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| Sofía Alekséyevna Románova Cuadro de Iliá Repin. |
Cada semana propongo una foto y, cada fin de semana, votamos entre todos y elegimos los cinco mejores relatos 🥇🥈🥉❇️❇️. Este es el resultado desde que empezamos con el primero el día 5 de abril d.c. (después del coronavirus).
viernes, 9 de junio de 2023
RELATOS SEMANA 160
viernes, 2 de junio de 2023
RELATOS SEMANA 159
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| Foto Olya Harytovich |
viernes, 26 de mayo de 2023
RELATOS SEMANA 158
RELATO 1
CUANDO LLEGA LA NOCHE
Acabando mi jornada laboral, en la radio: _"La Guardia Civil ha interrumpido en el Congreso de los Diputados"._
Simultáneamente apareció Gonzalo, amigo del PCE. Quería que le ayudara, en su casa, a hacer desaparecer cualquier rastro políticamente comprometido, estaba convencido que al llegar noche la policía le llevaría detenido.
En la calle se respiraba bastante tensión, incluso nos cruzamos con unos exaltados gritando, _"¡¡¡Arriba España, por fin!!!"_
Después de una madrugada incierta, pendientes de las informaciones que nos llegaban, se diluyó el golpe de estado, se puso fin al poder militarista de este país, y venció la democracia. Creo...
RELATO 2
Cuando llega la noche
Hace tiempo que pienso que algo no va bien. No logro descansar como antes. Me atormentan imágenes de días soleados y de ciudades desiertas en las que no tengo nada que hacer. Aunque los años me han dado mucha sabiduría, no logro comprender el significado de estas pesadillas.
Entonces se pone el sol, se acaba la agonía y comienza mi actividad. Hay tanto por hacer en las sombras que no desaprovecho ni un solo minuto en ellas. Buscaré algún terapeuta nocturno, pero mejor dejarlo para mañana. La eternidad es larga, mas la noche es perecedera.
RELATO 3
CUANDO LLEGA LA NOCHE
Mirando al oeste el cielo se teñía de violeta, las nubes arreboladas iluminaban tu mirada. Tu sonrisa desgastada secuestraba la mía. Tus manos arrugadas contaban mil historias, increíbles casi todas, verdaderas la mayoría. La nieve en tu cabeza, aureola de sabiduría. Ahora, ya no estás para seguir contándome el devenir de la vida, para ilustrarme con tu experiencia. “Paciencia, nieta, paciencia. Es el secreto de la vida. Todo en su sitio pone, no corras vida mía”
Así, me decías cada tarde, cuando venías. De eso hace ya muchos años, pero ahora, cuando llega la noche, no te olvido, abuela mía.
RELATO 4
CUANDO LLEGA LA NOCHE
Amarte es un castigo. Costó asimilarlo cuando descubrí tu inquietante profesión. Ser esposa de un espía no es fácil.
Cómplices, colaboro contigo en algunas misiones. Aprendo a quererte silenciosamente, simulo no conocerte al cruzarnos, controlo mis emociones, sigo tu juego…
Otras veces, alerta, quedo en casa abandonada sin saber dónde estás ni cuándo volverás.
Cuando somos un matrimonio “normal” y llega la noche, enredamos nuestros cuerpos, agotamos ese deseo sostenido. En cuanto las brillantes y mañaneras motas de polvo suspendido atraviesan las persianas, nos desperezamos y seguimos amarrados porque no sabemos cuándo disfrutaremos otra noche... o si habrá alguna otra.
RELATO 5
Cuando llega la noche
Noche estrellada, velada propicia para las desventuras.
En un bar destartalado, Luis, el eterno soltero, suspiraba con su whisky en mano, cuando una bella mujer se acercó.
"¿Bailas?", susurró ella con voz melódica.
Luis, deslumbrado, aceptó de inmediato.
Pero oh, cruel ironía, sus pies parecían dos troncos enloquecidos. Tropezó, giró descontrolado y lanzó su whisky al aire, dejando una lluvia dorada sobre los presentes.
El silencio invadió la sala mientras Luis se levantaba, avergonzado y pegajoso.
"¿Y bien?", preguntó la mujer con una sonrisa burlona.
"¡Por supuesto!", respondió Luis con fingida seguridad. "¡Soy famoso por mi estilo 'Cataratas de Whisky'!".
RELATO 6
Cuando llega la noche
No siempre es así, pero con demasiada frecuencia cuando llega la noche siento que hay un cambio en mi metabolismo y surge una feroz indiferencia hacia todo.
En invierno es peor porque los días son más cortos y a media tarde una fuerza paralizante me impide seguir trabajando y me invita a retirarme a mi «caverna».
Dicen que es efecto del ciclo circadiano.
Yo creo que es por la necesidad del reencuentro conmigo mismo, de medir las fuerzas para terminar o empezar proyectos, de enfrentarme con mis fantasmas y de la llamada diaria a mi madre, aunque ya no esté.
RELATO 7
Cuando llega la noche
Ayer, volviendo a casa, estuve observando cómo las jacarandas juntan sus copas violetas en el centro aéreo del camino, como buscándose... y pensé en nosotros.
Nunca nos buscamos, simplemente nos encontramos y supimos que estábamos destinados a estar juntos. Así seguimos, treinta años después. Pero ahora jugamos a un desolador escondite: yo te busco, tú te escondes... ¿De qué? Te lo he preguntado tantas veces...
Anoche volví a encontrarte en la barra de un bar, ebrio y solo... Y volví a traerte a casa, aunque no sé si es aquí donde quieres estar.
¿Qué nos ha pasado, además del tiempo?
RELATO 8
Cuando llega la noche
La Luna asoma poderosa en el negro cielo.
Qué bonita está.
Llegan las horas donde el alma duele.
Cómo lo temo.
Hay ruido.
Quiero silencio.
Quiero caricias.
Morimos de amor, nos desangramos en melancolía, no creo en los milagros, no todos los amores resucitan al tercer día.
Que cuando escucho esa canción,
tu nombre no suene en mi cabeza.
Podría decir que sé de olvido,
que cuando llega un recuerdo,
no hay nostalgia.
Lo sé.
Ya no estás.
Y que cuando llega la noche
no extraño tu voz,
que no te recuerdo,
que nunca te pienso,
podría, pero estaría mintiendo.
RELATO 9
Cuando llega la noche
En la ventana, desnuda, oculta entre las cortinas, espero ansiosa que los primeros rayos del Sol entren en la habitación.
Sus destellos actúan como purificadores del aire denso y agobiante que envuelve mi sueño cada noche. Los fantasmas y monstruos que invaden mis pesadillas se esfuman... y todo vuelve a la calma. Ya no hay rastro de dolor, ni de angustia, ni de pesar, solo otro día más.
Y vuelvo a ser yo, a reír, a soñar...
En definitiva, a vivir.
Pero cuando llega la noche...
RELATO 10
CUANDO LLEGA LA NOCHE
Escogió mi casa.
Lo supe porque escuche su gorjeo en el balcón mientras daba vueltas en círculo. Después la trajo a ella.
Llenaron la viga de pequeñas bolitas de barro, plumas y restos de algas. Las vi en su ir y volver. Supe que ya había huevos porque pasaban muchas horas en aquel nido.
Un día asomaron seis cabezas con pequeños embudos reclamando alimento.
Cuando llega la noche, el pequeño nido descansa. Apenas un par de colas moteadas asoman por lo alto.
Apago la luz, me cubro con el edredón y sonrío.
Sé por ellas que mi hogar es seguro.
RELATO 11
CUANDO LLEGA LA NOCHE
Recorro las calles del planeta azul. Me ensimismo, en los sonidos de la oscuridad:
El ulular del buho.
La estampida de los murciélagos, de la Cueva del Ciervo, en Borneo.
El bullicio de las ciudades, que no duermen, en contraste con poblaciónes que parecen muertas…
Soy un ser compuesto de energía. Formo parte del planeta de los tres soles; las veintiticuatro horas está iluminado.
No necesito transporte.
Vagando por el universo, entré en la intimidad de un ser humano, él disfrutaba el sol, disfrutaba la luna.
Soy feliz en la Tierra,
“ CUÁNDO LLEGA LA NOCHE.”
viernes, 19 de mayo de 2023
RELATOS SEMANA 157
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| Foto autor desconocido |
RELATO 1
viernes, 12 de mayo de 2023
RELATOS SEMANA 156
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| Foto www.istockphoto.com |
RELATO 1
viernes, 5 de mayo de 2023
RELATOS SEMANA 155
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RELATO 1
Camino a ninguna parte
La locura me golpea, mientras intento atisbar qué tengo frente a mí .
¿Será mi reflejo?, no, no puede ser…., ha levantado un hacha y me amenaza con ella.
Intento huir de mi imagen mientras recorro las calles, pero siempre hay algún reflejo donde me encuentro amenazándome de nuevo.
Giro una esquina, luego otra y otra .
El tiempo a mi alrededor cambia continuamente , y los meses pasan en minutos.
Descanso unos minutos para tomar aliento, y noto el frío hierro en mi nuca…
Mi sangre se derrama en el vacío, mientras la primavera blanquea las acacias….
RELATO 2
UN MORDISCO DE REALIDAD
Alguna vez fue muy hermosa, como cuando la primavera blanquea las acacias. Pero el hambre, las chabolas y otras circunstancias no se eligen. Era una joven sin juventud.
Fue entonces cuando sus sueños volaron y recibió un mordisco de realidad. Para atrapar algún sueño comerció con su cuerpo, para soportarlo necesitaba droga, su belleza se diluyó como azúcar en el café. El instinto superó su conciencia y, sin pudor alguno, vendió a su hija para mantener esa cabeza enferma enganchada a la heroína.
En los pequeños lapsus de lucidez advirtió que cada pinchazo, cada contagio, cada paliza… acabaría liberándola.
RELATO 3
Paisaje urbano
Mis pasos resuenan.
Pisoteo colillas.
Rugen las motos.
Los coches rompen el viento.
Los pitidos desgarran el silencio.
Unos niños dan patadas a la basura
Un mendigo extiende las manos.
Pasan ráfagas de multitud.
El tren traquetea.
La estación huele a humanidad, mezclada con mugre.
El smog corona los edificios.
Árboles de ciudad.
Teñidos de alquitrán.
“La primavera blanqueaba las acacias”…
Mi mente se zambulle.
En el mar de los recuerdos.
Rescata los paisajes de mi infancia.
Corríamos sobre flores blancas.
Con aromas de perfumes.
Se mancharon de sangre.
Huimos.
Hoy vivo en paz.
En un bosque de cemento.
RELATO 4
LA RIADA
La ciudad amaneció recelosa por el mal tiempo que azotaba. En pocas horas el cielo plomizo descargó una tromba de agua y granizo.
La ciudad se inundaba. Barriadas enteras acabaron incomunicadas. Las calles se convirtieron en improvisados ríos. Muchos vecinos subieron a los tejados presagiando lo peor.
Matilde y Juan no sabían nadar. El muro que los separaba del desastre cayó tras una embestida de agua. La casa quedó anegada con ellos dentro.
A los tres días la ciudad se vistió de luto.
Sobre todo el lodo florecia una promesa:
La primavera había blanqueado las acacias.
RELATO 5
El copo
Esperábamos ver llegar la jábega y ayudar a nuestro padre y sus hermanos a tirar del copo.
Me fascinaba contemplar cómo cientos de peces diferentes saltaban entre medio de la red mientras los separaban en cenachos de esparto hasta que sólo quedaban chanquetes y morrallilla dentro de una baba translúcida.
Una mañana de abril nuestro padre no volvió.
Dijeron que había bebido, que insistió en llevar el bote de la luz y cuando amaneció ya no estaba.
Desde aquel día, siempre, la primavera blanquea las acacias de Pedregalejo con suspiros y plegarias esperando que el copo traiga a nuestro padre.
RELATO 6
TRISTEZA PERENNE
La primavera blanquea las acacias, como el recuerdo de tu mirada adormecida.
El otoño palidece las jacarandas, como el ocaso que consume mi agonía.
El invierno ennegrece y hiela los deseos de volverte a ver, Lucía.
El verano me anunció tu vuelta, del brazo de otro, destrozando el alma mía.
Mi entrega fue gigante y firme, como la majestuosidad una secuoya tardía.
Mi amor ya no tiene estación, ni color ni forma, ni la esperanza de una crecida.
RELATO 7
Pan y quesillo
Lo primero que se espera de uno cuando regresa a su ciudad natal después de cincuenta años, es que visite a su gente, pero yo fui instintivamente al parque del Retiro.
Allí me encontré con mis recuerdos, cuando de niño mis tías me llevaban para jugar con barquitos de cartón en los canalillos de riego.
Tía Juana recogía las pequeñas flores blancas desprendidas de los árboles y decía:
_Mira nene, esto se llama pan y quesillo, y cuando la guerra, nos lo comíamos._
_Siempre aparece cuando la primavera blanquea las acacias con sus flores_
Esto no es nostalgia.
Es amor.
RELATO 8
Buscando palabras
Estoy buscando palabras sólidas que arranquen mi desgracia, también suaves que hagan al tiempo bailar y brillar entre las sombras oscuras.
Palabras que me llenen de nostalgia, que rejuvenezcan mis días y me sumerjan en noches de sueños astrales, que se acurruquen en mi interior, que no se marchen al amanecer, que me digan quién soy y para qué estoy aquí.
Siento frío al anochecer, pero la primavera blanquea las acacias, pierden sus pétalos de colores tan vivos que ni el crepúsculo los puede ocultar, construyen paraísos, me proteguen del miedo, porque no soy yo quien morirá en esta batalla.
RELATO 9
Otro mar
Las olas golpean con fuerza el espigón en el que tantas veces esperé tu llegada. Las gotas vuelan hasta mi cara despertándome de un recuerdo: Bajabas del barco impregnado de mar, y en un abrazo me susurrabas _-ya he vuelto, Lariña-._
Hoy, en ese mismo lugar, cuando la primavera blanquea las acacias y el tiempo nuestras sienes, aguardamos juntos la llegada del barco de nuestro único hijo.
Agito en mi mano la carta tan esperada. Salta a tierra, corre hacia nosotros, la abre y lee:
_"Ha sido admitido en el Programa de Recuperación del Ártico"_.
Él sí pudo estudiar.
RELATO 10
EL DON DE LA FAMILIA
Mi tatarabuela lo tuvo, y mi abuela también. Y…yo.
Una tarde, vino a mi casa una familia a consultar un tema delicado. Encima de una mesa había un cuenco de madera lleno de agua. Mi abuela se quedó mirándolo. Suspirando dijo no poder ayudarlos, su don había desaparecido. Pero entonces, me ordenó: ¡Mira el agua!
Y un árbol inmenso, de esponjosas flores amarillas apareció ante mis ojos. Solo yo lo veía.
Grité y conté lo visto. Y allí, cuando la primavera blanqueó las acacias, aparecieron los restos de un niñito, que por fin, gracias al don, pudo descansar en paz.
QRELATO 11
Pregunta 7
“No podemos impedir que pase el tiempo. Las etapas de la naturaleza se suceden inevitablemente y afectan a nuestra vida. Lo que a veces creemos que nos traerá felicidad, puede acarrear lo contrario y lo que consideramos imposible, puede acabar sucediendo. No podemos dar nada por hecho, porque el futuro es incierto, cambiante y no podemos controlarlo. En realidad, no somos nadie”.
Muy bonita la reflexión que has hecho, pero te recomiendo que termines de leer los enunciados antes de responder a las preguntas de un examen. Además, esta era muy corta: _La primavera blanquea las acacias. ¿Verdadero o falso?_
RELATO 12
La nueva Tierra
"La nueva Tierra les está quedando preciosa" dijo sin levantar la cabeza y siguiendo el camino que marcaban sus compañeras y que bordeaba un vertedero. El silencio posterior demostró que su sentido del humor no era muy apreciado.
"Pero todavía hay esperanza, no están ellos solos. Los demás seguimos haciendo lo que debemos. La primavera blanquea las acacias y llena de frutos el suelo" dijo la compañera situada detrás, a la que no conocía, pero que parecía ser optimista.
Ellas no podían hacer nada más que lo que hacían por ser quiénes eran: hormigas cargando provisiones camino del hormiguero.
RELATO 13
Desolación
La primavera blanquea las acacias mientras la noticia súbita de tu muerte oscurece mis entrañas.





