATO 5
ALMAS ATORMENTADAS
De día, Paul se ganaba el pan tras una ventanilla del Lloyds Bank.
De noche, Paula lo derrochaba, luciendo esplendorosa en El Soho londinense. Desde niño, en silencio, aprendió a vivir oculto tras un cuerpo que no reconocía.
Aquella tarde, el 26 de julio de 1971, se maquilló y vistió como la respetable mujer que anhelaba ser. Mientras fumaba un cigarrillo, miraba la última fotografía que le hizo su amiga Diane Arbus, dos días antes de suicidarse.
Paula acudió a su funeral.
Con Diane enterró a Paul, dos almas atormentadas, que permitieron que Paula, desde entonces, viviera para siempre.
RELATO 6
(IN)TOLERANCIA
La próxima vez que lo vea se lo digo, es insoportable verlo pasar con esa pinta a diario.
No soy la “única” que piensa así, pero como es buena gente y además muy simpático nadie quiere decirle nada.
Pues se lo digo.
¡Vaya! Ahí viene…
Estoooo, hola Ferrán, verás, no te lo tomes a mal, pero te lo tengo que decir.
Es intolerable que salgas así a la calle…
¿Así cómo?
Pues con esa corbata celeste chillón con chaqueta roja y pantalón marrón, vas dando el cante…
Pero, ¿Acaso me meto yo con tus rulos y tu colores de uñas…?
RELATO 7
EL SUEÑO DE UN EFEBO
Como hermoso David renacentista, querubín de retablo, dulce efebo, céfiro de los dioses, pájaro de fuego y displicente doncel. ¿Qué error entre las fraguas de Vulcano fundió en bronce tu cuerpo y lo pintó mortal?
Te miras al espejo que no miente, que te escupe a los ojos tus duros rasgos de varón adulto, y sientes que una doncella duerme entre los pliegues del fondo de tu alma y quiere volar.
Nadie puede cortar el canto de una alondra, el vuelo de un albatros, ni detener el giro de un cometa.
RELATO 8
PSEUDO PSICOSIS
Detrás de aquella arrogante expresión habitaba una personalidad compleja. Berto era uno de esos tipos que vivía la vida a través de sus películas favoritas. En una “fiesta pijama” mostró su verdadero rostro. Disfrazado de señora mayor, en bata y zapatillas como en la pelicula “psicosis”, desenfundó su cuchillo para asestarle quince puñadas a una desconocida sin sentir ningún remordimiento.
Allí quedó, erguido, en medio de la fiesta con la mirada vacía y el cuchillo ensangrentado, sintiéndose el protagonista.
Cuando le preguntaron porqué lo había hecho, contestó…
Ahora me toca “Cadena perpetua”, me encantó el título de esa película.
RELATO 9
SOS, ESPECIE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN
Secamos césped, trituramos palillos, quemamos lo que sea con tal de fumar. Somos los últimos dragones, parias de una Tierra que ya no nos quiere.
Poco importa quién seas, qué pienses o reces; todo da igual, salvo disfrutar echando humo por la boca como quien exhala vida. Compartimos colillas, encendemos brasas en la noche. Nos reconocemos y asentimos con la tos y la mirada cómplice. Desheredados, resistimos ardiendo, inventando fuego donde queda ceniza.
Si desaparecemos nadie recordará nuestra corta libertad, ni la prohibida luz roja de cada calada que nos unió.
RELATO 10
FALTA DE PREVISIÓN
Rubén ya lo sabía. Algo había oído en la cafetería el domingo pasado. Y precisamente por eso tomó medidas. Dentro de una semana iba a celebrarse el baile de fin de carrera, una costumbre que se había convertido en una lucha abierta por participar. Plazas limitadas, oportunidades de trabajo, contactos importantes…
Tomar la delantera era vital. Así que decidió mostrarse en todo su esplendor. Se arregló el pelo, se enfundó su _legging_ negro y al agacharse para ponerse los zapatos…¡ estrelló su cabeza contra la puerta del armario, que aún permanecía cerrado!
RELATO 11
ANIVERSARIO
EL año 2026 es especial, todos lo dicen, pero para Mane, es espectacular, pese a que hoy justamente se conmemora un año del deceso de Antonia, su amada madre.
Siempre guardó con celo los accesorios de ella, hoy los usaría ,hasta ese labial rojo intenso.
Está aguardando la hora de la misa de difuntos , fuma un cigarrillo evocando los sufrimientos pasados en su infancia: un padre que los abandonó, carencias…
Se viste, destaca su maquillaje, y sonríe.
La cara de sorpresa de todos cuando vean que Manolo, es Manoli! Radiante, segura y libre, la preferida de Antonia.
RELATO 12
EXPLÍCAMELO
¿Qué aborreces tanto en mí? No sé si mis cejas depiladas te insultan, si mi carmín te ofende o mi manicura te hace algún mal. Puede que te moleste mi voz atiplada y mis gestos gatunos. ¿Es el caer lento de mis párpados cuando miro de soslayo? ¿Te hiere eso de alguna forma? Lo desconozco.
Por un instante, verte entre mi público me llenó de ilusión. Luego descubrí el desprecio con que me mirabas. Lo que no esperaba era tanto odio.
Serán mis muecas afeminadas. Puede que el brillo de mis vestidos o el sonido de mis tacones. Explícamelo, papá.
RELATO 13
CUESTIÓN DE HOMBRÍA
Y el muy gruñón, plantaba sus manos en la entrepierna apretando con fuerza.
— ¡Ningún hombre tocará mi verga! —gritaba diariamente a los auxiliares a la hora del aseo matutino.
De nuevo en casa, donde lo atendía Alessia desde la muerte de su esposa y la partida del hijo a Mikonos, dos años atrás. Pero la interna tenía que regresar a su país, y el futuro heredero anunció su vuelta.
— ¡Ningún hombre tocará mi verga! —advertía furioso Don Benjamín.
Hasta que apareció Marisol, con los rulos puestos, las uñas larguísimas, abundante carmín y fumando.
— ¡Paquito, hijo mío…! ¿Qué has hecho contigo?
RELATO 14
LA LIRIO
En La Criolla, el travestismo no era solo espectáculo, sino refugio y desafío. Figuras como La Lirio encarnaban una identidad construida entre la necesidad y el deseo de libertad. Bajo nombres como de Lis, muchas ocultaban su origen y reinventaban su existencia en un mundo hostil. El escenario ofrecía un espacio donde lo masculino y lo femenino se mezclaban sin permiso, desafiando normas sociales rígidas. Sin embargo, fuera del cabaret, persistían el peligro y la vigilancia. Así, el travestismo se volvía un acto de resistencia silenciosa, donde cada gesto, cada vestido, afirmaba una verdad íntima frente a la hipocresía.
RELATO 15
SEGUNDO TRABAJO
No sé por dónde empezar. Es difícil hablar de sentimientos cuando el amor y el odio se enredan. Diré que mi padre fue un buen hombre. Diré que, en los sesenta, era casi imposible ser él. Nunca se engañó a sí mismo, ni nos engañó a nosotras.
Mi madre y yo conocíamos su “segundo trabajo”. Aquella noche, recién cumplidos los veintiuno, me dejaron pasar al night club. En el camerino me recibió una mujer preciosa que irradiaba una felicidad llena de misterio.
No era un papel.
Era mi padre.
RELATO 16
EL PUNTO DE NO RETORNO
Esther _”La gallega”_, desde muy joven se ganaba la vida en Sanxenxo, embarcando en yates de lujo junto a otras chicas para amenizar desfasadas fiestas náuticas. Esther sufría, pues tenía un físico un tanto varonil que resultaba poco atractivo para los fiesteros millonarios.
En uno de esos saraos, se enamoró perdidamente de una compañera, a quien protegía como una guardaespaldas.
Una noche sorprendió a su amada con un camarero joven, besándose apasionadamente.
Loca de celos, arañó los rostros de ambos con sus poderosas uñas.
Después, se arrojó por la borda.
Su pena había superado el punto de no retorno, supongo.
RELATO 17
EL PRECIO DEL APLAUSO
Se ajusta los rulos frente al espejo y se enciende un cigarro. Repite líneas que ya no siente mientras contempla la imagen que le devuelve el espejo.
Enmudece y comienza a temblar; ¡lo detesta! El personaje ha consumido su voz, su esencia… su vida.
“No pienso salir”, se promete en voz baja.
Entonces escucha al público llegar, ese placentero murmullo fiel que lo ha sostenido siempre. Suspira y finaliza su transformación.
“La última y lo dejo”, se dice nuevamente.
Y una noche más sale a escena, entregando su ser a los espectadores y dejando su verdad guardada tras el telón.
RELATO 18
SERÁS LA NINFA?
¿Quién eres y qué quieres reflejar por dentro? Recuerda que yo también te veo.
Resaltarás las ondas en tu pelo y creerás que quien te observa te venera, por eso miras desafiante y con asombro. Y aunque el tiempo esté desapacible, esperas.
Eres la ninfa entre los dioses, piensas, y no una Cenicienta entre fogones.
Podrás hacer virajes ondulados, cambiar tu rizo y esclarecer tus horizontes a través de túneles de rulos.
¿Somos capaces de inventar el devenir con nuestro encanto?
Acógete a ese gesto de esperanza altiva.
Aunque estemos rodeados de humo y amenazados por el miedo:
¡Mira!
domingo, 22 de marzo de 2026
RELATOS SEMANA 301
Foto es.Dreamstime.com
RELATO 1
HUELLAS DEL PASADO
Cuando logró comercializar su invento se encontraba en la más absoluta pobreza. Como predijo, el éxito estaba garantizado y los millones también.
Era coherente desprenderse de lo poco que le quedaba de su vida anterior; de todo, excepto de uno de sus zapatos.
Habitualmente depositaba algo de dinero en su interior y encontrarlo en el fondo de su armario le hacía sonreír, porque aunque ahora podía permitirse tantos pares como quisiera, ninguno había vivido lo que aquel zapato guardaba en si mismo.
Por eso seguía ahí, recordándole quién era y es, de dónde había venido y dónde estaba ahora.
RELATO 2
NO LE SALÍAN LAS CUENTAS
En aquella familia de clase media, unos hijos iban creciendo como lo hacían aquellos niños del tiempo de las pesetas.
Paquito, el menor , escuchaba a sus padres repetir: “Hay que ahorrar” o “Ya lo hago, pero no comprendo cómo no me salen las cuentas”.
Un día que la madre recapacitaba en la cocina, el niño se presentó delante de ella con un astroso zapato viejo lleno de billetes de banco.
!Paquito!-gritó la madre- ¡Qué es eso?
”l´o jorrao, mamá, te l´o ío quitando del monedero pa podé jorrar, como tú quieres”.
El desmayo de la madre fue de órdago.
RELATO 3
SIN VUELTA ATRÁS
Tantos años estuvo Adolfo rezando a todos los Santos, pidiendo prosperidad y buena vida, que Dios mismo tomó cartas en el asunto.
Una mañana, a la puerta de la iglesia donde Adolfo ejercía su pobreza pidiendo limosnas, una señora sacó de su bolso 500 euros en varios billetes y se los entregó al mendigo.
Sorprendido y confuso Adolfo dio unos pasos atrás, invadió la calzada...¡y un camión de reparto impactó violentamente contra su cuerpo!
Sus zapatos salieron volando. El dinero también.
Hoy mantendrá una reunión con Dios, en el cielo, para aclarar el desgraciado suceso.
RELATO 4
LAS CLOACAS DEL ESTADO
En una callejuela de Manhattan, un par de extraños hombres trajeados llenaron los bolsillos de Bobby con dólares, un conocido _homeless_ de origen sudamericano con innumerables antecedentes. En los quince días siguientes a aquel encuentro, fueron apareciendo decenas de cadáveres mutilados por toda la ciudad. Bobby fue detenido y asesinado de forma misteriosa antes de poder hablar.
Este mismo escenario se repitió con otros marginados que no tenían nada que perder.
En horario de máxima audiencia, el presidente anunció el toque de queda en Nueva York y otras ciudades del país, diciendo que la amenaza viene de fuera.
RELATO 5
CAMINAR BUSCANDO SALVACIÓN
Llevaba todo el día acordándose de sus abuelos inmigrantes, llegados a un lugar tan distante y tan distinto, con lo puesto y poco más.
El mismo abrigo , los mismos zapatos, para caminar una ciudad inmensa llena de posibilidades tan ocultas para ellos.
Vió los zapato raídos en la vidriera y un abanico de billetes dentro, afloró la nostalgia, como si escuchara fuerte y claro el tango que dice…cuando arrastres los tamangos en busca de un mango…y casi casi derrama un lagrimón.
RELATO 6
EL ANÓNIMO
Llevaba una semana angustiado, intentando descifrar qué quería decir el remitente anónimo que me había enviado aquella fotografía.
_Eres el siguiente_, estaba escrito en su anverso. Soy bastante obsesivo, así que no pensaba en otra cosa, incluso llegué a sentir miedo. El día que tocaba tirar la basura, el sobre en el que llegó la imagen se cayó de la bolsa. Al cogerlo, vi que el destinatario no era yo, sino el vecino del 4°B. Con mucho cuidado, introduje la foto dentro, lo cerré y lo dejé en su buzón.
Ahí anda el pobre, con la mirada perdida desde entonces.
RELATO 7
MIS QUERIDAS BOTAS VIEJAS
Callecitas estrechas centenarias, llenas de historias de siglos, de amores prohibidos, de fantasmas… las recorría evocando la juventud despreocupada.
Miró sus zapatos, fieles compañeros de aventuras.
Recordó un verso: “Me gusta amar mi ciudad nativa como se ama a unos zapatos viejos”.
Caminó hacia el monumento llamado “Las Botas Viejas”.
Entonces oyó: “Alegría con coco y anís, pa que seas feliz”. Una palenquera le ofreció una; su sabor le trajo momentos pasados.
Despertó lejos, a miles de kilómetros. ¿Había soñado?
Sin embargo, seguía abrazado a la bota de vino que ella también le había entregado, tibia aún.
RELATO 8
CAMINO INVERTIDO
Cruzando el arco de la senectud sigo esperando a los Reyes Magos, para que esparzan oro, incienso, mirra y felicidad por los confines de la tierra.
Aún me ilusiona recorrer el asfalto de la vida, degustando sus agridulces paradojas.
Deseo seguir andando y tejer mis mejores sueños; ya libré mis peores pesadillas. Quiero seguir bailando sobre el parqué, donde se gesta el dinero que no da la felicidad. Ansío seguir el camino descalza, aunque el terreno sea pedregoso; acompañada, a ser posible, de alguien tan pobre que sólo tenga dinero.
¿Qué hay de malo en ello?
RELATO 9
EL CALOR DE LA FORTUNA
Anochecía sobre el refugio y el frío atenazaba nuestros músculos. Castañeando los dientes pregunté si alguien tenía fuego, ¡pero ninguno nos habíamos acordado!
En los scouts aprendí a hacer fuego. Piedra contra piedra, sobre una cama de hojas y ramitas, la magia se convertía en chispa. Pero justo entonces empezó a llover y, en segundos, todo estaba empapado. Desesperado, rebusqué en un recodo del refugio y allí, milagrosamente a salvo de la humedad, encontré un zapato viejo que rebosaba billetes.
Sonreímos, emocionados por el descubrimiento.
A la mañana siguiente solo quedaban sus cenizas.
La vida te pone en tu sitio.
RELATO 10
ABANDONO, AL FIN Y AL CABO
Me habían encargado diseñar la portada para la última novela de un laureado escritor.
Narraba la vida de un salmantino emigrante en Montana, USA, quien después de inenarrables vicisitudes extrayendo oro en el río Misuri, regresó a Béjar, su pueblo natal, muy deteriorado mentalmente pero millonario.
Sufrimiento, riqueza, abandono, plasmados en un zapato viejo repleto de dinero.
Por error, envié a la editorial el diseño de otra novela; una bolsa de basura, tirada en una carretera abandonada.
Autor y editorial, concluyeron que había captado brutalmente el alma de la novela, quedando plenamente satisfechos.
Honestamente, esta vida no deja de sorprenderme.
RELATO 11
VILLA ENSUEÑO
Era tan pobre que mi barriga era cóncava como una cuchara, no tuve zapatos hasta los seis años, dormí por primera vez en una cama cuando ya tenía la regla. Tanta necesidad me enseñó a reinventarme y un día la fortuna cambió mi vida por completo.
Hoy _Villa Ensueño_ mira a la playa. Los nietos, sembrando risas, juegan en la arena; los jóvenes, encendiendo la noche, organizan la cena; nosotros, abrazados y satisfechos, caminamos por la reconfortante orilla. La luz de la luna rosa que tiñe el mar nos protege con su manto. Nadie puede ser más feliz.
RELATO 12
DIEZ BILLETES AL DÍA
Mi tío Vicente cuenta que un día rescató a una anciana que parecía ahogarse en el río. Ya en tierra firme, aquella mujer le prometió que, en pago, siempre tendría al alcance de la mano diez billetes de cien, que debía gastar en el mismo día o, si no, desaparecerían.
Efectivamente, cada día los tiene a su alcance. Pero la mayoría no es capaz de encontrarlos. Una vez estuvieron en el dobladillo de los pantalones hasta la noche y, otro, cosidos a las hombreras de la chaqueta. Ayer aparecieron cuando lo descalzamos para dormir, planchaditos y radiantes, aunque oliendo regular.
RELATO FUERA DE CONCURSO
TACÓN LEJANO
Como cada sábado noche, su casero le dejaba los billetes en la reproducción metálica del zapato viejo. Ella lo retiraba tragándose la humillación; pero se ahorraba el alquiler, llenaba la nevera para sus hijos y compraba las medicinas extras de su madre. Reservaba una insignificante cantidad para probar suerte con el azar. ¡Bendecida por la diosa Fortuna! Le tocaron muchos miles de euros, al fin liberaría su cuerpo del soborno. Calculó el montante recibido durante año y medio de penuria, lo introdujo en un tacón de plástico y lo dejó sobre el felpudo; pulsó el timbre y echó a correr.
Anate Rivera.
sábado, 14 de marzo de 2026
RELATOS SEMANA 300
Foto Hannah Reyes Morales
RELATO 1
MI SALVACIÓN, LA MUERTE
El totalitarismo del gobierno central de Filipinas en la lucha contra el narcotráfico, premiaba a los gobernadores de las provincias para frenar el tráfico de drogas con incentivos económicos, lujos y poder. Aquella "detestable ley" no hizo más que poner en marcha una maquinaria policial corrupta, codiciosa y despiadada.
La desgracia de los jóvenes adictos, disfrazados de peligrosos narcotraficantes por las autoridades, hizo que la muerte violenta se convirtiera para las víctimas, en un acto de fe y en algo cotidiano.
La mejor vida era perderla, con el convencimiento de la salvación y el premio de la vida eterna.
RELATO 2
NO HAY PERDÓN
Aún recuerdo el momento en el que apoyé los talones en el borde de la mesa y el plástico crujió.
Un pequeño acto de desobediencia que nadie castigó, porque el nudo que nos mantenía atados descansaba en aquella caja blanca.
Fue la primera vez que me reconocí como una persona, lejos de aquel agujero donde cientos de hombres devoraron mi infancia. Al bajar la tapa del ataúd, el aire entró de golpe en mis pulmones.
Estábamos enterrando a nuestra carcelera.
Hoy ya no existe culpa ni rabia. He perdonado a esa niña, pero jamás perdonaré a su madre.
RELATO 3
VIVOS Y MUERTOS
Cuatro jóvenes, tres chicas y un muchacho, no encontraron otro sitio donde refugiarse más que el almacén de una funeraria. Allí descansaban y comían algo cuando tenían ocasión. Dormían durante el día, pues las noches las dedicaban a cazar ratas, ratones y murciélagos.
Cuando el director los encontró una mañana, al ver que habían acabado con los bichos, los dejó estar, pues comprendió que los muertos no hacen daño a nadie, pero aquellos jóvenes, a pesar de lo que eran… hacían el bien, no el mal.
RELATO 4
PASAR A MEJOR VIDA
El tío Hung fue la última persona en abandonar la sala donde velaban a Linh. Se había comprometido a correr con los gastos funerarios desde que supiera de la repentina enfermedad de su sobrina huérfana.
A solas quedaron el esposo, consultando la cuenta bancaria, y las hijas, repantingadas en sillas o encaramada sobre la mesa.
Se oyó un crujido y la tapa del ataúd empezó a levantarse; del interior emergió Linh desperezándose.
— ¡Al fin se fueron! Empezaba a faltarme el aire —protestó.
— Acabamos de recibir el dinero —anunció el señor Pham.
— ¿Ya podremos emigrar a Europa? —preguntó la pequeña traviesa.
RELATO 5
YO YA ESTOY MUERTO
Mi madre me suplicó que no me uniera al clan, pero no sirvió de nada. Mientras recogía mis cosas, me prometió que tendría un féretro preparado para el día en que volviera frío y con los pies por delante. Compró el más caro que se pudo permitir. Lo instaló en el cuarto de la planta baja, puso mi foto sobre él y se aseguró de tenerlo siempre listo.
Mis hermanos se reúnen a veces alrededor de esa caja como si pudieran de alguna forma compartir un tiempo conmigo. Me echan de menos, pero en realidad ya nadie quiere que vuelva.
RELATO 6
ASÍ PARECÍA
Jacinto Morales estaba en paz,
así parecía.
Su ataúd blanco yacía inmóvil en un extremo de la sala.
La cortina de damasco beige cerraba la escena.
Francisco, su hermano, miraba mensajes de condolencia,
así parecía.
Maritza y Juanita dormitaban, las piernas estiradas sobre la mesa.
El comisario Valdez llamó a la puerta con discreción. Francisco gruñó al abrirla.
«Levanta la tapa», le dijo. «¿Por qué?» – «Orden de tu hermano».
Francisco la levantó.
Valdés contó: 66 bolsitas de polvo, blanco como el ataúd.
«El funeral puede comenzar» y, volviéndose, añadió: «Jacinto te saluda».
Cerró la puerta y se marchó en silencio.
RELATO 7
EL FUTURO: RECICLAR
Cuando entré por primera vez en casa de mi novia, me quedé estupefacto.
La estampa era cuando menos, surrealista.
Mis futuras cuñaditas, tres adorables chiquillas, riendo y jugando tan tranquilas en la sala ¡¡ con un ataúd al fondo!!
El hermano mayor justo al lado mirando el móvil como si nada.
Pero..., balbuceé, ¿quién ha muerto?
Se morían de la risa.
¡Nadie tonto!
Nos dedicamos al reciclaje y este es nuestro último trabajo, antes era una cómoda, y ahora..., ya ves.
Somos pioneros en reformar muebles y enseres, nos va bien y espero que tú también entres en la empresa.
RELATO 8
TRES TRISTES TIGRES
Era celoso, extremadamente celoso y desconfiado. Su paranoia lo había desconectado de la realidad hasta volverlo inhumano.
Lo había preparado todo, minuciosamente, para que nadie le descubriera. Celoso e inteligente a partes iguales.
Su cuerpo adolescente apareció en un basurero cercano, con evidentes signos de violencia.
En el velatorio, sentado frente al ataúd blanco, él seguía revisando el móvil de ella, buscando pruebas de un engaño que nunca existió.
Sus hermanas, tumbadas en sillas de plástico, callaban. No lloraban. Solo pensaban en lo mismo: si serían las siguientes.
RELATO 9
RITUALES
Ser antropólogo nunca es aburrido.
En uno de mis viajes me invitaron a una ceremonia de acabadores, unos extraños personajes que ayudaban a los moribundos.
Al llegar lo primero que encontré fue un ataúd vacío montado con todos los preparativos para el duelo y gente esperando.
Entonces pregunté:
-¿Y el muerto?
-Lo traerán cuando el acabador termine sus oraciones y le de el golpe de gracia.
-¿Ah, pero aún está vivo?
-Por poco tiempo, el acabador es muy diestro.
-¿Entonces, lo va a matar?
-¡Nooooo, va a ayudarlo a morir bien!
Rituales...
RELATO 10
INOCENCIA INTERRUMPIDA
Otra tarde encerrada con mis hermanos y recibiendo a gente que “lamenta mucho” que la tía se haya ido para siempre, aunque la mayoría ni siquiera la conocían.
Joe, el que se supone que nos cuida, no se separa del ataúd porque piensa que en cualquier momento se va a despertar. Alaba sigue traumado porque fue el que la encontró sin vida. Y Ligaya… bueno, hoy le ha dado por flirtear con todo el que entra.
Debería ver si la tía tiene más pastillas de esas que la ponían contenta y tomarme un buen puñado. Necesito alegrarme y pronto.
RELATO 11
FLORES CORTADAS ANTES DE TIEMPO
Después de una semana de velatorio, el féretro blanco con el cadáver de Hannah, esperaba ser transportada al Camposanto, para reunirse con su esposo, ajusticiado tres meses antes. La larga espera y la canícula de agosto dejaron exhaustos a sus huérfanos, que no se separaron del ataúd en ningún momento.
Mientras sus hermanas pequeñas, dormitaban o reían, ajenas al incierto porvenir que les aguardaba; Bayani se empleaba a fondo, a través de Internet, en solucionarles el futuro a las niñas. Aun conociendo de la ilegalidad en Filipinas, en menos de siete días, consiguió concertar matrimonio para cada una de ellas.
RELATO 12
EL SIMULACRO
Gracia Malacañan, residente en la isla de Mindanao, es madre y abuela, pero una vez fue hija y quedó profundamente consternada por la repentina muerte de su madre, cuando aún era adolescente.
Por ese motivo, Gracia opina que igual que se hacen simulacros para prevenir daños durante un terremoto, hay que hacer simulacros de su propia muerte, para que sus hijos y nietas estén preparados cuando llegue el evento.
Cada año, todos esperan con expectación qué música elegirá para acompañar la ceremonia.
Habitualmente recurre a la banda sonora de Gladiator. Este año parece que optará por la canción de Titanic.
RELATO 13
TRES HORAS Y UN SERVICIO
—Buenas tardes, vengo a probar…
—¿Sabe que esta experiencia dura alrededor de tres horas?
—¿Por qué lo dice?
— Por las niñas, se van a aburrir.
— No se preocupe, con todo lo que hemos andado están agotadas.
Él asintió, miró el ataúd blanco, inmóvil bajo la luz amarilla. Las niñas, ajenas al peso del momento, estiraban las piernas sobre sillas de plástico, medio dormidas. Él revisó su teléfono, buscando distraerse del silencio espeso. Nadie sabía exactamente qué decir.
Cuando todo terminó, ella se levantó, estiró los brazos y con una sonrisa, dijo: “Bueno… bastante completo el servicio. Intenso, pero lo recomendaría”.
RELATO 14
PUEBLECITO DE COLOMBIA
En un pequeño pueblo del Pacífico colombiano, la noche se llena de cantos y tambores. Tres músicos tocan con ritmo mientras la comunidad se reúne para despedir a un niño que ha partido. No hay silencio triste, sino música que acompaña el viaje del alma. Entre historias, risas y juegos, las personas recuerdan que la vida continúa. La madre, con lágrimas suaves, escucha la canción del “Buen viaje” mientras el sonido de los cununos y guasás llena el aire. Bajo las estrellas, el pueblo entero comparte esperanza, creyendo que el niño descansa en paz .
RELATO 15
CUANDO LA MUERTE ES RUTINA
_-Se le olvidó respirar-_, dice de repente la más pequeña de las tres hermanas.
_-¿Qué dices, Erlinda?-_, pregunta la mayor.
_-Lo aprendí en el cole: cuando alguien deja de respirar, se muere._
_-Sí, cariño. Pero nadie se olvida de respirar._
_-Mamá sí, por eso se ha muerto._
_-Déjala, Gena-_, sentencia el padre mientras lee el titular: _*En su delirante cruzada contra el tráfico de drogas, la policía de Manila vuelve a acabar con la vida de una inocente. Eleanor Dalisay, esposa y madre tres hijas, regresaba a su casa después de su jornada como limpiadora en un conocido local nocturno.*_
RELATO 16
SI LLORAS QUE SEA DE RISA
Fuimos reconstruyendo el puzzle de su corta vida mientras cantábamos nuestras canciones.
Cuando supo que se moría, "no quiero llantos ni flores" nos rogó. Nos dijo que nada cambiaría. El mundo seguiría sin él, el bosque oliendo a pino, el río discurriendo bajo el puente en el mismo lugar en el que nos encontrábamos siempre.
Nos fumamos cigarrillos de esos que dan risa y, entre cervezas, le velamos reviviendo divertidas anécdotas y los catastróficos poemas que componía... después de todo pasamos un buen rato. Sus amigos, sonriendo, entre alguna que otra lágrima delatora, dejamos vagar nuestra mirada entre las estrellas.
RELATO 17
ME LLAMABA LUIS
Morí joven. Accidente de moto.
El novio adolescente de Laura.
La quise mucho.
Qué trauma tan joven, pensaréis.
En esa edad que se ama con tanto sentimiento, va tu novio y se mata.
Eso marca.Tu primer amor.
Pero no, ella echó sus lagrimillas, pero enseguida siguió con su vida y me olvidó. Allí paz y aquí gloria, eso no se lo he perdonado todavía.
Que me decía, Luis si te pasara algo yo me moriría. Qué falsa mentirosa.
Aún no había pasado a la fase de los muertos para la eternidad y ya estaba ella consolándose, hombre por favor.
RELATO 18
TSUNAMI
Habían pasado meses sobreviviendo en las calles.
Sus mentes no podían aceptar nada más.
Sólo querían que aquello acabara, y por imperativo legal debían esperar 24 horas más.
Cuando la tragedia te inunda por todos lados, se desactiva el modo alerta y se activa el modo cotidiano.
Ya no hay más llanto, el botón del off permanece pulsado.
Sigues vivo por inercia y da igual lo que ocurra, lo recibes como algo más.
Amihan, Diwa y liwayway habían sobrevivido a aquel tsunami pero no estaban muy seguros de estar vivos.
Todo resultaba realmente gélido.
RELATO 19
DEUDA SANGRIENTA
En Hanoi, el miedo no es el virus, es la puerta. Mi padre se tragó el fracaso y no vino la policía, pero sus jefes vendrán. La mercancía se perdió con él. Ahora la casa es un ataúd de angustia. Mi madre no me mira; mira el rifle imaginario en la esquina, la sombra de una deuda impagable. Mis hermanas son demasiado pequeñas para entender que su futuro es un cobro inminente. Cualquier sombra es una sentencia. Cualquiera de nosotros podría ser el siguiente sacrificio. No se puede gritar. No se puede escapar. Solo esperar a que la noche decida quién pagará.
RELATO 20
LA VIDA EMPIEZA AHORA
_¡Mamasita linda! ¡Qué haremos ahora sin nuestra madre querida!_
Apenas puedo contener mi indignación cada vez que escucho a los hijos de mi hermana...
Siempre presumió de que los suyos jamás pasarían la falta que pasó ella. Se equivocaba. Si la pasaron. Nunca les faltó de nada... Bueno sí, les faltó un "no" a tiempo. ¡Que bien les hubiera venido!
Hoy son unos inútiles, bien alimentados, pero inútiles. Con la extraña creencia de que todo existe y existimos para satisfacer sus deseos.
Querida hermana, descansa en paz. Queridos sobrinos, vuestra vida empieza ahora.
RELATO 21
MAL NEGOCIO
La funeraria Tai Fengk apenas recibía encargos.
Suwon la gestionaba hacía años y no parecía muy preocupado por ese hecho, al contrario, acudía a su negocio indiferente y relajado, a veces con sus hijas, a veces sólo.
Cuidaba y vigilaba su mejor féretro, mantenía un nivel de vida aceptable y cada sábado, antes de cerrar, solía recibir la visita de dos hombres. Levantaba la tapa del ataúd y les entregaba dos bolsas de opio.
El dinero recibido lo metía en el bolsillo trasero de su pantalón.
Pero ésta vez una pistola apuntaba a su cabeza.
RELATO 22
EL ATAÚD BLANCO
El ataúd blanco apareció en la floristería como una nevera olvidada. Nadie le hizo mucho caso, los chicos estaban lánguidos a la hora de la siesta. Abrió su tapa como una boca enorme, sólo para impresionar con el rojo espectacular de su forro de terciopelo.
Mirna siempre había querido tener un vestido de ese tejido y, ni corta ni perezosa, se metió dentro.
- Pero… ¿va o viene?, preguntó Andrés.
- No sé, ojalá me llevara a la playa…
Sonia los miró como siempre, por el rabillo de los ojos entrecerrados.
“La ausencia puede ser más intensa que la presencia”, les espetó.
RELATO 23
EL TIEMPO: ¿JUGÓ UNA MALA PASADA?
Le indicaron un parque, el sonido de la fuente le ayudaba a esperar, corría agua transparente en cascada. Llevaba en la gabardina dos incógnitas.
Como hizo siempre, la hermanita de la que fue su novia se le abalanzó como torbellino de carcajadas, abrazándolo, alborotándole el pelo; sorpresivamente, desconocía el emisario. Le entregó un pequeño cofre; alejándose, saltando alegremente, riéndo, cogida de las manos de dos personas.
—Me adoptaron— Gritó.
Se preguntó: ”¿Por qué aparenta nueve años, si debía tener diecisiete?”
Recordó que su pareja y su familia cayeron todos en el fatal accidente. No pudo darles el último adiós.
sábado, 7 de marzo de 2026
RELATOS SEMANA 299
Foto Diego
RELATO 1
EL PIANO MUERTO
Hoy lo único que queda de mi familia es un piano cochambroso en el patio.
He vuelto a casa de mis padres, para venderla.
Soy la última que queda para poder recordar aquellas notas musicales flotando en el aire, a mi madre bailando feliz en la cocina agarrada al cucharón y al delantal de cuadritos.
Mi padre aporreaba el piano con tanta vehemencia que sudaba copiosamente.
La algarabía entre los niños era pura fiesta.
A papá le diagnosticaron ELA y al poco tiempo..., se fue. El piano dejó de sonar, mamá dejó de bailar y los niños dejamos de festejar.
RELATO 2
LA MELODÍA FANTASMA
Les llegó la anunciada orden de desahucio, mas juraron no abandonar jamás aquella casa. El día señalado, sacaron el piano a la terraza y celebraron una fiesta. Las fuerzas del orden llegaron y, a empujones, los desalojaron. Como no tenían dónde ir, en tromba se lanzaron todos contra el denso tráfico. La familia entera fue arrollada, el más pequeño voló una decena de metros debido al impacto. Murieron…
Desde aquel trágico día, meses atrás, todas las tardes flotan en el aire unas notas musicales del piano cubierto de yedra, allí quedado. Las teclas ejecutan sin dedos “La primavera de Vivaldi”.
RELATO 3
RESIDUO MUSICAL
Las últimas notas aun revoloteaban en el aire, como bailadas por la brisa.
Su desvencijado hogar mostraba una frustrada sonrisa mellada.
Su antiguo propietario lo abandonó con esmero, con la intención de que fuese adoptado por otros finos y hábiles dedos. Pero eso nunca ocurrió.
Fiodor Petrov se vio obligado a retornar a su patria, dejando su diminuto apartamento y todo lo que no cupiese en una pequeña maleta.
Pasó el tiempo, como pasaron los transeúntes, y allí seguía. Integrado, como mobiliario urbano. El departamento de residuos sólidos nunca lo retiró. Tal vez fue considerado un elemento bello, decorativo, efímero.
RELATO 4
SUEÑO DE AMOR, DE LISZT
Cinco años ya, desde que me dejaste.
En algún momento tenía que cercenar el cordón umbilical que nos unió.
Hoy, por fin, volví a casa a cortarlo.
El amor que nos tuvimos enraizó en cada rincón de nuestro paraíso.
Tu ausencia lo abarca todo, salvo el viejo piano, que sigue generando vida.
Desde sus entrañas brotan plantas y flores, las mismas que me regalabas. Nunca estuvo tan vivo en mi recuerdo, como hoy, el Sueño de amor, de Liszt.
Sé que te llevaste las teclas para tocar nuestra melodía desde tu edén. Afortunadamente, amor, la guerra no pudo destruirlo todo.
RELATO 5
DONDE EXISTE LA MAGIA
Era un capítulo de mi vida que solo visitaba en sueños. Allí encontraba desde lo más increíble e inalcanzable hasta lo más tierno y sencillo.
Ella aparecía en la profundidad de la noche y, con una aromática sonrisa de azahar, me hablaba al oído. Se fue de mi lado a mi muy corta edad pero me prometió que nunca me abandonaría. Me visitaba con las estrellas.
Podíamos cabalgar sobre esponjosas nubes, atravesar inmensos desiertos en cinco segundos o dar el mejor concierto de piano ante toda la humanidad. Me enseñó que nada es imposible porque la ilusión nunca se pierde.
RELATO 6
AMOR Y HIEDRA
Clara regresó a la vieja casa familiar de Pravia, tras muchos años de obligada ausencia.
La relación que mantenía con Adela, su profesora de música, comunista y lesbiana, desencadenó una trágica sucesión de despropósitos.
Clara fue recluida en un convento de Gijón.
Adela en un hospital psiquiátrico.
Cuando descubrió, arrumbado en el patio trasero, el órgano que tantas mañanas de sábado había impregnado su alma de música, todo el cariño y la paz que sentía junto a Adela, acudieron a su mente para recordarle que aquel amor que se profesaban, permanecía fiel.
Como la fiel hiedra tapizaba el viejo órgano.
RELATO 7
LA SINFONÍA DE LAS MARIPOSAS LiLAS
Se había reencontrado con sus raíces; esa parte estaba sellada a fuego.
Viajó buscando respuestas; cumpliría lo prometido.
En un país desconocido, debajo de una autopista, un río contaminado:
olor a petróleo, aroma a lirios, una nube lila de mariposas revoloteaban; sus aleteos cual teclas ejecutaban una delicada sinfonía.
En ese cuadro surrealista mirándole indiferente, apareció ella, le entregó una llave… antes se habían amado; entonces vegetación y pintura en la que estaba inmerso desaparecieron.
Ella había muerto años atrás, su pentagrama se deshizo.
Sin embargo tenía en el bolsillo la llave y el papel estrujado.
Persistía la incógnita.
RELATO 8
AQUÍ MISMO
Tess, la hormiga, se metía entre las teclas buscando algo que comer.
Larry la seguía arriba y abajo, deseoso de toparse con alguna migaja de pan o los restos de un insecto, para ofrecérselo a su querida Tess.
Bajo uno de los registros de aquel órgano encontraron un pulgón muerto recientemente. Se colocaron sus servilletas al cuello y empezaron a disfrutar del festín mientras el viento removía las notas. Una débil pero mágica melodía animó su almuerzo.
Acababan de casarse y estaban tan enamorados que aquel sitio les pareció perfecto para establecer su hogar.
RELATO 9
BOURBON STREET
Su swing sigue resonando en Bourbon Street a partir de la una de la madrugada. Hora en la que una bala perdida acabó con su vida.
Nadie quiere tocar el piano de Jelly, porque se dice que el espíritu de su blues sigue llenando el aire de Nueva Orleans.
RELATO 10
EMMA
Un fa sol.
Un aroma que avanza desde la ventana de postigos desvencijados.
Unos pasos.
Suena mi puerta. Nadie asoma tras ella.
Sucede varias noches.
Hoy sigo la estela del sonido y el perfume. Me llevan al que fue el salón de Emma. Allí sigue su piano abrazado por la yedra que se adueñó de la casa.
Levanto la tapa, negras y blancas siguen intactas.
Pulso el fa. Luego el sol.
La yedra se estremece como si recordara.
Detrás de mí, unos pasos se detienen.
El perfume se posa en mi hombro.
Sé que es Emma la que suspira.
RELATO 11
DO DE PECHO
Mi madre se empeñó en que fuera concertista, pero yo solo quería jugar al rescate.
Cuando heredé su casa, lo primero que hice fue sacar el maldito piano al patio.
Pesaba como un muerto, así que ahí se quedó, entregado a la lluvia. Lo rellené de mantillo para que las hiedras se tragaran aquel do de pecho que nunca me salió. Los vecinos dicen que es artístico, pero para mí es un ataúd de madera noble.
Ayer, mientras quitaba malas hierbas de las teclas, encontré un chicle pegado de 1984.
Sigue duro.
Como mi orgullo, pero con mejor olor.
RELATO 12
ACOMPAÑADA
Cuando se quedó viuda decidió deshacerse del piano. Era absurdo conservar un instrumento que ya nadie iba a tocar. Sin embargo, minutos antes de que fuesen a retirarlo cambió de idea.
“El piano se queda”, dijo con firmeza. Los compradores pensaron que hablaba el apego o los viejos recuerdos que emanaba aquel objeto.
No se molestó en dar explicaciones; había descubierto que una familia de diminutos Ninimuts se había instalado allí. De modo que dejó el piano al aire libre para que la vida se abriese paso.
Ellos estaban felices y ella volvía a sentirse acompañada.
RELATO 13
LA CASITA MAGICA
Érase una vez una casita tan singular que guardaba en sus paredes los sonidos que nacían en su interior. Los vecinos acudían intrigados, atraídos por aquellas melodías dulces y misteriosas. Para entrar en su secreto solo había una condición, dejar sobre el tejado un pequeño palito en forma de tecla.
Cierta vez, un hombre muy feo, barbudo y con sólo tres dientes, al que llamaban Reguetón, quiso descubrir su paradero. Pero los visitantes guardaron silencio.
No se lo digamos, susurraban, podría romper la magia.
Y así, protegida por el secreto, la casita siguió resonando con aquellos sonidos fascinantes.
RELATO 14
MAÑANA NEGRA
El pueblo entero se perfumó para la boda del señorito. Sacaron las mesas al patio y pusieron farolillos entre los olivos. Hubo música, vino, risas y bailes, hasta que llegaron los coches negros. Se bajaron diez o doce hombres armados y dispararon sin mirar a quién. Cuando dieron con el señorito, allí mismo lo acribillaron delante de mujeres, niños y ancianos. Le dispararon tanto que una mano se escindió del cuerpo.
Nunca jamás hemos vuelto, pero dicen que la mano del señorito sigue aferrada a la pianola que tocaba ese día y que nadie ha conseguido moverla de allí desde entonces.
RELATO 15
MÚSICA Y FLORES
En cierto rincón de la vieja casona una muñeca de porcelana parece vigilar con ojos inquietantes; un caballito de madera a veces inicia un balanceo, se oyen roces de pisadas, y frufrú de sedas; la humedad ha corroído las vigas, el artesonado del techo y el tapizado de las paredes.
En el jardín permanece un armonio invadido por la maleza pero, algunas noches, las teclas se mueven solas, la música responde al canto de las chicharras...
Y alguien suspira entre la fronda.
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