sábado, 16 de noviembre de 2024

RELATOS SEMANA 235

Foto Annie Leibovitz

RELATO 1


EN EL BAR COSMOPOLITAN


Me paso media vida observando a la pareja de enfrente. 

La de Hopper. 

En la cafetería americana donde el caballero piensa qué va a tomar, sentado en un banco, con el menú en la mano. 

La camarera le va a tomar nota, aunque ya sabe lo que tomará.  

Todos los días pide lo mismo.  

Copa de helado gigante y hamburguesa doble extra de queso con patatas. 

No hay nadie más en el bar. 

Normal. Aqui es de noche ya. 

Luces de neón.  

Me dan envidia, lo reconozco.  

Al menos se tienen el uno al otro. 

No están solos, como yo.


RELATO 2


¿QUIÉN ERA?


Tras cuarenta tomas, por fin dieron por buena la secuencia más importante del anuncio de un establecimiento de comida rápida. 

_"Ven a Happy Meal y no te pasará esto"_, decía el slogan.   

La participación del chico que aparece en segundo plano fue imposición del dueño de la empresa, pero no se podía saber su identidad. 

Eran otros tiempos. No existía lo digital ni la inteligencia artificial, así que, hasta que el azar quiso que esas dos empanadillas le tapasen la cara, tuvimos que limpiar todo treinta y nueve veces. 

Ese día dimití de mi puesto de becario en la HDPCorporation.


RELATO 3


EL HOMBRE QUE SE RINDIÓ ANTE LA ESTUPIDEZ HUMANA 


Pablo aborrecía las reuniones anuales que la empresa en la que trabajaba organizaba para conocerse mejor, las Team Building. 

Dedicaban un día al año a practicar guerra con pistolas que lanzaban bolas de pintura; eliminaban estrés y fomentaban compañerismo, decían.


Pero aquel año, la actividad consistía en comer hasta hartarse y cada vez que sonara determinada canción de El Fari, debían lanzar a quién quisieran todo lo que hubiera sobre las mesas.

Pablo observó volar la comida, pensando _¿qué hago aquí?_


Días después, marchó a una pequeña isla del pacífico a cultivar Camelias. 

Se había rendido ante la estupidez humana.


RELATO 4


DE MAÑANA NO PASA


Cientos de euros guardados en mi armario bajo la promesa de "mañana empezaré". Las camisas se rien de mi desde el perchero incapaces de abrazarme como antes. Los pantalones no hay forma de metérmelos, so pena de que luego no puedan salir. Y por no hablar de lo gastado en hamburguesas, perritos y cervezas. Definitivamente de mañana no pasa que me apunte al gimnasio. No voy a admitir más excusas. No es que no tenga voluntad, es que siempre hay algo que me impide empezar 

pero claro, quién se resiste a ese pastelito que te dice "cómeme soy todo para ti'.


RELATO 5


ESTO ES LA GUERRA 


Tengo fuerza de voluntad.

Soy implacable, nadie podrá hacerme retroceder.

Día 1: 

Todo ha salido bien.

El plan ha sido ejecutado a la perfección.

Ni un solo fallo.

Estoy orgulloso de mí.

Día 2: 

Otra victoria. No he cedido a las tentaciones. 

Día 8:

Empiezo a flaquear, pero no voy a rendirme, esa palabra no figura en mi vocabulario.

Día 15:

Escalofríos incontrolables recorren mi cuerpo, debo aguantar. 

Día 21:

Estoy débil, creo que ha llegado mi final, aunque no me rindo.

Día 30:

Veo visiones, lluvia de comida basura, hamburguesas, refrescos, patatas fritas...

Me estoy volviendo loco!!!

Día 32:

A la porra TODO.

Dejo la dieta.


RELATO 6


SAPERE AUDE


Trescientos años después, Juan era un valiente fan de Kant. 

Aun cuando todo era adverso al saber y la desinformación gobernaba el mundo, la razón dirigía su vida.

Podrían volar irracionalmente vasos y tortitas, pero su fe en el ser humano seguiría inquebrantable. Confiaba en la humanidad. 

Pudo demostrarlo cuando sucedió aquello. El agua reventó calles enteras, sumergiendo a los pueblos en el fango. 

Y del mismo fango surgieron hordas de jóvenes que ayudaron día tras día, noche tras noche, demostrando que el sentido de la vida no lo da lo que pensamos, sino lo que hacemos. 

Como decía Kant.

RELATO 7


MISTER PROPER 


Me gusta compartir las tareas del hogar, reconozco que disfruto y además soy ordenado. También lo hago porque los dos trabajamos. Lo que no soporto es sentirme el centro de atención cada vez que salimos a cenar con los amigos, porque Lucía, mi mujer, no encuentra otro tema de conversación que lo maravilloso que soy en casa con la limpieza. 


Clavo mi mirada sobre ella para que se calle de una vez, porque ellas, me miran como si fuera un adorable peluche, y ellos, todo lo contrario, como un apestado. Y yo, siento el deseo de mandarlo todo a tomar...

RELATO 8


MEJOR NO


Estábamos celebrando el cumpleaños del pequeño de nuestros tres hijos en el mismo restaurante rancio de comida rápida al que íbamos siempre. 

El ensordecedor griterío, los vasos volando, una camarera que tropieza y cae,... puro caos. 


-Tomás, cariño, ¿no te parece tierno que vengamos al restaurante donde nos conocimos?


+ Sí cielo... extasiado me hallo. - Dijo sarcástico.


****


Tras contemplar toda la vida que le esperaba con Susana, su mente regresó a la cita.


-¡Qué rica está la hamburguesa! Gracias por traerme. Lo estoy pasando muy bien. ¿Nos vemos entonces el viernes que viene? - preguntó Susana ilusionada.


+ Mmm... Lo siento, estaré ocupado.


RELATO 9


MARCOS


Aunque en aquella promoción todos éramos bastante mediocres, decidimos ponerle a prueba. Ni siquiera así conseguimos derrotar su infinita paciencia.


Marcos dejó el tenedor, se levantó y recogió los vasos y las decenas de tortitas que surcaban la sala de un lado a otro. Se sentó de nuevo, abrió la boca y, exultante, casi exuberante, engulló de un solo bocado la última que quedaba aún en el aire dirigiéndose hacia su desafiante rostro.


Todos los profesores, en la escuela de superhéroes, sabíamos que era rápido, pero aquel día dejó claro que era mejor que todos nosotros.

RELATO 10


ERA HAMBRE


Desde el jardín de infancia éramos inseparables, pero ella se volvió un mantra de vida sana. Matcha batido, avena, meditación... hasta la cara se le fue afinando, ¡de acelga!

Yo, en cambio, soñaba con lomitos, choripanes, hamburguesas y vasos bien azucarados de gaseosa.

El final llegó una mañana. Me sirvió un tazón de avena con leche de soja, y ahí me di cuenta: no era amor, era hambre. Dejé la cuchara, la miré con pesar y me fui. En el bar de la esquina me pedí una tostada de lomo en manteca. Fue el desayuno más libre de mi vida.


RELATO 11


EL ÁRBOL MÁGICO DEL PAN


El Hada de los labios amarillos, con aurea dorada; protectora del mundo invisible de niños perdidos. Uno comía un bocadillo; un huérfano zarrapastroso le pidió compartirlo, se burló, lo tiró al barro. 

La madrina, como castigo, le convirtió en árbol: “Serás humano de nuevo cuando seas compasivo”. 

Pasaron siglos, la lluvia ácida asoló el mundo; el árbol mágico seguía en pie.

Un día, un anciano lloraba bajo sus ramas, con su nietecito hambriento.

El árbol lloró, sus lágrimas se convirtieron en el fruto del pan.

Sus frutos alimentaron y sus semillas germinaron. 

¡Volvió a ser niño, con un gran corazón!


RELATO 12


MAÑANA EMPIEZO DE NUEVO

 

Abro los ojos y por fin me siento completamente renovado. Decido celebrarlo yendo a desayunar fuera. ¡Hoy va a ser un buen día!

 

En la cafetería hay bastante alboroto, aunque no me afecta. En poco tiempo estoy saboreando un plato abundante.

 

Una tortita aterriza en mi mesa, seguida por un vaso que se derrama a mis pies. Cuando busco al responsable, el caos ya se ha desencadenado. Todo el lugar es una amalgama de personas lanzándose comida salvajemente.

 

Dos meses de terapia contra la ira que voy a olvidar en cuanto me tome este último bocado. ¡SE VAN A CAGAAAAR!


RELATO 13


CONVERSACIÓN INSÍPIDA


Mientras hablabas, veía volar tus palabras cual comida insípida. Cada sílaba se transformaba en trozos de pan sin sal, en platos de arroz frío, en café aguado. Tus gestos semejaban tenedores que no atinaban a enganchar el interés, cuchillos sin filo que rebotaban sobre la mesa. Yo asentía, fingiendo atención, hasta me pareció sonreír, pero en realidad estaba lejos, perdido en el inequívoco vacío de tus frases, atento al sonido relajante de la lluvia que golpeaba los cristales. Entonces descubrí que cada gota parecía más humana y verdadera que la conversación en la que nos hundíamos, sin sabor ni dirección.

sábado, 9 de noviembre de 2024

RELATOS SEMANA 234

Foto: John Drysdale.

 RELATO 1


CAMINOS BIFURCADOS 

Llevaba veinte años malviviendo en la gran manzana, refugiándome del frío en el escaparate de una galería de arte.
Aquella noche debutaba una joven fotógrafa. La sala se llenó de gente opinando y alcohol elegante. 
No podía creerlo cuando vi su obra maestra, "Conexión". 
No tuve duda alguna, era el abrigo que mi madre me remendó tantos inviernos, las ovejas de mi tío y aquella carrera típica que teníamos las primas en cumpleaños. 
La pena me ahogaba, ¡qué inocente se es de niña y qué inconsciente tomando decisiones!

Me alegra que al menos una de nosotras lograra cumplir sus sueños.

RELATO 2

LA CAJITA DE LOS SUEÑOS ROTOS

Esa mujer de pelo canoso duerme entre mantas y cartones. 
Sentada en un banco, saca una foto manoseada y la introduce en una cajita, echa la llave y se la cuelga del cuello. 
Ella y sus recuerdos. 
Una leve sonrisa se dibuja en un rostro endurecido.
Va mostrando la foto, como cada día. 
"Tus hijas son preciosas.¿No sabes nada de ellas?"
Entonces, le cambia la cara. 
Sus recuerdos le pertenecen solo a ella. 
Baja la mirada, recoge sus cosas y se marcha con paso lento. 
Todos la respetan. 
No molesta.
Solo es un alma triste con efímeros momentos felices.

RELATO 3

EL GLOBO

Somos Niña y Pinta, ovejas felices.

Protagonistas del primer vuelo tripulado, acompañadas del pato Michel y del gallo Antoine, el 19 de septiembre de 1783, subimos a un gran globo aerostático que surcó los cielos de Francia.

Qué emoción, suspendidas en el aire, contemplando a nuestras hermanas que pastaban abajo, pequeñas manchas blancas sobre la hierba verde. 

Cuando aterrizamos, balaban «felicidades, enhorabuena!» a las primeras ovejas voladoras. 

La asombrosa hazaña de los hermanos Mongolfier, se había cumplido, empezaba una nueva era.

Ahora, para aliviar la tensión del vuelo jugamos al «caballo al galope» con sus hijitas, divirtiéndose un montón.

RELATO 4

ANIMALADAS

En un prado vibrante, aquellas dos corrían a toda velocidad, sintiendo el aire fresco acariciar su rizada cabellera. Martina y Gadea disfrutaban como si el universo estuviera a punto de extinguirse.

Con cada zancada, sus corazones se llenaban de una alegría pura e inigualable, y en la carrera olvidaban su dura rutina. Ahora sí, en ese preciso momento, eran las verdaderas protagonistas de una borrachera de libertad.

El mundo se extendía infinito ante ellas, mientras un par de estúpidas humanas, subidas en sus lomos, sonreían pensando que estaban al mando. Que ingenuas.

RELATO 5

MENUDA FIESTA

Aquellos días visitábamos a la familia de la Tata. Su hermana había muerto y tuvo que cargar con nosotros, pues Mamá y Papá habían salido de crucero, 
El funeral fue muy aburrido. 
La juerga empezó con las gallinas, que montaron su propia orquesta. Se unieron dos perros que se mordían la cola haciendo volteretas. Estábamos exhaustas, pero aparecieron ellas, dos ovejas gordas que nos pidieron subir a sus lomos.
Si no llega a ser por el charco de los puercos, seguiríamos trotando. Los rizos de mi hermana olieron a mierda una semana.
Total, nos aburría ser quienes éramos.

RELATO 6

SER JEFE ES FÁCIL SI SABES CÓMO 

Dos hermanas jugaban a las carreras montando a sus domesticadas ovejas en la explotación agrícola familiar. La que ganaba, felicitaba y abrazaba con ternura a su ovino. La que perdía lo golpeaba y menospreciaba. Los triunfos se alternaban con frecuencia, pasando del amor al odio tan a menudo que los animales temían la llegada del momento porque desconocían cómo debían actuar.
Cuando heredaron la finca continuaron con el mismo modelo de gestión de empleados aprendido durante las competiciones: conseguir objetivos con el esfuerzo ajeno sin formarlos previamente o culparlos por su fracaso.
Hoy recogen el premio de empresarias del año.

RELATO 7

EL VIENTO ARRASTRA. ADIÓS 

Arrastra el viento la nieve soleada marcada por juegos infantiles.
Arrastra el viento travesuras.
Arrastra el viento la hoja, antes prendida en el pelo alborotado de una niña.
Arrastra el viento, tus corretear tras los gatos.
Arrastra el viento tus juguetones juegos, con niños.
Arrastra el viento momentos vividos.
Arrastra el viento, tu alegre gua gua.
Arrastra el viento, recuerdos de tu colita moviéndose.
Arrastra el viento tu mirada fiel.
Arrastra el viento mis lágrimas, viéndote alejarte mi querido Zorrito. 
Arrastra el viento tu alma al cielo de los perritos, mientras sostengo tu cuerpo inerte.

RELATO 8

QUE PARE EL MUNDO, QUE YO ME BAJO

Mis amigos y yo pasábamos el año deseando la llegada de los feriantes con sus cacharritos. El tiovivo era nuestro preferido. Cada uno saltaba sobre la espalda de su animal favorito, conquistando el viento con una sonrisa.
 
Con el tiempo, aquel carrusel se me antoja un campo de entrenamiento, divertido, eso sí, pero en el que nuestros mayores, sin saberlo, nos amaestraban para ser dóciles. No les culpo, ellos mismos lo fueron.

Hoy me bajo del carrusel sabiendo que me caeré en cuanto ponga un pie en el suelo, pero segura de que me levantaré más fuerte y más libre.

RELATO 9

EL RUIDO BLANCO DE LA LLUVIA

Se rompió el cielo y comenzó a diluviar sin tregua. El invierno era muy frío y húmedo. Inventábamos juegos para distraernos, mamá nos leía cuentos junto a la chimenea, nos acostábamos pronto. Un día el ruido blanco de la lluvia cesó y nos empujó fuera de casa, locas por correr campo a través. Pero el suelo embarrado nos atrapaba y apenas podíamos movernos. Mi hermana señaló, giré la cabeza y vi un manso rebaño pastando tranquilamente. No sé cómo lo hicimos, el caso es que montamos sobre las primeras ovejas que pillamos y… ¡dos amazonas victoriosas volaron con el viento!


RELATO 10

DIVERSION SIN MALDAD

Hemos hecho muchas tonterías en la vida pero de nadie nos burlamos, sólo queríamos divertirnos. 

Eramos unas cabezas locas sin maldad. 

Vivíamos el momento según lo entendiamos y... "pelillos a la mar".

Hoy, es verdad que un poco más centrada, me río de mi misma y siempre les diré a mis hijos que sean libres, naturales, espontáneos y que para hacer una gracia no hace falta reirse de los demás. 

Pero por Dios, aquélla fotografía, confieso que tendré que estrujar mi imaginación para justificarme. 

No paro de reírme al verla. 

Ah, se me olvidaba, al final gané yo la carrera.

RELATO 11

El REGALO DEL ABUELO 

Mis abuelos eran guardeses de una gran finca a las afueras de Londres.
Los dueños eran casi de la realeza. Los niños aristócratas montaban en ponis, y los adolescentes a caballo.
A mi hermana y a mí se nos salían los ojos de las órbitas cuando, desde lejos, los veíamos, y a nuestro Abu, las lágrimas.
Por eso, cuando una tarde nos llevó al prado y nos subió a dos enormes y esponjosas ovejas, nos quisimos morir de la felicidad, la risa y las cosquillas del viento en nuestras caritas sonrosadas, cuando arrancaron en una veloz carrera por el prado.

RELATO 12

LA OVEJA QUE QUIERE SER CONTADA

Antiguamente se recomendaba contar ovejas para conciliar el sueño.
Mi amiga y yo éramos habituales en las noches de madres desveladas, médicos de guardia en su tiempo de descanso, estudiantes...
Nos contaban con angustia, con esperanza o con desinterés y cuando se dormían desaparecíamos.

Mi amiga no añora aquellos tiempos; yo sí. 
Sobretodo a una preciosa niña y su amiga imaginaria, que nos contaban con gracia y desparpajo. Nos montaban, nos hacían trotar, nos abrazaban como sólo un niño sabe hacerlo.
Acabábamos agotadas pero merecía la pena.

Yo reivindico que me cuenten. La melatonina en gominolas está sobrevalorada.



RELATO 13

A GALOPAR

Jeniffer, había emigrado a Estados Unidos con su marido, y Dorothy, siguió viviendo en la finca familiar. En las cartas que se escribían, las dos echaban de menos los días de juegos de infancia en las praderas. 

Jenifer, después de más de diez años sin volver a Inglaterra, un día regresó.

Al reencontrarse, la reacción de ambas fue exactamente la misma, correr a las cuadras a ensillar a los caballos para volver a cabalgar juntas. Con una sola mirada, sus espíritus infantiles volvieron a brotar. 

Aquellos caballos se convirtieron en carneros, y ellas, en dos niñas con el espíritu libre.

RELATO 14

IGUAL

Recuerdo aquellos días en los que deseábamos terminar con nuestras pocas obligaciones para poder entregarnos a una nueva aventura. 

Qué bien se nos daba ponermos el traje de heroínas y superar cada desafío. Descubrimos reinos, rompimos maleficios, combatimos contra feroces criaturas y corrimos como el viento sobre nuestros ovejicornios mágicos.

Dejamos atrás nuestra infancia, crecimos y adquirimos responsabilidades ineludibles. Ay amiga, a veces desearía volver a revivir aquel tiempo. Sin embargo, me doy cuenta de que nada ha cambiado demasiado porque todo lo importante sigue igual.

RELATO 15

IRONÍAS DEL DESTINO

Sabrina y Selena amaban la velocidad desde pequeñas.
Juntaron sus vidas y sus destinos desde aquel día en el que participaron juntas en las carreras de borregos siendo las únicas niñas del certamen.
La velocidad era su pasión, las envolvía y las hacía vivir intensamente, siempre juntas, siempre libres.
Su ultimo rally fue por la campiña que las vio crecer, Sabrina llegó sola a meta.
Un borrego las unió y otro las separó... ironías del destino.

sábado, 2 de noviembre de 2024

RELATOS SEMANA 233

Fotografía: Dorothea Lange


RELATO 1

BARCELONA 1938

Con los bombardeos les fueron arrebatos su hogar, un marido y un padre.

Muchas como ella deambulaban por la ciudad de la mano de sus hijos en busca de echarse algo a la boca. A ella, el miedo y la incertidumbre le encogían el corazón y el estómago.  

¿Dónde comerían esta noche? 
¿Dónde los podría abrigar del frío?

Aquella mirada perdida, se esforzaba en dibujar una sonrisa cuando sus hijos la miraban intuyendo su angustia.

La esperanza les llegaría después de la tormenta. Alimentados, arropados y protegidos por un grupo de vecinos y combatientes, emprenderían el camino hacia la frontera.

RELATO 2

MANOS A LA OBRA
 
Esto se está yendo de las manos y no sé cómo ponerle remedio. La idea fue mía, por lo que me siento parcialmente responsable de haber llegado a este punto.
 
Sin embargo, los niños no quieren seguir y yo estoy agotada de supervisarles y ayudar. No creo ni que pueda salvar nada de lo que llevamos puesto.
 
¿Cómo le digo a mi marido que a ninguno nos interesa construir un caminito de piedras que desemboque en una fuente rodeada de gnomos de jardín?
 
Cuando sugerí que sería conveniente hacer algo en familia no me refería a esto precisamente…

RELATO 3

COMPASIÓN 

Podría escribir todo un tratado sobre la condición humana, de cómo unos pasan con prisa y otros bajan la mirada, temerosos de que nuestra pobreza sea contagiosa. Estoy aquí, sentada desde las diez, en la puerta del supermercado, con mis dos pequeños, aprendiendo cada día que la compasión es un bien escaso. A veces, una mano se tiende, rápida y casi furtiva, dejándonos un par de monedas. Otras, alguien murmura una disculpa, como si ser pobre fuera un fallo propio y no del mundo. 
Aprendo que, en esta sociedad, la empatía es un bien que pocos pueden permitirse.

RELATO 4

LA MIRADA 

Su boca acalló, su mirada desnudó su alma.

RELATO 5

BRUMOSA LUZ NOCTURNA

La niña que soy es más vieja que mi edad. El abandono de mi madre, el hambre… fueron el máster de fin de carrera que me abrió las puertas para sobrevivir. A mis trece años llevo desconchados tacones de charol y carmín en los labios. A veces me cubro con un sombrero de hombre y me vuelvo intimidante. Es necesario llevar sustento a casa, hay una hermana pequeña que proteger de la calle. Y mientras la vida pasa, las frías noches me acompañan bajo la brumosa luz de una farola, donde conseguir créditos para la auténtica carrera de su vida.


 RELATO 6


EL COMIENZO DE TODO. 
EL FINAL DE UNA VIDA

Quién lo iba a decir esta mañana cuando salió apresurada, se inclinó sobre su madre, sentada en el butacón de terciopelo, para darle el que sería su último beso.

Claudia volvió a casa, sonaba "Lascia Ch'io Pianga" de María Callas.

A esas horas era normal entrar acompañada de ruido, y su madre haciendo la misma pregunta: ¿eres tú hija mía?

Hoy no hubo pregunta. 
Su madre, yacía inerte sobre la cama, sostenía entre sus manos, unas fotografías amarillentas de mis abuelos en Madrid del año 1936, del mes de Julio… 

El amor es un viaje sin boleto de vuelta.

RELATO 7

NO SOY DE ESTE MUNDO

Desde su nacimiento fue considerada una niña rara. La mirada soñadora, siempre perdida, sin variaciones en su rostro, la hacían parecer fría y distante. Sin preguntarle, la casaron con su primo para no partir la heredad de sus padres y tíos. Tuvo seis embarazos y tres hijos, por los que no sentía nada más que lástima. Su cuerpo, estragado por tantos partos y embarazos fallidos, le pasó factura y quedó imposibilitada para cualquier cosa que no fuera perderse en ensoñaciones y pensamientos secretos. Pensamientos que la llevaban a un mundo donde podía ser ella misma, feliz, libre y sin ataduras.

RELATO 8

EL CABALLO DE MILDRED

Los niños no tenían colegio y las tardes de estío eran interminables.
Mildred inventaba juegos para sus hijos que rápidamente quedaban obsoletos, hasta que ideó un plan infalible. 
En los prados cercanos a su rancho, cada atardecer aparecía una manada de caballos salvajes.
Mildred contó que a veces aparecía un caballo dorado y quién lo viera, sería afortunado por siempre jamás. 
Cada tarde esperaban a la manada que, con su galope, provocaba una polvareda tal que los niños tenían que esconder sus cabecitas.
Mildred mantenía fija su mirada.
En lo más profundo de su ser, anhelaba ver aquel caballo dorado.
RELATO 9

FIEL A NUESTRA CITA

Hola mi amor, hoy es nuestro aniversario ¿te acuerdas? 
Como cada año te escribo aunque luego deposite la carta en la vieja caja de madera que tanto te gustaba. 
Te sigo queriendo, lo sabes ¿verdad?
Te extraño cada día aunque hoy ya no estés aquí. 
Ellos, te sorprenderías, en cada uno hay un gesto, algo de ti que nunca se irá. 
Nos dejaste demasiado pronto y te llevaste para siempre mi corazón. 
Vivo… sí, pero no hay día que no imagine cómo sería mi vida contigo.
Hoy, en mi ancianidad te lloro, cosas de viejos, qué le vamos a hacer.

RELATO 10

UNA INCURSIÓN REAL

Después del desastre que había truncado miles de vidas, apoyada en la complicidad de guardaespaldas de mi confianza, decidí acudir allí donde todo había empezado. Salimos y llegamos de incógnito. Necesitaba sentir de primera mano lo ocurrido. Cubiertos de barro, caminábamos entre el lodazal y la incertidumbre, entre la generosidad y el vacío, cuando una mujer me pidió que cuidara de sus hijos para buscar algo que darles de comer. Mientras ellos se refugiaban en mí, y el más pequeño dormía entre mis brazos, supe que reinar es una palabra vacía si no puedes ser una más entre tu gente.

RELATO 11

CARESTÍA

Sentada y a salvo contemplo el lento e inexorable fluir del río, que avanza firme e indemne, hasta morir en la mar. 
La corriente me los arrebató de mis brazos, tan rápida como rápido silenció sus angustiados gritos. 
Luché toda la noche por aferrarme a la vida. Desolada y rota, erré más allá del tiempo, en una oscuridad de cañas y barro.
Al despuntar el alba, los hallé; fríos, inmóviles y... vivos. Los abracé con lágrimas secas y el alma quebrada.
Estoy feliz. Lo he perdido todo, todo; y sin embargo los tengo a ellos, y eso es cuanto necesito.

RELATO 12

POSGUERRA 

Fuimos de vacaciones a Stuttgart y encontramos un apartamento de otra epoca. Una escalera amplia que llevaba a unos apartamentos limpios, con una decoración sobria. Las cortinas a media asta para que no te vieran los vecinos pero entrara luz, una cocina sencilla, con cubiertos de acero, pesados, higiénicos. Había alguna foto pero aquella en especial, madre con sus hijos, te hacía estremecer porque podías comprender la vida limitada, llena de hollín y pesares que debían haber pasado. Se habla de la reconstrucción de un país después de una guerra, en la foto se vislumbra la desesperación para mantener las pocas piezas que quedan, unidas.

RELATO 13

AMOR

El simple vuelo de una mariposa o el reflejo de un rayo de sol le maravillaba. Se descubría hinchado como un globo, licuado hasta un zumo empalagoso. Notaba hormigas en su tripa y buscaba su cara en todas las mujeres.
Se dio cuenta de lo que le estaba ocurriendo. Pero fue tarde para ella, ya no había remedio. La había acuchillado hasta dejarla sin vida.
Ahora sabía que la quería. Reconocía el sentimiento, lo había vivido antes.
Porque hasta el ser más abominable ha sido amado.
Por su madre

RELATO 14

CORTANDO EL POLVO

En un campamento de refugiados polvoriento, María, una madre de dos hijos, se encontraba sumida en sus pensamientos. Los niños, exhaustos, se acurrucaban a su lado, buscando consuelo. La incertidumbre del futuro la atormentaba.

De repente, se escuchó: "¡Corten!". Las cámaras se apagaron.

Sonia Diva, una talentosa actriz, no sonrió al elenco, se quitó de encima a los niños casi a empujones y se fue a su camerino farfullando necedades.

La muy hija de puta había bordado la escena.

sábado, 26 de octubre de 2024

RELATOS SEMANA 232

Foto autor anónimo 

 RELATO 1


EL PALACIO ESCONDIDO

Hubo una vez un palacio gobernado por un rey incrédulo. Unos invasores amenazaban la paz de su reino. Un día, una anciana entregó al rey un frasco con semillas mágicas que debían sembrarse en los jardines de palacio. Éstas germinarían rápidamente ocultando el palacio a los invasores. El monarca aceptó el frasco sin creer en las palabras de la anciana y la expulsó de inmediato.

                            * * *

El rey yacía entre las ruinas del castillo. De su mano cayó el frasco liberando las semillas que rápidamente brotaron rodeándolo todo de espesor, ocultando el castillo y todo lo que allí ocurrió para siempre.

RELATO 2

LA VIDA SIEMPRE SE ABRE CAMINO

Detrás de la tormenta siempre viene la calma. 
El cielo rugía y la lluvia apenas ocultaba una silueta que les cerraba el paso.
_-Aurë Entuluva!_ -gritaba mientras abatía a un enemigo con su pesada hacha.
_-Aurë Entuluva!_ -Volvió a clamar, eviscerando a otro, desde el hombro hasta la ingle. Cinco veces más alzaría su poderosa voz, aunque al final lo apresaron y se lo llevaron cautivo. 
Se hizo el silencio. Sólo quedó barro y sangre.

Pero no sería el final, la noche pasaría y una nueva estación llegaría. La vida siempre se abre camino. De la ruina resurge la esperanza.

RELATO 3

LOS DESMEMORIADOS

Algunos lo habían previsto, otros no se acordaban, a otros les daba igual, tarde o temprano se muere, pensaban. 

Las inundaciones de los días anteriores habían arrasado hombres, árboles y casas, ahora sólo quedaban trozos de barro resecos y coches destrozados, testigos de que la naturaleza nunca obedece órdenes de los humanos. 

Sólo una pequeña y resistente plántula verde brotaba del asfalto desgarrado, para decir a los desmemoriados que la vida, tarde o temprano, siempre gana.

RELATO 4

UN BROTE DE ESPERANZA 

Deambulaban sin rumbo entre la desolación de un mundo devastado. El destino quiso que se encontraran y decidieran continuar caminando juntos. Nadie seguía a nadie. Entre ellos no había líderes ni abanderados, solo personas mayores, niños, niñas, bebés, mujeres y hombres buscando, sin saber exactamente qué.

Un pequeño brote verde, desperezándose entre la tierra agrietada, les hizo parar. Los niños lo miraban con extrañeza, los mayores con nostalgia. Juntos decidieron que era un buen lugar donde descansar de su diáspora. Alrededor de él se asentaron, construyendo rudimentarias viviendas para tener más fácil la huída, si algo malo volvía a ocurrir.

RELATO 5

VOLVER A EMPEZAR

Y cuando todo parecía perdido brotó un germen de vida. 

De la oscuridad surgió un haz de luz y sin saber ni cómo ni porqué gotas de agua emergieron creando una especie que pronto cubrió la faz de aquel mundo.

Surgieron otras especies a su alrededor y también la de un ser que pronto se sirvió de una extraña capacidad para dominar a las demás.

Todo se multiplicó hasta que aquel mundo lo mismo que se creó, de pronto desapareció.
 
Desde ese momento se hizo el silencio y la oscuridad.

Y cuando todo parecía perdido brotó un germen de vida...

RELATO 6

ALGO NUESTRO

Aquella historia no podía ser. 
Forzamos en París nuestro último encuentro. Las calles adoquinadas nos vieron de la mano; brindamos en pequeños bistrós; enterramos un corazón de piedra en Passy, levantando la hierba que crecía junto a Debussy. 
Recuerdo mis pasos lentos y su olor en mi ropa tras decirnos adiós.
En casa, la tristeza se coló entre mis paredes desvaneciendo lentamente lo que fuimos.
A los meses, una brizna de hierba asomó en la puerta. Me incliné a mirarla y comprendí: algo nuestro había viajado conmigo. 
Hoy crece en mi ventana un árbol diminuto al que puse nuestros nombres.

RELATO 7

COMO UNA PLANTA CRECIENDO EN UNA GRIETA DE HORMIGÓN

Durante 50 años su corazón ha sido un bloque de hormigón. Sin fisuras para que nada doliera.
El daño no solamente se lo hicieron ellos.
Sus amigas, que no creyeron su relato, al fin y al cabo estaba borracha. 
Los abrazos que no recibió en tantas veces la historia contada. 
La incomprensión.
Hoy sabe que no ha sido la única. Que miles, millones de ellas, tampoco supieron qué hacer. 
Rebrota, verde y fuerte, con ganas de crecer y ánimo de ser. Esa mujer feliz que fue. 
La que salió de casa a divertirse y volvió rota.

RELATO 8

FUERZA 

Aquel sutil tallo representaba, sin duda, la lucha contra la rutina, esa enemiga silenciosa que se cuela en nuestros días como una poderosa sombra. Cada mañana, al abrir los ojos, desafiar el ciclo monótono de romper las cadenas invisibles que nos atan a la mediocridad es, quizá, el mayor desafío. Aquel brote, verde y erguido, parecía murmurar secretos de libertad, recordándonos que, a pesar del peso del tiempo, siempre hay espacio para el asombro. En su fragilidad, se escondía la promesa de lo extraordinario luchando contra el sucio barro, recordándonos que la vida, en su esencia, es un constante renacer.

RELATO 9

VIDA

Cero, millones, infinito…
Miles de cuentos, en pétalos de flores.
¡ESTRUENDO!
Calcinados los ojales de zapatos embarrados.
¡SILENCIO!
Volaste, como brújula en tu caparazón de hierro.
Caminaste entre las puntas de las estrellas del universo.
De Júpiter, a Saturno, a Marte…
El Sol te deslumbró. 
La Luna de plata te bañó.
Comiste agujeros negros.
Semilla viajera, sembrada en la tristeza de una naturaleza muerta.
¡ESPERANZA!
Regia, bella, erguida, hermosa verde… En una tierra desolada, de tu vientre, la Vida resurgió

RELATO 10

NATURALEZA VIVA

Al final, la vida se abre paso, SIEMPRE. Ante el más mínimo atisbo de posibilidad, la vida se abre paso. Aunque veamos que todo se cierra, se nubla, se cementa o se edifica, al final, la naturaleza vence. En un sencillo gesto agrietado por el paso de la lluvia; ahí, la naturaleza gana, y un pequeño tallo verde empieza a resurgir dándonos esperanza y demostrándonos que al final son el sol, la tierra, el agua y el viento, combinados de forma diferente según el momento y el lugar, los que deciden y determinan cómo son las cosas.

RELATO 11

LUPINUS ALBUS 

Martín, un agricultor de la zona de la Axarquía, gustaba de cultivar leguminosas en aquel terreno baldío. El padre de Martín hizo lo mismo toda su vida, y el padre de este también. Aquella familia había sobrevivido durante años gracias al cultivo de las “legumbres de pobres”, como solía llamarlas: los altramuces. Estos fueron el sustento de su familia durante toda la vida. Le encantaba oír de su abuelo aquella historia de El Conde Lucanor, en la que un hombre comía altramuces y decía:

“Por padecer pobreza nunca os desaniméis,
porque otros más pobres un día encontraréis”.

RELATO 12

HABANERA. DOLOR EN LA DISTANCIA.

Siente dolor en su pecho, se abrasa, imposible apagarlo. 
Una habanera muere de amor, suspira, inmersa en esa soledad que la lastima. 
Brotan lágrimas.
Siente el recuerdo de esos hijos que lejos están. 
Sueña.
Vive pero parece morir. 
Y sigue suspirando, pero no se escuchan lamentos. 
Su amor muere: su gente, su tierra, sus montañas, su sol, su lluvia. 
No posee corazón para dar. 
Recuerda e intenta sonreír. 
Ya no quiere estar sola. 
Ellos no pueden volver.
¡Cómo duele!.
Una habanera muere de amor, la tarde cae, el llanto cesa. 
No puede vivir, pero vive. 
No puede dormir, pero sueña.

RELATO 13

VERDE ESPERANZA 

La sequía se prolongó durante siete años.
La gente adinerada hacía ya mucho tiempo que se fue.
Solo quedamos los hijos reales de la Tierra. Aquellos que durante miles de años conquistamos y vivimos en cualquier sitio, sacando provecho del momento y la situación.
Pero aquello no podía durar siempre, y cuando el equilibrio se rompió a causa del egoísmo humano, llegaron la devastación, el hambre y el éxodo.
Al final, todos deberíamos irnos, y así lo hicimos.
Iba comiendo la última manzana y tiré el corazón roído a la cuneta.
Con él dejé también el mío y la esperanza de volver.

RELATO 14

FLORECER

Una vez te idealicé tanto que me parecías una rosa en un campo colmado de margaritas silvestres del que yo formaba parte. Las sensaciones que provocabas en mi interior me hicieron tan adicto a ti que dejé de prestarme atención y, poco a poco, de cuidarme. 

Mientras acaparabas la luz y florecías, yo me secaba. El amor que me hizo sentir tan vivo me consumió sin piedad. Abatido en un terreno árido me entregué a la oscuridad.

Lentamente, con esfuerzo, crezco de nuevo. La iluminación que me ayuda la encuentro en mi reflejo, allí donde nunca me atreví a buscarla.

RELATO 15

LA HERENCIA

Quedaron estupefactos al conocer que la finca del abuelo sería para Iván, el nieto más egoísta y caprichoso. 
La condición: visitarla cada semana durante un año.
Por puro aburrimiento e interés económico, aceptó.

Trascurridos seis meses la visita se había convertido ya en hábito.

El día 365 decidió pasear por aquella tierra seca. Las grietas formaban un mapa que parecía llevarle hasta un diminuto brote.

Algo se abrió en su pecho. 
Lo entendió, el regalo no era esa finca sino la constancia, la paciencia y un propósito.

Dentro, una voz grave le resonó: 
"lo grande crece siempre desde el interior".

RELATO 16

EL MILAGRO DE TOMÁS 

Hacía tres días que estaban completamente aislados en el corazón de la selva de Mowgli. Les fue imposible salvar prácticamente nada del laboratorio.

Pero lo que más les preocupaba era el estado de salud de Hernán, que había sido mordido por una víbora. Era imposible en estas condiciones buscar algún antídoto natural. A su alrededor solo podían ver como se agitaban furiosamente las aguas cargadas de fango.

Su vida se apagaba... Impotente, su compañera se tiró al suelo envuelta en lágrimas. Tomás el botánico, la acariciaba cariñosamente para consolarla, cuando de repente exclamó ¡Salvado! 

Había encontrado un brote de Hibisco.

sábado, 19 de octubre de 2024

RELATOS SEMANA 231

Foto Cristina García Rodero

 RELATO 1


INVISIBLES

Ahora no serán solo ellas, ahora todos nos cubriremos la cabeza, gritó el mundo.
Lo que empezó como un símbolo de rebeldía se convirtió en un caos. Las calles se llenaron de figuras anónimas, sin rostros visibles. Médicos y pacientes se confundían, profesores y alumnos intercambiaban roles. Los gestos, las expresiones, todo lo humano desapareció. En las oficinas, las decisiones eran tomadas por desconocidos. Nadie sabía quién estaba detrás de cada palabra. El anonimato total convirtió a la sociedad en un lugar de desconfianza y descontrol. 
Nos volvimos invisibles para los demás y poco a poco desapareció también nuestra conciencia.

RELATO 2

CARNAVAL, CARNAVAL, CARNAVAL TE QUIERO...

Quiso el destino que durante el confinamiento nuestras empresas quebraran y nos quedáramos en la ruina.
Todo se gestó como en broma, pero una noticia que anunciaba las obscenas ganancias de los bancos en plena pandemia nos hizo hervir la sangre y actuamos. Planeamos con cuidado, e inspirados en la casa de papel, nos hicimos con el botín.
De eso hace ya cuatro años, y aún hoy, pese a las cámaras, todos se preguntaron como conseguimos escapar a la vista de todos, pero totalmente invisibles. Un éxito rotundo, cien millones de euros a repartir entre cuatro. Los carnavales ayudaron bastante.

RELATO 3

UN PLANETA BONITO 

Laura había quedado consternada tras visitar Kabul, donde había estado tramitando la adquisición de lapislázuli para su nueva escultura.
Con lágrimas en los ojos, decidió compartir con todos su indignación, saliendo a la calle de riguroso luto y un velo negro en la cabeza a modo de crítica hacia el burka institucional de Afganistán. 
Su acción no pasó desapercibida en las calles de Madrid y días después, centenares de mujeres salieron a las calles de todo el mundo para manifestar su asco hacia un mundo que no hace absolutamente nada para remediar esta aberración. 
_"Las del planeta bonito"_ las llaman.

RELATO 4

LAS VIUDAS NEGRAS 

Soltero empedernido, millonario, vividor y mujeriego, Paulino Gigolino, que además era propietario de una cadena de discotecas de éxito desde Ibiza a Nueva York, un buen día empezó a sentir una especie de quemazón en salva sea la parte, provocando que fuera urgentemente al urólogo. Éste le diagnosticó un herpes persistente e incapacitante, y a él le generó una depresión tal que cada noche se le repetía la misma pesadilla...

Un desfile de mujeres reclamando a su miembro viril, todas vestidas de negro con un velo cubriéndoles la cara para no ver la horrible estampa del mismo.

Poooobre Narciso.

RELATO 5

TRISTEZA MUNDIAL 

Este año el concurso anual de plañideras, del Museo de la Muerte mejicano, ha sido online. Rompiendo la tradición, tuvieron que sollozar a cara descubierta y no les gustó.
En todo México "las lloronas" manifestaron su enfado, como ellas saben, llorando, con el rostro tapado. 
Medio planeta las ha visto gemir, han puesto de moda la tristeza. Las redes y los medios de comunicación se han llenado de queja y lamento. 
Un presentador acaba de decir en la tele: "Ahora somos capaces de llorar por los gazatíes, saharauis, por las mujeres afganas. ¿El siguiente paso será hacer algo por ellas?".

RELATO 6

MUNDANA HIPOCRESÍA 

Siempre me impactó la fé ciega (nunca mejor dicho), la absurda devoción y sin embargo la absoluta convicción, de aquellas mujeres. 
Creer en la redención, parecía ser un motor vital tan poderoso, como para socavar cualquier otro principio que se alejara un ápice de su dogma divino. 
Dicha creencia estaba tan arraigada a su ser, que se había convertido en sentimiento, fruto de una férrea educación transmitida desde generaciones...
Que más da, discurrir por el sendero de la vida haciendo maldades, o convertirse en una persona vil, si con un trapo en la cara y una caminata todo se arregla...

RELATO 7

DE ORUGA A MARIPOSA

Atrás quedaron los años del pueblo, que se comía hasta las mondas de las naranjas, la llamaban Animala, por su brusquedad y por su comportamiento.

Quedó huérfana, fue a Barcelona e ingresó en un colegio de monjas del Sagrado Corazón. 

Ahí comenzó la transformación de la niña harapienta, sucia y soez, a la señorita educada y bella que es hoy. 

Pero hay días en los que se guarda a escondidas un trozo de piel de naranja, otros amanece acostada en el suelo. 
Esos días, en los que le afloran recuerdos de una infancia mal acabada, es, sin duda, más feliz.

RELATO 8

EL MUNDO ES NUESTRO

Es nuestra señal de identidad, vestidas de negro nos manifestamos.
No es por promesa ni por infligirnos un dolor innecesario, mostramos las manos vacías por aquéllas que a lo largo de los tiempos se les ha negado hasta su propio ser.
El silencio nos situó al margen de nuestros derechos pero todo esto se acabó, ya nadie podrá silenciarnos. Nuestro grito reivindica todos los silencios de aquéllas que no pudieron gritar. Por todas aquéllas que anuladas sufrieron el ostracismo y el olvido hoy estáis más presentes que nunca y os recordamos cuando todas juntas decimos que el mundo es nuestro.

RELATO 9

LOS QUE NO SE VEN… ESTÁN AQUÍ.

—¿Porqué estás llorando?
Mirándole su carita angelical, le contestó:
—Los amigos y familiares lloran, pero ni me miran. Seguro me echan la culpa por darle todo lo que él quiso. No me responden cuando les hablo. Vestidos de riguroso luto… Mi hijo murió en un accidente de coche.
A su vez pregunta:
—¿Pequeño, qué haces aquí, a estas horas, solo? ¿Tus padres?…
—Estoy muerto, igual que tú…

RELATO 10

FOMO (Fear of missing out)

Sábado. 19:15 h. Otra vez esa maldita foto. Los últimos rayos del sol se filtraban a través de la persiana. Llamaban a la puerta las buenas noches. La observé de nuevo. Que pereza. Había perdido el interes.
 
— Héctor, ¿bajas tú al perro? —dije. 

Volví a clavar la mirada en la puñetera imagen. Fui a los ajustes del grupo, intente salir, pero mi FOMO me mantenía encadenada. 

Tragué varios ansiolíticos, como si fueran caramelos y me arrastré a la cama. Allí, un eco constante me recordaba que mi mayor miedo no era perderme algo, sino perderme a mí misma.

RELATO 11

NADA ES LO QUE PARECE

Parecían, a simple vista, un cortejo de duelo, pero al acercarse se percibía en ellas otra realidad. Bajo sus velos oscuros, sonrisas picaronas asomaban en sus labios, y algunas dejaban escapar una carcajada ahogada. A medida que avanzaban, sus risas suaves y miradas coquetas sorprendían a quienes las veían pasar, especialmente a los caballeros desprevenidos, que, tras una mirada atónita, se sentían atrapados en un juego misterioso. Las mujeres vestidas de negro se paseaban libres y alegres, como si fueran dueñas de un aquelarre secreto que nadie más podía entender.

RELATO 12

EL CRONISTA

El funeral del narcotraficante Rodrigo Silva aún se recuerda en Cambados, en pleno corazón de las Rías Baixas.

A las cinco de la tarde, bajo un silencio sepulcral, llegó el coche fúnebre, seguido de quince Lamborghini, todos negros. De cada uno de ellos descendió una afligida viuda con el rostro oculto. Entrelazando sus brazos, las quince caminaron tras el lujoso ataúd, portado por ocho hombres de confianza de Rodrigo. 

El objetivo fue preservar la vida de la auténtica viuda, amenazada de muerte por el clan enemigo. 

Sé que te gustaría saber más, pero si te lo contase, tendría que matarte.

RELATO 13

MEDIDAS DESESPERADAS
 
Las cosas no siempre fueron así. Hubo un tiempo en el que había suficientes y hasta se podía elegir. Algunas más que otras, pero todas teníamos la oportunidad de pasarlo bien.
 
Ahora es distinto. Están en peligro de extinción, por lo que cada vez que se percibe a uno se activa el protocolo de emergencia. Cada una procede como es debido y las que quieren beneficiarse del recién llegado se unen en procesión hasta la ermita del pueblo.
 
Eso sí, siempre manteniendo el anonimato. Tenemos un apetito sexual que satisfacer, pero no dejamos de ser siervas de Dios.


sábado, 12 de octubre de 2024

RELATOS SEMANA 230

Autor: Ted Naismith.

 

RELATO 1

NO DEJES DE SOÑAR. INCURSIONA. 

Había sufrido acoso escolar.
Era feliz cuando dormía. Su cuarto se inundaba de magia, apoderándose la fantasía de sus sueños. Era un héroe: “Tornado de Fuego”. Se metía en la cabeza de los malos, volviéndolos buenos.
O el defensor: “Humo Invisible”, que envolvía los chicos que se burlaban de su amiga Margarita, discapacitada, para que fueran compasivos. 
Siendo pequeño, su tía le había dado un talismán, según ella, regalo de los Duendes. Era una chapita que decía: “No dejes de soñar”. 
Soñó. Soñaba…
Se hizo psicólogo, dedicándose a ayudar a niños con problemas.

RELATO 2

HERRAMIENTA DEL DESTINO

Y mientras la Tierra se sumía en la oscuridad, los ojos de aquellos aterradores dioses cósmicos brillaban con una luz que desafiaba la realidad, anticipando el momento en que la última chispa de vida se extinguiría, dejando un lienzo de desolación sobre el que tejer sus siniestros diseños.

Toolth, herramienta del destino, desde más allá del universo detectable, les dejaba hacer. Llevaba eones observando cómo el flujo del tiempo, en sus manos, se extendía de forma infinita. Ella se encargaba de mantener el equilibrio y había decidido, por el momento, no intervenir. La purga era necesaria.

RELATO 3

SUEÑOS CON MIEDO

Mónica se despertó bañada en sudor, la pesadilla había vuelto a repetirse. 

Estaba acostada en una mesa de mármol blanco, junto a una vela negra y otra blanca, personas sin rostro hacían un rito satánico. 

¡In Nómine Dei Nostri Satanás Luciferi Excelsi! ¡Volumus Ut Novis Ad Quod Homines Apud Nos! 
Gritaban, repetiendo una y otra vez.

Empezó a tener esa pesadilla después del accidente, su marido y su hijo murieron. 
Nunca se perdonó el haber tenido esa distracción por mirar el móvil, el impacto fue brutal y sólo ella logró milagrosamente salvarse, aunque su pena la tenía enterrada en vida.

RELATO 4

LUCHA DE GIGANTES

Detuve la escena en la pantalla de mi televisor. No me gustaba la ciencia ficción, pero aquella imagen me evocaba sentimientos. LLegaba a representar cómo me había hecho sentir durante muchos años. Por un lado, estaba Morgoth, te representaba a tí, gigante, oscuro, todo afilado e intentando siempre aplastarme para evitar mi huida. Encerronas vitales, las llamaba yo. Por otro lado estaba yo, Fingolín. Representaba la figura pequeña pero fuerte, canalizado, seguro, y ya dotado de estrategias y recursos para afrontar cualquier enfrentamiento por muy grande que fuese. Resultaba increíble comprobar cómo una imagen vale más que mil palabras .

RELATO 5

COMBATE SINGULAR

Al cabo de un tiempo, se sintió fatigado. 
Su corazón galopaba como cien corceles cabalgando sobre la blanca espuma de un mar embravecido; y su respiración agitada, buscaba calma dentro de su plateada armadura, que refulgía única entre la sombra y la llama.
Siete veces había herido a su enemigo, y siete veces un grito descendió más profundo que las mismísimas entrañas del mundo, vertiendo su negra y humeante sangre, que manaba hasta colmar y mancillar para siempre, aquella buena tierra. 
Entonces divisó el miedo en sus ojos y tuvo esperanza; y alzó su espada que brilló como mil amaneceres.

RELATO 6

ARTES MARCIALES IMAGINARIAS

Juana se acerca a la gasolinera. Está amaneciendo. 
Un coche aparca al otro lado del surtidor. Tiene miedo. Algún trauma infantil que desconoce. 
Su cabeza empieza a crear una imagen monstruosa, el peligro acecha, lo saben sus entrañas. Contrae todos los músculos, su corazón va a mil. Pero solo su sistema nervioso reacciona, y aparecen imágenes de una pelea alucinante.
El hombre tiene muy mala intención, la ataca. Salen chispas y vuelan centellas. Ella reacciona, le dobla la mano, le pisa el cuello. 
Termina el ruido del dispensador. Acaba el repostaje.  
Vuelve a la realidad y cuelga la manguera.

RELATO 7

VIVE EN TI
 
En la Montaña del Cuervo aguardaba la última prueba. Aunque pareciese imposible, debía acabar lo que había empezado. El cielo se oscureció más aún y ante sus ojos se materializó un demonio gigante que amenazaba con aplastarlo.
 
Su espada y coraje no serían suficientes para vencerle. Cerró los ojos, aceptando su trágico destino, y sopló su cuerno para despedirse del mundo. Entonces, una luz que emitía todo lo bueno de su esencia esclareció el lugar, reduciendo la amenazante figura a un niño.
 
Era él, su yo del pasado. Lo abrazó con fuerza mientras lloraba de alegría. Las tinieblas habían fracasado.

RELATO 8

SUEÑO DE LOS PIES PEQUEÑOS 

Mamá, que no puedo dormir, que han vuelto a mi cama y se han sentado a mis pies.

Me miran con sus ojos brillantes, susurran palabras extrañas. 

Cuando cierro los ojos los veo más claros. El miedo es frío, mamá. 

Cada sombra es su sombra, ahí están, detrás de los libros. 

Quédate conmigo que en tus brazos se marchan. 

Aunque no hables, tu calor es mi escudo. 

En tu pecho, mamá, los monstruos se disuelven en el aire. 

No quiero cerrar los ojos, mamá, si no estás conmigo.

Que cuando los cierro, vienen y se sientan a mis pies.

RELATO 9

LUCHA ETERNA 

Los cómics eran tendencia.
Apenas salían a la venta desaparecían. Las secuencias narradas en clave de ciencia ficción eran pequeños trazos de una historia real, pero eso no lo sabía nadie, excepto...
En una cama de hospital, conectado a miles de cables y modernos aparatos, yacía Esteban, joven dibujante, en coma profundo tras un aparatoso accidente de moto.
Casualmente un científico quiso probar un invento que, conectado al cerebro del comatoso, era capaz de representar mediante imágenes lo que pensaba.
Así, podía ver la eterna lucha de Esteban contra lo que lo retenía dormido: el terrible y oscuro coágulo cerebral.

RELATO 10

BATALLA A VIDA O MUERTE

Sobre las 8 despertó de la anestesia. 

 -Estaba encadenado en la cueva con mucho miedo. Después de días buscándome, un caballero parecido a papá se hizo paso entre las rocas. Forcejeó con los grilletes hasta que todo tembló. ¡El gigante había regresado! Desplegó su garra sobre nosotros, hiriéndonos a ambos en el costado. Con escasas fuerzas, el caballero se entregó a la lucha hasta derrotarlo. Entonces desperté mamá.

Verlo contar aquella historia en la Unidad de Trasplante Renal, con su padre aún dormido al lado, me abrumaba.

Desde aquel día sus dos cicatrices fueron llamadas "las heridas de la batalla".

RELATO 11

LA BATALLA INTERMINABLE

La adicción era un monstruo que había que destruir.

_CUENTO_

_Nuestro Reino estaba preparado para el enfrentamiento._

_Teníamos a nuestro favor el deseo de superación. Éramos un ejército correoso y escurridizo, y nos resultaba fácil, a pesar del gran esfuerzo, en la frontera de los logros conquistados, sembrar nuestra personalidad de obstáculos y trampas._

_Detrás de las defensas, esperábamos a que la bestia cayera a nuestros pies, y una vez derribada, con nuestras voluntades, atravesábamos sus ojos hasta causarle la muerte._

_Había que estar siempre alerta. En cualquier momento podía volver a atacar otro monstruo de la adicción._

_¿Fin?_
RELATO 12

CUANDO TODO ACABÓ

_- Hola Sigmund, ¿qué tal la semana?_

"Maximilian, no hemos venido a hablar de mí. Cuéntame tu sueño de anoche."

_- Estaba en un lugar oscuro, pero yo era un guerrero, fuerte y seguro de mí. Atravesaba un camino cuando, de repente, ante mí apareció una figura tenebrosa._
_Por muy seguro que estaba, esta figura me hacía sentirme muy pequeño y débil. Intenté pelear contra ella con todas mis fuerzas, pero cada vez estaba más indefenso. Cuando creí que todo acabó, desperté._

"Bueno, creo que ha llegado el momento que hablemos de cuando tu padre iba a tu habitación por las noches."

RELATO 13

LA GUERRA DEL FIN DEL MUNDO

El cielo se tornó gris y el resplandor de los incendios iluminaban el horizonte. La tierra tembló abriendo grandes surcos en medio de la batalla que tragaban todo lo conocido.
Extrañas figuras de ficción parecían disputarse el poder mientras los humanos, incapaces de luchar contra ellos observaban atónitos aquéllas dimensiones de fuerza jamás vistas en un mundo real.
Parecía como si una sentencia divina se hubiese pronunciado hasta destruir todo lo imaginable. 
Seres extraordinarios luchaban entre sí. Aquéllo parecia ser el fin del mundo conocido y el inicio de otro que establecía las mismas bases erróneas que el que desaparecía.