viernes, 20 de agosto de 2021

RELATOS SEMANA 70

Foto: Estación Norte, Madrid. Autor desconocido

RELATO 1🏵️

LA ENCONTRÉ AL FINAL

La observaba de lejos, estrenando sus quince años. Entrañaba compasión verla tan sola y pequeña, mordiéndose el labio. El plan, escaparnos juntos.

El tren partía en siete lentos minutos, angustiosos, desesperados, eternos. Me faltó valor: rompí mi promesa y nuestros sueños.

Me reinventé y traté de ser feliz pero, más de sesenta años después, me doy cuenta de que se me fue la vida buscándola, obsesionado con encontrarla a cada paso. No podía olvidarla.

Por el periódico, supe de su entierro y la vi tras una lápida. Su hijo frente a mí, sexagenario, se preguntaba quién era ese desconocido.

RELATO 2

Como yo

Esa que está en medio de la barra, esa soy yo. 

Un bar no es un lugar propio de señoritas, lo sé, aunque este me permite hacer de las mias.

Cuando alguien va a tomarse la segunda copa, muevo vasos y botellas, abro puertas y ventanas y si con esto no funciona, les toco sus ásperas y curtidas mejillas con la yema de mis dedos.

En cuestión de segundos, se marchan del bar como un resorte, evitando con ello, que otra niña cruzando la calle sea atropellada, por un borracho. 

 Otra como yo...

RELATO 3

ENCUENTROS

El bar estaba vacío. Únicamente ella y un señor que ojeaba el periódico. Tomando su café, le llovían felices recuerdos:

— ¡Papá, la pelota!
— ¡Toma, mi Princesa! ¡Chuta fuerte!
— ¡Allá va!
— ¡Muy bien, mi princesa!

Perdió a su padre en los bombardeos alemanes. 

Cuarenta años después, Madrid, afortunadamente, se veía muy diferente. 

La puerta del bar se abrió y el sonido de las campanillas la devolvieron a la realidad. 
—Disculpe, señora. El caballero le ha dejado esta nota— dijo el camarero entregándole el trozo de papel. El señor del periódico ya no estaba. La nota decía:

Te quiero, mi Princesa.
                           Papá.

RELATO 4

Amor prohibido

Fue todo un desafío por la disputa que reinaba entre nuestras familias desde hacía siglos. Concertábamos citas en diversos lugares públicos, siempre guardando las distancias y haciendo protagonista a la discreción. 

Las miradas cómplices que nos regalábamos era una de las tantas formas que utilizábamos para mostrarnos afecto. Aprendimos a decir “te quiero” o “necesito abrazarte” sin necesidad de usar el lenguaje verbal. 

Esa mañana, al ver juntas a nuestras madres, lo último que pensé es que se había hecho realidad nuestro mayor deseo. Sucedió lo imposible porque venían a darnos su bendición.

RELATO 5

EL ALMACÉN

Cada sábado quedábamos en el bar de la estación. Había que aparentar no conocerse, mantener la distancia, mirar de manera concienzuda que nadie nos estuviera observando.

Manolo, el camarero, era nuestro mejor amigo y cómplice. Él sabía de nuestras dificultades.

Con un guiño y una sonrisa nos deslizaba las llaves del almacén al que solo él tenía acceso. Echando una última mirada a nuestro alrededor, entrábamos. 

Tras aquella puerta, entre cajas de bebidas, mantelerías, en un colchón viejo, se encontraba el paraíso. Ella me desnudaba lentamente y yo también a ella. Liberábamos nuestro amor y nuestros deseos.

Descubríamos nuestra sexualidad.

RELATO 6

Me dije "sí"

Yo no debería haber estado en aquel bar. No, si hubiera obedecido las limitaciones que me imponía mi padre. No, si hubiera cumplido las leyes que impedían que una menor entrara en un establecimiento donde se servía alcohol. No, si hubiera seguido las normas de la educación del colegio de monjas.

Pero había decidido decirme "sí".

Dos años después, en aquel mismo bar, y nombrada _hija predilecta_ del barrio, Raúl y yo abrimos la sesión de baile vespertino como artistas invitados. 

Fue con el tango favorito de mi padre. De reojo pude ver cómo se secaba una lágrima de orgullo.

RELATO 7

Mi pequeña señorita 

La primera vez que subí a un tren contaba 13 años y fue todo un acontecimiento familiar.
Arrastrábamos maletas, cestas y bolsas como si de un pequeño tesoro se tratase.
Mientras mi madre cuidaba del equipaje, acompañé a mi padre a la cafetería y al preguntar el camarero:
- ¿Y la señorita qué va a tomar?
Mi padre, guiñándome un ojo, le dijo:
-Pues sí, mi pequeña es ya toda una señorita... póngale otro café.
¡Y nos echamos a reir! 
La delicia de ese instante se quedó para siempre en mi recuerdo. Gracias Papá.

RELATO 8🏵️

Siempre positivo 

En aquel bar es donde la conocí aquella tarde.
Ella, una sirena con dos piernas, un hada de alas invisibles, la mujer maravilla, la chica de mis sueños pero de carne y hueso.
Tiene las ojeras más bonitas que los bares hayan podido ver.
La forma de beber cerveza más atractiva de todas las musas borrachas.
Es una auténtica bipolar.
Pero la quiero, quizás eso le da seguridad
para saber que no pienso dejarla sola, ni dejarla caer, únicamente, tropezar.
Luego, se acurruca en mí.
Y se confiesa.
La veo humana y sé que hoy la quiero más que ayer.

RELATO 9

El AMBIGÚ

Cuando empezaba la función, había un rato de descanso hasta la siguiente venta de entradas. Era entonces cuando salía de mi cubil y me acercaba al ambigú a charlar con Antonio, el camarero, y con Miguel, el guarda sereno del teatro. 
Sentía que me trataban como una mujer adulta. Compartían conmigo temas políticos, sus sueldos precarios, problemas con sus hijos, el tráfico y algunos sucesos ocurridos. 
La mayoría de las veces no tenía nada que decir, excepto la recaudación que se había hecho. Y para colmo, me sentía incómoda con aquellos calcetines blancos que compré con mi primer sueldo.

RELATO 10

La sala de bailes

Todo era grande en aquella querida república, también el bar de la sala de bailes donde nos conocimos; tú con tu vestidito blanco primaveral, yo con mi uniforme de oficial. Tenías dieciséis, entonces. Yo algunos años más. Tú: timorata, delicada, sensible..., yo: pasional, desbocado, excesivo, temerario... ¿Recuerdas cuando quise bajar a las cuevas de Iguazú, cerca del Paraná?
Luego cambiaron los tiempos..., y llegó Perón..., y aquellos crueles dictadores que no perdonaron tus lecturas de Borges, Cortázar, Marx y aún menos del Ché. Te asesinaron una blanca madrugada, junto a las tapias de un cementerio de Santa Fe. Acusación: inocente.

RELATO 11🥈

EL SUEÑO DE HOPPER

Sorprendido mira sus cuadros. Juraría que había dado por concluido "Habitación de hotel" con la chica en camisón, no con el vestido que le ve ahora; el del oficinista solitario lleva ahora un sombrero y en el lienzo del bar hay unos vasos de más junto al camarero.
Los repasa e intenta dormir, pero se desvela y vuelve al estudio. Ahora los lienzos están vacíos, ¡son meros escenarios! Unas huellas minúsculas delatan la huida hacia el lienzo del bar.
¡Allí están los personajes, en la barra, charlando con el camarero!
Sonríe y piensa: El ser humano necesita compañía.

RELATO 12

Mi primera birra

Nacimos en la época equivocada para ser amantes del alcohol.
La ley seca estaba en boca de todos:

- Pues yo serví en el ejercito, y si no encontrábamos licores, lo fabricábamos. 

- Pues en la trena igual, pero lo hacíamos en el WC...

- Yo es que con centeno y un poco de lúpulo... hago mi propia cerveza...

- ¿Y como consigues los ingredientes sin que te pillen?

- Fácil, yo soy panadero y mi hermano es farmacéutico, el pone los matraces y yo los ingredientes... 

- ¿Y que haces entonces en el bar?

- El bar es de mi cuñado y somos sus distribuidores... 

- jajajajajajaja

RELATO 13

Un encuentro.

Cuando franqueó la puerta del café ella estaba esperando. Le oyó saludar a alguien. Casi inmediatamente vio que se sentaba a su lado. Su proximidad la envolvió en una atmósfera de calma que la admiraba y seducía.
Se acercó a besarla y volvió a notar ese olor que le atenazaba cuando la tenía cerca. Perdido en la atmósfera de ensueños vagos, tomó su mano , comprobó una vez más que la emoción que ella sentía al estrechar las suyas no era placer de los sentidos ni pasión del alma. Recordó a Corneille: "El amor crea la igualdad, no la busca".

RELATO 14🥇

Una oda a “lo de las once”

La costumbre vasca que venera el tentempié de media mañana es el
hamaiketako, que literalmente significa "lo de las once".

Todos los días voy al Bar de la Estación de Bilbao. Necesito el descanso mañanero, unos deliciosos pintxos y un txakoli (o dos) en buena compañía me permiten aguantar hasta la manduca del medio día. 

Pero desde hace unas semanas estoy famélico: solo tengo ojos para tí, te miro y remiro desde la otra punta de la barra. Se me olvida el redesayuno, vuelvo al periódico sin comer ni beber. 

Porque ahora, para mí, "lo de las once" eres tú.

RELATO 15

Historias enlazadas

Masacre por los nazis en Oradour-sur-Glane, 10 de Junio 1944. 
El conductor del tranvía tomaba un vino en el bar del hotel. 
Dirigiendose al camarero:
— Dicen, los 10 de junio anocheciendo, las víctimas reviven.                  
— Dicen que la chica del sombrero, aparece.

— ¿Está aquí mi sombrero?
— Dicen, un conductor de tranvía aparece contando historias fantásticas. 
El barman y la chica entrelazan sus manos. 

— Vigilo el pueblo.
— Dicen que entre sus ruinas yacen historias de amor. 
Va amaneciendo.
— ¿Soy real o fantasma?

De sus manos salen con alas de lágrimas, mariposas negras.

RELATO 16

Leandra y el resto de su vida

A Leandra le pesaba la vida.

Con 52 años había llegado al convencimiento de estar acabada.
Había gestionado fatal su existencia y de aquellos polvos, estos lodos....

Hacía trabajillos esporádicos como figurante en películas con los que subsistía a duras penas.

Anhelaba desesperadamente un cambio en su vida y a base de anhelar, todo se confabuló para que lo consiguiera.

La contrataron para hacer bulto en un corto sobre un bar de estación de los años 30, donde compró un décimo de lotería que resultó premiado con 4 millones de euros.

Leandra es amante del marisquito y las conchas finas.

RELATO 17🥉

AMOR PROHIBIDO

Ya no sabía cómo quitarme de encima a mis padres. Eran una presión constante. Todas las semanas me pedían pruebas de mi noviazgo. No es fácil para un hijo engañar a su familia, pero me obligaron a hacerlo. Lo “mío” no era entendible y mucho menos, respetado. 
Esa tarde la ocasión me fue propicia. Mi amigo Roberto me sacó esta fotografía con mi amor. Puedes recortarla, me dijo. ¿Recortarla? ¡Nanai! Me vino que ni pintada. Tal cual estaba se la mandé a mis padres, que, lógicamente, vieron lo que quisieron ver, y por fin me dejaron tranquilo un año mas.

RELATO FUERA DE CONCURSO

Seguiré buscando fotos antiguas de bares

_Nos vemos en el bar_, ¿Te acuerdas?
Era nuestra frase cómplice desde que ambos nos quedamos mirando esa foto antigua de la inmobiliaria.
_¿Es demasiado pronto para volver a vernos?_, me dijiste aprensivo y supe entonces que estarías en mi vida para siempre. Fue una de esas certezas que sólo se tienen una vez en la vida.
El tiempo pasa y sigues en mi vida. Supongo que yo en la tuya no. 
Tienes otras ilusiones junto a tí contra las que no puedo competir.

Yo seguiré buscando fotos antiguas de bares, por si en una de esas, vuelvo a encontrarte

 

viernes, 13 de agosto de 2021

RELATOS SEMANA 69

 

Foto: Palacio Garnier, Paris.  Madebyvadim.

RELATO 1🥈


UN TRISTE PELDAÑO

El peldaño. Deformado por el pulido, blando pero rudo, grisáceo y sombrío. Sobreviviendo al paso de los siglos, muchas veces despostillado en la unión de sus planos. 

Torturado por las pisadas de emperadores, dictadores, políticos corruptos, grasientos empresarios, militares...

Hoy, tiene que soportar la visita de rebaños de turistas que solo saben alzar la vista, reposando sus manos en las arrogantes y presumidas balaustradas de mármol reluciente. A él tan solo lo miran para evitar la caída.

Sé que únicamente es funcional. Pero que nadie olvide que esta huella contra contrahuella es esencial para el desarrollo de la escalera imperial.

RELATO 2🥈

Según ella

El lujo y la exhuberancia arquitectónica que mi reina exhibía siempre le parecía insuficiente ante sus extraordinaros méritos politicos y personales, según ella. Era quien mantenía la nación cohesionada, según ella. El extraordinario amor a su pueblo era manifiesto, según ella. Sus discursos siempre giraban en torno a su inclinación de ayudar a los más necesitados al tiempo que defendía la necesidad de adquirir grandes riquezas y más y más palacios. Por eso nunca podría llegar a entender cómo el cuchillo de una pescadera cortara su yugular en un asalto masivo en la suntuosa escalera de uno de sus palacios.

RELATO 3🥉

CASAS SIN ALMA

Cada domingo, con mi vestido azul, iba a buscar a papá al palacio. Me gustaba bajar y subir las escaleras cantando operetas e imaginando que, en el salón, me esperaba un público entregado. Saludaba con la mano e inclinaba la cabeza en cada parada. Sonreía y agradecía los aplausos con cortesía y cierta sencillez impostada.
Catalina: No toques nada y vente aquí – me susurraba una voz que me sacaba de mi sueño y me devolvía a la realidad. 
Regresaba entonces a la cabina de recepción de visitantes, donde mi padre trabajaba cobrando la entrada, saludando y recogiendo abrigos.

RELATO 4

Mi rincón, mi Palacio

Por más extraño que parezca, su habitación se encuentra subiendo la gran escalera de mármol, en el ático. 
Fue su decisión ocupar ese lugar,  convertirlo en su guarida personal, de madera de caoba, la cama de base baja resalta por las azules sabanas.
El lugar puede parecer desordenado.
Con una ventana grande, que permite la entrada de luz natural, increíble para apreciar la luna por las noches.
De las vigas del techo, cuelgan fotografías, que ella ha colocado, su familia, sus amigos y sus dibujos, están ahí. 
Son los recuerdos que causan su nostalgia, sus tesoros más valiosos.
¡Vive encerrada.!

RELATO 5🥇

Mi palacio

Hacía poco tiempo que habíamos empezado una relación, cuando me dijo con una sonrisa: _- Te voy a hacer un palacio_. Mi cara debió ser un poema.

No digo que no me pareciera romántico, pero no pude evitar pensar en un edificio majestuoso, con paredes forradas en pan de oro y laberínticas escaleras en las que, si nos encontrábamos, sería por casualidad.

Como nunca he sido muy amante de oropeles, le dije que no me hacía ninguna falta. Él sonrió con un _"Ya veremos."_

Ahora, años después, sé que el palacio estaba entre sus brazos. Allí nunca me pierdo.

RELATO 6

CLIC

El destino les hizo coincidir en la ciudad de la luz. Llevaban agendas completamente diferentes, más situaciones sentimentales similares.

Coincidieron en la Ópera Garnier. Al cruzar miradas un “clic” y la chispa de la atracción quedó prendida.

En menos de media hora dejaron el palacio. Carecía de sentido visitar un monumento turístico cuando era inevitable desviar la atención el uno del otro. 

Arropados bajo el cielo estrellado de Paris, sucumbieron a sus deseos. 

A la mañana siguiente, la chispa seguía ardiendo. ¿Era amor o el encuentro de dos almas que necesitan beber la una de la otra hasta saciarse?

RELATO 7

Viaje a ninguna parte. 
Lentamente empieza a caer la tarde en la ciudad imperial. El cielo abierto. Un brillo dorado parecía sellar la paz entre el sol y la luna. 
Lucrecia estaba sentada junto a la ventana. La tarde cae despacio. Se sentía atrapada en ese lugar. No estaba hecho para ella. No era fácil pertenecer a la corte. La semilla que anidaba en su corazón se había secado. No había ya nada por lo que luchar.
Se armó de valor y descendió por aquellas escaleras sólo pensando en una idea fija. La voluntad de recuperar la libertad perdida. 

RELATO 8

Protagonista de leyenda

Bajando las escaleras, alguien cuenta la leyenda del Palacio Garnier:

-"........tal era su fealdad, que sus padres le desterraron. Eso le convirtió en un ser ruin. Creó máquinas de tortura que eran su orgullo. También era un genio musical y escribió piezas inigualables.
La cantante se enamoró del monstruo y quiso conocerle. 
Buscando su perdón, él creó una ópera prodigiosa, pero murió antes de su estreno. Desde entonces deambula por aquí...." 
No es el único, el eco espectral de una mezzosoprano se oye a lo lejos. Aburrida de que solo le nombren a él, entona a diario,  buscando protagonismo.

RELATO 9🏵️

El collar 

Su boda la festejaba en el palacio, herencia de su linaje.
Subió la majestuosa escalera, para las fotos. 
Los ochocientos brillantes que la adornaban competían con el brillo de las numerosas lámparas que iluminaban el recinto. Le sonrió al fotógrafo. 
Hubo un apagón. 
Afortunadamente los de mantenimiento restablecieron la luz.
Su collar había desaparecido. Registraron a todos, no apareció. 
Dias después asearon el palacio. 
El encargado de las lámparas limpió cada cristal.
Con mucho cuidado guardó en su bolso el paño. 
Ya en su casa pensó: 
Fue muy buena idea colgar el collar de esa lámpara.


RELATO 10

ISABELITA

Isabelita, de 62 años, se levantaba todos los días a las tres de la mañana para ir a fregar, de rodillas, los suelos de una gran mansión, tenía las manos hinchadas y la espalda torcida. Cuando al despuntar el alba llegaba a casa, solía tropezar con Manuel, un vecino, que salía a trabajar. Suspiraba y le decía: ¡Ojalá algún día hubiera algo que hiciera mi trabajo más ligero!
“Algún día, Isabelita” Decía Manuel.
La salud de Isabel se resintió y una neumonía se la llevó en 1963. 
Justo al año siguiente, un tal Manuel Jalón, vecino de Isabelita, inventó la fregona.

RELATO 11

RANCIO ABOLENGO

Una institutriz se ocupa de Genviève mientras sus padres juegan con inversiones, viajes y lujos. Se siente muy sola desde que un golpe de suerte los colocara en la cumbre social. 

Organizan una fiesta para 200 invitados. Encargan faisanes, ostras y recetas de la novelle cuisine. 
Entonces, Geneviève insiste en mandar las invitaciones. 

El día indicado, la madre, ansiosa, ensaya saludos frente al espejo del gran salón. 

Pero no llega nadie. 

La madre llora ante la mirada de 
los faisanes acartonados en las bandejas. 

Geneviève sonrie desde lo alto de la escalera marmórea; las invitaciones convocan un mes más tarde.

RELATO 12

MIEDO ESCÉNICO

Marie se preparaba para ser primera bailarina de “El Lago de los Cisnes”. Ensayaba sin descanso pero se anuló el estreno a causa de un incendio.

El plomizo cielo de París, se oscureció más debido al siniestro del Teatro. No hubo sospechosos, parece que fuera obra de _El Fantasma de la Ópera_.

Con el escenario rehabilitado, la bailarina anhelaba la representación que la lanzaría a la fama mundial, pero entonces se torció un tobillo y, nuevamente, quedó destrozada.

Con las alas extendidas soñó que sobrevolaba el Palacio y le prendía fuego, o se doblaba un pie, o ya inventaría algo…

RELATO 13🏵️

La leyenda de las almas errantes

Ania y Caleb crecieron en el palacio cardenalicio de Pravia. 
Él, hijo del cardenal. Ella, apareció en su canastilla en las imperiales escaleras del palacio.
Lo que comenzó siendo una relación fraternal entre ellos, acabó convirtiéndose en un amor inconmensurable, hecho que no pasó desapercibido entre los cristianos gerifaltes.
El cardenal no podía consentir semejante oprobio y envió a Ania a Argentina.
Pero la conexión entre los amantes era tal, que sus almas errantes juraron encontrarse de nuevo donde todo comenzó.
Hay quien dice que sus besos se sienten en el majestuoso edificio, si se sabe escuchar con amor.

RELATO 14

Mi guía de vida

El sonido del teléfono en mitad de la noche no presagia nada bueno.
Salí corriendo de casa para alcanzar tu último suspiro.
Cuando llegué, aún esperabas por mí. 
Ha sido largo tu camino y he aprendido de él. Es el mejor regalo de vida que hubiera podido tener.
Todavía resuenan en mi cabeza lo que me dijiste al verme subyugado por la grandiosidad de aquel palacio. 
Ibamos subiendo unas escaleras de voluptuosidad lujuriante y, ante mi cara de fascinación, me dijiste:
"No te dejes embaucar por su apariencia, no por ello deja de ser lo que es... una escalera".


RELATO 15

La fiesta

Katerina Petrov corrió por los pasillos dorados de la sala de baile, con su gran vestido de fiesta. 
- Queridos amigos, tenemos que detener esta fiesta, ahora mismo, tenéis que ir a vuestros aposentos , ya.
- ¿Pero que es lo que sucede?
- Hemos recibido noticias de nuestros Vecinos indicando que han empezado saqueos de las mansiones colindantes, y tenemos que apostar a los guardias en la entrada para evitar que nos asalten . No os preocupéis, que lo tenemos todo controlado.

Katerina sacó dos pistolas de Tula de sus enaguas , y disparo por la ventana.
A la mañana siguiente la revuelta quedo contenida.

RELATO 16

¡BÚ!

Yo vivo aquí, en este palacio sola ya desde...puf! ¿Que si me gusta? Todos necesitamos un hogar. Está bien.
A la caída de la noche, cuando se encienden las luces, me gusta bajar los tramos por el pasamanos y reírme con los angelotes de las molduras que aletean a mi alrededor.

Lo único que me molesta es cuando por la mañana vienen y apartan los cordones de las escaleras y empiezan el desfile se personas escalera arriba, escalera abajo.

¿Quién los llama si ni siquiera me ven? Malditos...al menos, por educación, un ”holacomoestás". -Se marcha, algo molesta, levitando-

RELATO 17

EL PRÍNCIPE SIN CORAZÓN

Llevo dos siglos en Versalles. Su belleza barroca llena de paz el corazón que no tengo. Aquí crecí con mis hermanos y mis padres, los reyes de Francia. 
La revolución hizo que huyéramos pero fuimos capturados. Ejecutaron a mi padre. Entre torturas, los revolucionarios me obligaron a testificar contra mi madre, en un juicio de dudosa legalidad, con vergonzosas calumnias que no soy capaz de describir. También la ejecutaron. Abandonado, fallecí en una prisión; desnutrido y tuberculoso. Solo tenía 10 años.
Dicen que mi corazón está guardado celosamente en una urna de cristal en la Basílica de Saint Denís. 

Latiendo...

RELATO 18

Mágico finde en la Ópera Garnier

María tuvo una magnífica idea: pasar un fin de semana todos juntos en París y alojarnos (a escondidas) en el Palacio de la Ópera.
Conseguimos dormir junto al lago subterráneo, ensayar entre candilejas. El escenario con público silenciosamente invisible tenía decorados de Don Jesús.
Las monumentales escaleras, único testigo de nuestra presencia, supieron de qué pie cojeábamos cada uno.
La primera noche burlamos la vigilancia (Excelente tarea de Don Pascal).
Segunda noche, actuó nuestra diva Mariló, entonces, un aplauso ensordecedor tronó perturbándonos…un rostro comenzó a perseguirnos oculto tras su máscara.
Habíamos despertado a Erik, el fantasma de la ópera.

RELATO 19

EL PODER Y LA GLORIA

Tenía que ser grande, como las pirámides que simbolizaban la unión del poder terrenal y el divino.
 Paredes inmensas impregnadas de frescos o de las que colgaban cuadros con hombres y caballos a tamaño real. Techos altísimos sostenían lámparas gigantes, pesadísimas.
 En construcciones así, se alojaban los poderosos, diferentes a los vulgares. Construían catedrales cuya altura buscaba la cercanía con Dios y la superioridad sobre los hombres.
 Así pues, el poder ordenaba el mundo con leyes humanas y divinas. Dios sobretodo estaba presente, existía.
 Y la vida transcurría ostentosa y rica. Bella.

RELATO 20

STENDHAL

Cada rincón del palacete guarda alguna joya escondida, amén de otras joyas a simple vista dispuestas. A cada paso, la atemporal belleza del lugar, hace que mi cabeza de vueltas, que no sepa donde fijar la vista. Estoy a un paso del colapso por síndrome de Stendhal. Cuido bien mis pasos tratando de evitar el más mínimo daño o desperfecto. Sigo recorriendo cada sala con ojos atentos hasta encontrar la pieza que me han encargado, ahora solo queda agazaparme en el cuartillo del conserje hasta que las luces se apaguen, agarrar el cuadro y salir de aquí cuanto antes

viernes, 6 de agosto de 2021

RELATOS SEMANA 68

Foto: Chicago Boys, 1941, Russell Lee


 RELATO 1🏵️


Apariencia

Llegué a Illinois como tantos otros afrodescendientes, con grandes esperanzas de un futuro mejor.

La comunidad negra iba en aumento y empezó a crecer el nerviosismo entre los sectores puritanos blancos.

Pero yo había visto ya la puerta para escapar de los vaivenes raciales: la ley seca.

Con otros chavales del barrio formé mi propia banda y, gracias a la pericia que teníamos para despistar a las autoridades, pronto nuestra apariencia daba buena cuenta de las ganancias obtenidas.

Es curioso como la buena ropa y un coche caro te proporcionan la respetabilidad... aunque sigas siendo el mismo Negro mocoso.

RELATO 2

LOS CUENTOS DE MI ABUELO


Corría la primavera de 1941 cuando se dejaron caer por el barrio. Eran fotógrafos y preparaban un documental sobre la infancia en Chicago. Solo chicos negros decían. Sería una comparativa entre familias ricas y pobres. ¿Negros ricos? ¿En Illinois? Vaya si lo arreglaron. Nos vistieron a mis amigos y a mí de “ricos” Nos subieron encima de un precioso coche azul y …¡Foto!
¡Éramos los ricos! Y encima, nos pusieron hasta un nombre. “Pegadizo” Ha de ser pegadizo. Y así, sin ser hermanos, nos pasamos a llamar los Jackson brothers.  
¿Jackson pegadizo? Ese apellido no se iba a recordar jamás.

RELATO 3🏵️

Nuestro héroe

Los cuatro hemos hablado de ello innumerables veces y coincidimos en que hizo todo lo que estuvo en su mano por hacernos felices. 

Sin serlo, ejerció de padre y madre hasta que fuimos adultos. 

Sin estar obligado, renunció a su sueño de ser músico de jazz por traer comida a casa.

Sin planearlo, se convirtió en el mejor ángel de la guarda que cualquiera podría desear. 

Hemos conseguido encontrar aquella foto que nos hicieron ese domingo al salir de misa. Vamos de camino a llevársela. Seguro que le encantará tenerla. 

Gracias por tanto, hermano.

RELATO 4🏵️

EL ALMA NEGRA 

Un sol abrasador, unas manos que sangran.
Suena una canción, una espalda quebrada.
Recoges algodón, una meta robada.
Esto no es vivir.

Llegan nuevos sueños, migramos al norte.
Mi armónica conmigo, siempre dentro del bolsillo.
En Chicago nos acogen, aquí somos menos negros.
No es malo vivir.

Vibra el jazz, el soul, el blues... los pájaros trinan.
El domingo en la iglesia yo me encuentro en paz.
El Góspel me inunda, mi alma libera.
Cierro mis ojos y entono: "hoy me siento libre, la vida me encanta".

RELATO 5

Negro o blanco. Blanco o negro 

Soy una persona más, un negro, salvaje, mono, negrata... 
He escuchado tantos insultos que me pregunto si tan distinto soy a los demás.
Pero soy como soy, igual que tú eres como eres.
Necesitamos un mundo donde yo pueda ser sin dejar de ser yo, donde tú puedas ser sin dejar de ser tú, y dónde ni yo ni tú obliguemos al otro a ser como yo o como tú.
Solamente debemos ser tolerantes  y respetar, porque la discriminación es la única arma que tienen los mediocres para sobresalir. 
Es una lástima que sólo algunos pocos puedan llegar a entenderlo.

RELATO 6

GREYHOUND BLUES

Al volver del colegio ayudábamos a mi padre con el maíz y la caña de azúcar.

Los domingos, después de misa, íbamos al río a pescar y cazar ranas.

Cuando la gran depresión golpeó Luisiana, mi padre perdió su trabajo en la granja y empezó a beber más de la cuenta. Nos pegaba si algo le molestaba, o cuando nos saltábamos clases.

El día que me mandó a Detroit con mi tía lloré hasta quedarme dormido en el autobús.

Nunca llegué a conocerla, decidí bajarme en Chicago.

Formé mi propia banda, los Chicago Negro Boys, y jamás volví a llorar.

RELATO 7

Zona segura 

Les llamaban los angeles de Illinois, eran un grupo de jóvenes aguerridos, que no dudaban ni un segundo en cuidar de los suyos. 

Si alguien cruzaba la linde, allí estaban esperando para proteger a cualquier persona 
que perteneciera al barrio negro, de cualquier persecución o problema en el que se encontrara. 

El barrio entero les proveían en agradecimiento de todo aquello que podían necesitar. 

Nadie entendió nunca como se formo la banda, ni como podían ejercer tanto poder en la zona, incluso el Ku Klux Klan los temian y nunca pasaban la linde, marcada por un Mercedes Adenauer .

RELATO 8🏵️

Nosotros

Ciudad de Illinois año 1941. 

9:00. Persianas subidas, duchas abiertas, ropa nueva.
9:15. Desayuno exprés, coche en la puerta, viaje interminable.
10:00. Fotos, muchas fotos.
13:00. Bocata, palmadita en la espalda y vuelta al orfanato.

 _1 mes después._ 
(Rueda de prensa del alcalde de la ciudad).

,- Los chicos de esta foto muestran la integración racial existente en nuestras calles...

(Frente al televisor,del comedor del orfanato, los cinco protagonistas de la foto).

- ¡Chicos!, ¡somos nosotros!...

RELATO 9🥈

Mentiras piadosas

Hacía ocho meses que habíamos abandonado _Bogalusa, Luisiana_. 

Dejamos atrás la única vida que conocíamos, para buscar un futuro mejor donde el color de la piel no fuera un obstáculo para intentar ser feliz.

Durante ese tiempo, George fue el único que consiguió trabajo. Los demás nos tuvimos que conformar con descargar algún barco a cambio de unos centavos.

En sus cartas, nuestras familias preguntaban insistentemente por nuestra situación. Nosotros les mentíamos para evitar preocuparles. 

Incluso les enviamos una fotografía posando despreocupados, ataviados con ropa "prestada" que George consiguió del servicio de lavandería del _Hamilton Hotel_, donde trabajaba como botones.



RELATO 10

WHITE POWER

Delante de mi espejo apulgarado, me miraba de arriba a abajo y no lo podía creer. Con aquel traje, camisa y corbata, parecía un blanco de verdad. 

Aquel sobre lleno de dólares que encontramos cuando jugábamos en la calle dió para mucho. Los chicos y yo ya no parecíamos afroamericanos.

Solo quedaba ir a la peluquería para alisarnos el pelo con _aceite de ricino,_ aplicarnos en la piel crema _black & White_ y dar grandes pasos al caminar.

Estábamos equivocados. A finales de los cincuenta nos sumamos a la lucha. Nacía el movimiento por los derecho de los negros, _Black Power.

RELATO 11

Valor de negro

Nuestra presencia era un insulto para muchos buenos y religiosos ciudadanos americanos. 
Después de todo, éramos negros de mierda y nuestros derechos, anecdóticos.
Harta, una mañana vestí a mis hijos de la forma más elegante que pude y decidí dedicarme a insultar a los blancos cada día.
Inmortalicé a los chicos durante años, subidos en coches de los blancos. 
Comencé en Illinois, después Tennessee, Alabama.....
Cubrí con las fotos las cristaleras de los edificios elegantes de cada estado hasta que el mayor de mis hijos se enamoró de una buena blanca.
Y por fin descansé, como Dios el séptimo día.



RELATO 12

Black Panther


Uno de los múltiples intentos de evitar violencia en nuestra relación con los blancos, y especialmente con la policía, consistió en imitarlos. Adquirimos sus estéticas y sus gestos... Pero no daba resultado: " "nigger" y "monos encorbatados" es lo más suave que nos decían a modo de insultos. De manera que tuvimos que defendernos de blancos y policías. Creamos lo que popularmente se llamó "Black Panther". ¿Terroristas?, ¿nacionalistas reivindicando una nación y un poder negro? Júzgennos ustedes mismos. Pero si les viene a la mente el calificativo primero, ¿cómo llamarían ustedes a esa máquina de matar negros llamada "Ku- Klus-Klan"?

RELATO 13🥇

Save me

El 29 de julio de 1969 Nina Simone interpretó "Save me" en el "Juan-les-pins Jazz Festival", en Francia. 

Tocaba el saxofón el compositor de la canción, Lester Coltrane, que vestía traje con chaleco y sombrero. 

Lester, delgado y de poca estatura, lucía el mismo traje hacía 20 años. Él y sus amigos consiguieron los atuendos en una partida de póquer, en Chicago. 

Testigo mudo de lo que ocurrió después de cambiar sus andrajos por esas maravillas, era un agujero de bala en el bolsillo del reloj, que nunca quiso arreglar porque le recordaba a sus cuatro amigos muertos.

RELATO 14🥉

El viejo Ford de 1941


Llevaron a mi dueño a la residencia.                       
Hasta ese día escuchábamos música juntos. Era un Ford, regalo de su padre siendo adolescente.
Aquí él y sus amigos se fueron de
fiesta. Tuvo su primera relación amorosa. Dejó sus sueños de ser guitarrista. 
Llegó, acabó la guerra. Comenzó, terminó la universidad. Y nosotros seguíamos por los caminos, escuchando a Sinatra, Elvis…
Hoy me toca irme, estoy en el desguace. 
Mientras la maza cae sin piedad, sobre la carrocería del viejo Ford de 1941.
Los operarios escuchan salir del automóvil una canción de Chuck Berry: “Johnny B. Goode.”

RELATO 15

A RITMO DE BLUES

Mi abuelo es Muddy Waters. Vivimos en una casa multigeneracional del barrio de Bronzeville, Chicago. En nuestro sótano se reúnen músicos de toda la ciudad. Me gusta sentarme en el último escalón que da a la sala a ver serpentear los acordes del blues entre la nube de humo de tabaco. Las suelas de los zapatos golpean el piso al ritmo, los dedos chasquean acompasados y las sonrisas llenan de perlas brillantes nuestros rostros. 

Tocamos y bailamos, bailamos y tocamos... 

En la calle aun sentimos el desprecio del hombre blanco sobre nuestros hombros. 

Pero aquí abajo nos soñamos libres.

RELATO 16

AÑICOS

Me dirijo a denunciar la desaparición de mi marido. Aporto la fotografía que nos hicimos con los niños en Harlem. Recuerdo el día que me escapé de casa enamorada de aquel joven músico, ahora desaparecido en extrañas circunstancias... 
Desconozco los turbios asuntos de mi marido. Me costó varias palizas aprender que no debía hacerle preguntas. ¿Escapar? Soy negra, analfabeta y con tres hijos pequeños. Acabaría por encontrarnos.

Greta Williams no llegó a entrar en la jefatura. Cerró los ojos, respiró profundamente y corrió a casa a por sus hijos, mientras el viento se llevaba para siempre la fotografía hecha añicos.

RELATO 17

LA CELEBRACIÓN

La abolición de la ley seca, convirtió a nuestros jefes contrabandistas en respetables distribuidores de licor. Ellos tenían la infraestructura y mucho dinero para hacer florecer un negocio. 
Los recónditos almacenes clandestinos lucirían grandes rótulos y publicidad de licores internacionales cambio de una propina.
Se nos obsequió con un traje, camisa y corbata, cigarrillos y algún dinero. Nos fotografiaron junto al nuevo coche del jefe y nos devolvieron a casa, a los pequeños hurtos, a la huida y el miedo. A la miseria sin propinas, a beber libremente.

RELATO 18

Chicago boys on Sunday best

Anoche estuve con una chica blanca. Lo que más me gustó fue un póster gigante sobre su cama: ¡ Cinco chicos negros sobre un gran automóvil!

—¿No es preciosa esta foto? Cultura, historia…estilo, visibilidad para los negros. ¡Qué tolerante soy! — Dijo.

¿Quién lo diría, brother? Nuestra raza posando el día de Pascua de 1941 ¡El mejor domingo del año!

¿Orgullo o indignación? 

¡Qué bien saben quedar los americanos ante el mundo colocándonos chaquetas y zapatos!

¿Han olvidado que nos arrancaron descalzos de nuestras aldeas, desnudos, para endosarnos sus trajes yankys y llevarnos con esclavas hacia una Tierra que pretenden Prometida?