viernes, 15 de mayo de 2020

RELATOS FOTO 6-60 días de confinamiento


Foto: "Bicycle Thieves". Vittorio De Sica.

RELATO 1

-¿Y dices que de mayor quieres ser guarda como yo? ¿No sabes que es un trabajo arriesgado?

-Sí, pero puedes pasar todo el día en bicicleta, y ya sabes que me encanta pedalear. 
Además, me gusta saludar a la gente y hablar.

-Pero hay otras muchas cosas que no sabes y que puede que no te gusten... 

-¡No es cierto, yo quiero ser como tú!

-Mira chico, te voy a decir algo que nunca olvidarás; 
quizás ahora no te resulte de gran interés, pero te garantizo que cuando seas mayor recordarás estas palabras y serán tu mayor tesoro:

-“Lo más...

RELATO 2

Nunca supe hasta que ya era tarde y no pude mirarlo con ojos de hijo, que el cartero que repartía en nuestro barrio era amigo de mi madre desde que eran niños, y jugaban juntos en la misma plaza donde yo aprendí a montar en bicicleta bajo su mirada de soslayo. Me dijeron que somos Abal Medina, que mi abuelo no quería que yo tuviese un padre cartero. A mi padre lo mandaron a morir a la guerra y el cartero, que era mi padre verdadero, se paraba en nuestra puerta cada mañana con la excusa de una carta.

RELATO 3

IN MEMORIAM

Hoy me siento agradecido... Poseo todo lo que un hombre pueda desear y la gente me respeta. Jamás olvidaré de dónde vengo ni a quien debo mi fortuna. Todo lo aprendí de Vittorio... Brindo por su recuerdo.

Con su gorra reluciente, su prestancia y su carisma parecía Dios... Todo el barrio le temía y le agasajaba. Yo, fascinado, le admiraba. Pasaba cada semana por el taller de mi padre quien, con semblante servil y mano temblorosa, le entregaba un sobre.

Un día, Vittorio clavó su mirada penetrante en la mía y sentenció: _"Tú tienes agallas pequeñajo_ . _Te enseñaré... Llegarás lejos"_ 

RELATO 4

"Es mas seguro que te quedes a que vengas conmigo, no tardaré mucho en volver"... y crucé la frontera sin él. Han pasado 7 años de esa frase y hoy, en el silencio de esta habitación, los días pesan como losas sobre mi alma, sus rizos morenos se enredan en mis sueños y al abrir los ojos retorno a la pesadilla . No sé si volveré a rozar su mejilla, a reírme con sus chistes malos, a reparar nuestra ajada bicicleta, si volveré a despertar a su lado algún día y comprobar, así, que los héroes tenemos un final feliz.

RELATO 5

Querido padre.

Entra una luz hermosa por la ventana de mi celda, dibujándose sobre la pared. Aferrándome a la vida, deslizo suavemente mi dedo sobre la línea que separa la claridad de la oscuridad, el calor del frío, la vida de la muerte. 

Le aseguro que no me arrepiento de haber combatido, pero ahora necesito que esté a mi lado, su presencia. Más que nunca deseo volver a ser niño, levantar la cabeza y encontrarme con su mirada. Deseo ahora más que nunca, tener un trozo de papel y lápiz para dejarle escrita esta carta de despedida. Padre, tengo miedo...

RELATO 6

¡Aquel miliciano quería montarse en la bicicleta de mi madre! No tenía pinta de saber montar. Mejor figuraba en una moto o un coche, incluso en un avión. ¿Pero en la bicicleta? El sonreía para que me tranquilira, pero seguro que no conocía a mi madre. Si la conociera …. 
La bicicleta era de las antiguas, de paseo. Me intrigaba lo que aquel hombre quería hacer con ella. Yo seguía con el interrogatorio. Él me sonreía y esquivaba mis preguntas. Definitivamente, iba a chivarme a mi madre. No sabía dónde se metía. Se lo dije y soltó una carcajada.

RELATO 7

Lettera a mía madre.

Pietro pedalea como cada quince de mayo desde hace diez años, accede al Cementerio Acattolico también llamado de los ingleses, cerca de Porta San Paolo junto a la Pirámide de Cayo Cestio, se sienta sobre la fria piedra de mármol, saca la carta y lee su corto contenido:

 "¿Tan difícil fue permanecer a mi lado, luchar por mí ? Sólo quería tu amor, era pedir tanto. Tengo que aprender a vivir, dejarte ir, aceptarlo, me está costando tanto.
Quiero amar, soñar, sentir, sé que para lograrlo he pasado por este infierno. Prometo vivir"

De Paolo tu hijo, triste desde tu suicidio.

RELATO 8

A MI PADRE

- Papá, quiero volar.

El padre entraba con su bicicleta y descubría en casa a un pajarillo ávido de vuelo.
Un aire cálido y envolvente daba paso a la primavera; saldrían a su encuentro y con vivaz imaginación surcarían las alturas.

- Levanta los brazos y mira al cielo, le dijo el padre mientras pedaleaba.
Bajando la pendiente, el niño movió los brazos como un guacharrillo que comienza el aleteo.

Volar, lo que se dice volar, no voló, pero si lo buscáis, mirad al cielo.


RELATO 9

DE FAMILIA

- Es verdad tío que puedes volar con tu bici?
- Que pregunta! ¿Nunca has dudado que tu tía Maria volaba con su paraguas?
- ...No
- ¿Y que ET, la mascota de tu tía, también volaba?
- …No...
- Has de saber que hemos visto cosas que nadie podría creer. Caer lluvia de langostas más allá de Antequera, fosforecer rayos verdes al crepúsculo cerca de la Puerta del Sol, aletear replicantes de palomas blancas... Eres un Poppins y todas estas cosas las contaras a tus hijos y tus hijos a sus hijos…
“Es hora de la siesta".

RELATO 10🏵️

TÚ Y YO

Puede parecer cobarde la forma de dirigirme a ti; aunque esta es la mejor manera que se me ocurre de expresar todo lo que no he sido capaz de verbalizar durante años.
Siempre he creído que yo no merecía una palabra de cariño, o una señal de afecto, porque era yo. Yo era el fuerte, el que no necesitaba ni de lisonjas, ni de carantoñas... Yo era el hermano mayor.
Ahora con el paso del tiempo sé qué hiciste lo que pudiste, sé cuánto me has querido y que nadie nos quitará nuestros domingos en bici. Tú y yo.

RELATO 11

EL ESPEJO
Cuando me miré al espejo encontré al niño intrigado, cómplice. Mi padre salía en bicicleta desde Algarrobo hasta la Fábrica del azúcar donde trabajaba.
Recuerdo la mañana que me levanté muy temprano para despedirlo, ¡cuánto tenía que madrugar!
Siempre me decía que estudiara, que tenía que labrarme el porvenir.
Éramos siete hermanos, con dificultades estudié.
Ahora también llevo bicicleta y el sello de correos en la gorra.
Reparto montones de mensajes escritos con el corazón. Hoy miro a mi hijo en el mismo espejo que me devuelve la imagen de aquella mañana en que pensé:
Papá eres mi súperhéroe.

RELATO 12

Siempre me ha asombrado la inocencia de los niños. Me convertí en padre siendo muy joven. Estaba aterrado el día que Marcos nació. “¿Se supone que yo tengo que ser su mentor? ¡Si soy un desastre!” pensé nada más verlo. Tardé un tiempo en darme cuenta del error de aquel pensamiento y es que ese niño había llegado a mi vida para enseñarme a ver el mundo a través de sus ojos. Son tantos los momentos en que una reflexión suya me ha dejado sin palabras que tengo la suerte de tener inmortalizado uno de ellos.

RELATO 13

Diálogo entre padre e hijo

- Enzo: El reparto de paquetería necesitaría más que una bicicleta...
- Luiggi: Cierto papá, peor conmigo en tu regazo.
- Enzo: ¡Sube!

  Pedalea con Luiggi encima camino al trabajo

- Luiggi: tengo hambre.
- Enzo: Haremos una entrega de spaghettis. Antes, te comes la mitad
- Luiggi: gracias papá. Dicen que debo comer para crecer y no lo hago desde ayer mañana
- Enzo: los pobres no tienen que crecer
- Luiggi: ¿Por qué, papá?
- Enzo: Debemos ser ágiles para trepar paredes, pequeños y robustos para otros menesteres
- Luiggi: pero... ¡yo quiero ser alto y fuerte!
- Enzo: ¡Anda niño! ¡No te salgas del tiesto!

RELATO 14

TIEMPO


Parece que ha pasado apenas un suspiro desde tu llegada. Fueron días de conocernos serenamente los tres…  es solitario nacer lejos de la familia, de nuestro pueblo, de nuestra gente...


Desde entonces te ha dado tiempo a amarme, a odiarme, a aceptarme… y a mí también a ti, no te creas… Te he perdido y encontrado muchas veces. He tenido tanto miedo por si no volvía a sentir esa mirada tuya… ahora sé que mereció la pena no cortar los puentes y convertirme en tu faro, para que así no vuelvas a perderte, ni yo a temerlo.

Con amor.
Papá.


RELATO 15🥈

El Tío Cesio, me enseñó a crecer entre los escombros de un mundo por reconstruir. 
Me enseñó a caminar por caminos de barro, con seguridad y templanza; a sonreír entre la niebla que ocultaba el horizonte donde se hallaba el futuro.
Me enseñó a dirigirme con honestidad y a ser un hombre de provecho y de palabra. Y a no doblegarme ante las situaciones adversas.
Hoy, confinado, ante otro mundo por reconstruir, mientras aguardo mi turno de paseo, acostumbro observar al Tío Cesio, aquel día en que con su media sonrisa, me dijo _hoy aprenderás a montar en bicicleta

RELATO 16

- Papá, ¿Iremos al parque hoy?
- Claro, hijo. Cuando termine de repartir el correo, te lo prometo.
- ¿Me das tu palabra?
- Por supuesto. Dar la palabra es una de las cosas más valiosas.
- ¿Cuál es su valor, papá?
- Yo soy cartero y entrego palabras escritas. La palabra viaja, nace de una persona e impacta en la otra de destino.
- ¿Las palabras son promesas?
- Así es, y como tales contienen poder, respeto, confianza, credibilidad e integridad. Imagina que cada radio de esta rueda es un acuerdo... Si rompes tus promesas, ¿qué ocurrirá?
- Qué la rueda no rodará.
- Pues luego iremos de paseo.

RELATO 17🥉

Pasaba toda la semana pensando en el sábado. Me despertaba más temprano que cualquier día y emocionado me iba a su taller, rápido y sin desayunar, donde me esperaba él, con su sonrisa permanente. Sin dinero para casi nada, montamos con viejas piezas mi primera y única bicicleta, mientras me contaba historias increíbles que me hacían soñar en una vida mejor. Yo le escuchaba absorto y con admiración, mirándole como el padre que nunca tuve, y él como al hijo que nunca tendría.

RELATO 18

Aquella emblemática película dirigida por Vittorio de Sica supuso un cambio radical en la manera de ver los valores morales de aquel niño que fui. A partir de entonces, entendí que el mundo estaba hecho para aquellos que logran imponer su voluntad; frente a la moral colectiva debe prevalecer la moral individual; porque la primera, en determinadas circunstancias, no favorece la vida, sino que la compromete... Y lo importante es vivir; la lucha por la existencia más que a los "buenos" , reclama al osado, al fuerte, al "malo". Si hasta el momento has pensado lo contrario, rectifica. Así debe ser.

RELATO 19🏵️

ÉL Y ÉL

Alrededor de mi imagen, se diluía el espejo. 

Empujé la reluciente puerta del garaje, un mundo de fantasía apareció ante mí, ahí estaba él y la prometida bicicleta. Subimos a ella, recorrimos caminos de nubes de colores, su mano la dirigía con firmeza mientras me miraba con orgullo y ternura. A mi corta edad era mi héroe. 

Amaneció; el espejo estaba intacto, me devolvió mi reflejo, los años habían hecho mella en mí. 
Abrí la desvencijada puerta del garaje, solo estaba ahí la vieja y olvidada bicicleta.

RELATO 20

Me lió su bufanda al cuello y dijo: Cuida de mamá, volveré en cuanto encuentre a Bimba. 
Dos días después no teníamos noticias. En el porche, con la bufanda subida hasta los ojos, vi regresar a mi perra . Sus ladridos dejaban una estela gaseosa, como de amanecer, aunque ya caía la noche. Siempre me sorprendía lo que esa perra me quería. Tiró al suelo lo que sujetaban sus dientes y su áspera lengua me bañó la cara. Mis ojos se fijaron en lo que transportaba, una visera de gorra de plato.... Podría haber pensado mil cosas, pero pensé en porque nunca me sorprendía lo que él me quería.

RELATO 21

Con el recuerdo de la emoción de las cosas nuevas en la niñez rememoró esos momentos en los que el mundo recomenzaba ante una bicicleta recién estrenada. Nada era igual ante la presencia de ese objeto que lo cambiaba todo de repente y él era el absoluto protagonista de una historia a punto de comenzar.

Ahora rodeado de tantos sustitutos de aquella bicicleta, éstos sólo podían conmoverle durante un breve tiempo. Son cosas que ocupan un lugar prestado, inconscientes de haber usurpado un espacio en la vida de otras personas, señuelos de lo que otros anhelan. Irremediablemente le terminan sobrando.

RELATO 22🥇

EL TIMONEL

Bajo la luz concentrada y tenebrosa de la sola bombilla que nos alumbraba en el chamizo, miraba con absoluta admiración a mi timonel.

Él describía el tremendo tronar de la tormenta, el resplandor de los rayos reflejados sobre el negrísimo mar; cómo la lluvia se arrojaba dura y lacerante, propulsada por el viento; el encontronazo de las olas rompiendo sobre la estructura del barco, tan frágil, batido por el temporal; las jarcias deslizándose a babor por la cubierta.

¡Marinero, a la bodega!- vociferaba, virando, como un timón, la rueda de la bicicleta que ya no repararíamos antes de la cena...

RELATO 23

Siempre me gustó su manera de mirarme. Una mezcla entre picardía y ternura, esa que solo un niño puede transmitir con sus ojitos. Aquella mañana me disponía a salir, bicicleta en mano. Bruno me increpó.- ¿A dónde crees que vas, papá?, es mi cumpleaños. Hoy no puedes ir a trabajar.
Le sonreí, le acaricié el pelo y le besé. 
– Volveré antes de que te hayas acostado y comeremos un trozo de pastel. Agachó su cabecita y vi rodar una lágrima por su rostro.
El capataz me llamó a eso de las siete, - Marcelo, ve a casa, ha habido un accidente.

RELATO 24

Virtudes

No era tu paciencia ni tu perdón
No era tu prudencia ni tu dignidad
No era tu cuidado ni tu devoción 
No era tu respeto ni tu generosidad
No era tu coraje ni tu
valentía 
No era tu sacrificio ni tu integridad
No era tu confianza ni tu empatía
No era tu justicia ni tu
lealtad

Eran todas ellas.

viernes, 8 de mayo de 2020

RELATOS FOTO 5-53 días de confinamiento

Foto: Heny Cartier-Bresson

RELATO 1❇️

¡Miren quien viene por allí! La Carmen, escoltada por la Guardia Civil. ¡Qué mala suerte! Ya le dije que esa idea del estraperlo era muy peligrosa, todo el mundo sabe que su marido es rojo y está en Carabanchel. Pobre.

Por todos nosotros lo hizo así que ahora nos toca a nosotras. No nos sacarán palabra. Poca cosa más tenemos que perder. Nos quitaron a los hijos, a los maridos, las tierras…. Lo que no nos van a quitar es la dignidad. ¡Malditos! 

Y tú, Zacarías, hazte el tonto. Bueno, más tonto aún. Ni una palabra ¿me oyes?


RELATO 2

CONSPIRADORAS

Y lo que parecía un plan perfecto resultó no serlo tanto. Nunca olvidaré aquella mañana en la que contemplábamos a Don Benito, el hombre más rico que he conocido, dejar el maldito pueblo del que mi familia había sido prisionera toda la vida.

Aireó la mano y nos dedicó una amplia sonrisa mientras decía: hasta pronto vecinas. Ninguna entendía por qué seguía vivo, habíamos estudiado cada detalle minuciosamente y estábamos convencidas de nuestro éxito. Sin embargo, ahí partía, de una pieza. A medida que su silueta se desdibujaba por el horizonte con él se iba la fortuna que nunca conseguiríamos.


RELATO 3

Me llevaban presa, pregonando mi nombre y mi pecado, por los arrabales de Atenas. _¡Calandra Stavros!_ _¡Colaboracionista Nazi!_
Todas acudieron, altivas, a escupirme con su silencio, todo su rencor, mientras me arrastraban por el barro. _Traidora, Perra nazi...._ Todas, increpándome con su mirada, recordándome a sus hijos cautivos, su desprecio y su orgullo.
Tal fue el daño que causé.
Pero fue por amor hacia aquel soldado triste y desvalido, que me convirtió en prisionera de todos, y hasta de mí misma. Y que aún hoy, al final de mi tiempo, nostálgica, rememoro con pasión . Y no encuentro arrepentimiento.


RELATO 4❇️

El Último Varón
En Umbralejo, pueblo de la llamada "España vaciada" nació Prudencio.
Aún era niño cuando la guerra se llevó a todos los varones de la aldea. Quedó al cuidado de un puñado de mujeres maltrechas que vieron en él su única esperanza de futuro.
Creció literalmente como un gallo en un corral, malcriado, sin oficio ni beneficio.
No aprendió letras pero tuvo techo y lecho... Se hizo vago y ladronzuelo, tomando a su antojo lo que encontraba por los caminos.
Una mañana, la Benemérita vino a llevárselo.
Viendo a Prudencio acobardado, sus protectoras incondicionales, desafiantes, cerraron filas en torno a él.


RELATO 5

En esa distancia infinita llamada tiempo, en esa eternidad recogida en un instante, el gesto basta. Nosotros no necesitamos palabras, somos un selfie del ayer, con la mirada firme, intentando mantener la levedad de un silencio sostenido antes que rendirnos, porque nadie está en posesión de la verdad absoluta.
Nosotros somos los protagonistas invisibles, sospechosos de nada, somos fuertes unidos y débiles para otros. Pero sobre todo nosotros somos los dueños de nuestra existencia, capaces de sobrevivir cuando la dudosa realidad es difícil, apartando el miedo a la sombra, luchando por conseguir nuestros deseos. La única verdad está en nosotros.


RELATO 6

EL ALCALDE

Terminó la guerra. Sus hermanos murieron sin saber nada de él ni de su paradero. Lo mismo sucedió con sus amigos y otros allegados. Se rumoreaba que se había fugado al extranjero o estaba muerto. 

Su esposa y sus hermanas guardaron el secreto hasta las últimas consecuencias. Se encerraron en un silencio tan profundo que perdieron el habla. Avelino se comunicaba siempre en voz baja y ellas contestaban con gruñidos o movimientos de cabeza. Solo Liberto, el perro, se atrevía a alzar el tono. 

Esta foto de 1967 plasma una de sus primeras salidas, atemorizado, fuertemente resguardado por sus mujeres.


RELATO 7

Es menester ver... 
-A quien madruga, Dios le ayuda... 
-El que hizo la Ley, hizo la trampa... 
-Dame pan y dime tonto... 
-Cría cuervos y te sacarán los ojos... 
-En tierra de ciegos, el tuerto es rey... 
-Cada loco con su tema... 
-Dime con quien andas y te diré quién eres... 
-Pican más los celos que las pulgas... 
-Quién bien te quiere, te hará llorar... 
-Todo lo que sube, tiene que bajar... 
-Lo poco gusta, lo mucho cansa... 
-Rosa que mucho huele, su fragancia pierde... 
-Mala hierba nunca muere... 
-Del árbol caído todos hacen leña... 
-Agua que no has de beber, déjala correr.


RELATO 8

RECUERDOS

Eran muy jóvenes cuando se encontraron. Julián buscaba unas cabras que se habían extraviado y encontró al amor de su vida. Sobre las retamas calientes, Aurora extendía la ropa que acababa de lavar junto al río, del que sus ojos habían copiado el color. Nada volvió a separarles.

A Aurora se le olvida peinarse. Julián le pone un pañuelo. Ella le da las gracias. Él la mira mientras se aleja errática. 

Esta tarde se han escondido… Ella con su mirada de cervatilla herida, él asustado. Sus hijos han venido para llevarles a una residencia. Será por encima de nosotras.


RELATO 9

Cuando la Metro Goldwyn Mayer apareció , por primera vez, en el pueblo soriano de Candilichera, como uno de los "sets" elegidos por David Lean para su "Doctor Zhivago", el pueblo no daba crédito a lo que veían sus ojos: aquella parafernalia, acompañada en todo momento por la Guardia Civil; aquel actor tan extraño para la gente del pueblo con pintas de "moro" (Omar Sharif); aquellos gritos por el altavoz del director; aquellos polvos de mármol, aquella cera blanca para simular nieve; aquellos decorados para reproducir las cuatro estaciones, provocaron una auténtica conmoción entre sus habitantes... Aún conservo este testigo fotográfico.


RELATO 10

En casa
Todos los años , durante la etapa estival, en la plaza ,concurren individuos de lo más variopintos, con el fin de amenizar esos días con juegos, bailes, magia, y demás sorpresas. 
Todos salimos acicalados y perfumados , con nuestras mejores galas , y es en ese momento cuando pienso en el lugar donde vivo que quizás es demasiado pequeño ,a veces con hábitos y costumbres antiguas ,o no lo suficientemente atractivo para vivir.
Pero miro a los lados ,y me encuentro con caras conocidas, con unos confidentes que nunca fallan y con unos aliados que me entienden. 
Estoy en casa.


RELATO 11🥉

Vinieron a por él muchas veces y no estaba. Empezaron un 6 de agosto, recién llegado a la Huerta, después de viajar con la Barraca, pero cinco hermosas mozuelas le protegieron y consiguieron que escapara hacia Lisboa. Desde allí cruzó el Atlántico y escribió la noche, la muerte, el cielo, el amor y la luna.... inundó el mundo y el siglo con sus palabras...  
Federico conocía la tradición de su pueblo por un vecino: todos los 6 de agosto, hasta que murió el dictador, representaban en cada portal, en cada escalera, en cada casa, la farsa que le regaló una vida.


RELATO 12

Así quedan. Mirando la nada y desde la nada. Como la mula que, después de desatada, sigue aún las vueltas de la noria. Su mirada es bovina, casi mineral. Igual que la del animal que no detiene sus pasos ni vuelve la cara cuando otro miembro de su manada es alcanzado por una fiera. Nacieron muertos y por ello asumen la muerte sin rechistar, como si hubiera sido establecida por la divinidad, como resignadamente llevan sus cadenas, las que hacen que su cuerpo carezca de alma. Así quedan mirando cómo me arrastran quienes me arrojarán muerto a una cuneta.


RELATO 13

Lo primero que hicimos cuando llegó la nueva normalidad fue un viaje por la España rural. Todavía recuerdo las miradas de desconfianza, miedo e inseguridad, de los seis habitantes de Jaramillo Quemado, cuando se nos rompió la autocaravana en mitad del pueblo.
A los pocos días, los cuatro enanos ya habían revolucionado calles y casas, y aquellas primeras miradas cambiaron a cariño y amor. Cuando la autocaravana estuvo arreglada, Evelina, Severiana, Elpidia, Apolonia, Saturna, Dionisio y Nerón (el perro) nos habían arreglado el alma. La nueva normalidad nos trajo una nueva vida; ahora soy la médica rural en la comarca.


RELATO 14

¿Quienes eran ellos?

Entre las frías paredes de un hospital, sostenía en mis manos, a las de mi abuelo. Sus lágrimas brotaban suavemente; su mirada se zambullía en el pasado.
Balbuceando dijo:
— Era 1944. El avión fue derribado. Salté, al tocar tierra, me desmayé.
Desperté por el ladrido de un perro. Un anciano y cinco mujeres mayores, se acercaron. No entendía nada, eran alemanes.
Me cuidaron.
Aún tengo la imagen, todos reunidos, incluido el perro, para despedirme.
Nunca supe sus nombres.
Gracias a ellos estás aquí, querida nieta.
Le di un beso, su voz se apagó, se quedó dormido para siempre.


RELATO 15❇️

La Espera
Se me arremolinan las ideas al veros ahí plantadas tan dignas como desdentadas. Mil guerras os asisten, noches de pavor y tristeza os sostienen en ese portal escalonado, mis queridas viejas de cuarenta años.
¿Qué padecimientos os hizo mirar de frente?
¿Fue la vuelta de vuestra hija que os hizo asomaros con tan fina estampa? O, ¿Fue el regreso del hijo atormentado de guerras que regresó del mar con pesca?
Ezpeluznao mira a su izquierda a sabiendas que el perfume a jazmín precede la murga


RELATO 16

AUSENCIA

- ¿De verdad pretenden que posemos cual familia feliz después de lo que pasó?

- ¡Calla y ponte en la foto, a ver si vamos a tener más problemas!-dijo entre dientes Ramona, la primogénita. 

Hacía casi cincuenta años que se habían llevado a Federico, nuestro hermano menor, no sabemos adónde. Aparecieron de madrugada, aporrearon la puerta, gritaron su nombre y, sin apenas dejarle vestir, se lo llevaron. Nunca supimos nada más de él. Fueron ellos, lo sé. Y ahora pretenden que salgamos como ejemplo de “familia del pueblo”, para colgarse medallas.

No sonriáis, murmuré, aquí falta Federico.


RELATO 17

Miradlos, ya vienen…
No te escondas, Manuela, de todos es bien sabido que te preñó el señor. Y tú, Manolita, muy bien, no tienes nada que esconder, hija. Eres tan señorita como ella. 
Si su galgo no hubiese entrado en el corral a por mis ocas, Sultán no le hubiera dado una paliza; pobrecillo cómo ha quedado después de la trifulca. Tenemos todo el derecho a defender nuestro sustento. Creen que pueden pisotearnos como si fuésemos figuras de cartón en el teatro de su existencia. Y no, somos tan reales y estamos tan vivos como ellos.
¡Yo no me achanto!


RELATO 18

LA PARVA

Hacía años que La Parva había muerto y, entre luto y luto, las niñas se habían hecho viejas, en cada una de ellas vivía la huella del amor no vivido, los silencios y un laberinto de emociones sin nombre. 

Una vida de trabajos duros a sus espaldas, no había conseguido doblegarlas. Fuertes como troncos milenarios aquel día decidieron que ya habían heredado demasiadas lágrimas, salieron a la puerta, a disfrutar de la banda de música que iba a pasar por su calle. Agustín, el eterno pretendiente, se acercó a ellas y juntos asomaron sus miradas desnudas, para sentir la vida…


RELATO 19🥇

AVA EN TOSA DEL MAR

Lo hacía cada mañana a eso de las once. Salía de la casa del alcalde directa al rodaje. Hoy llevaba una camisola blanca abotonada que dejaba sus hombros dorados al descubierto y una falda con mucho vuelo, de tela blanca y grandes flores de vivos colores que se bamboleaba al ritmo de sus amplias caderas, a cada paso. Indecente. 

No era indecente su generoso escote, ni su sonrisa roja y carnosa, ni su pelo negro azabache brillante. Indecente era el vaivén de su falda que sostenía toda la primavera desafiando a nuestra cordura.


RELATO 20

Soledades
Estoy sola, solo me tienen a mi, cinco abuelos que ven como todos han ido muriendo, controlare que la vista no se me nuble.
Saben que estoy triste, se dan cuenta que necesito abrazos, a su lado las cosas no son divertidas, me falta esa alegría que solo poseen los niños.
Me he puesto delante del huracán para protegerles.
Me encanta conocer el corazón de las personas, ver como son, pero nadie se ha tomado tiempo para conocerme a mí.
Tal vez nunca sea valiente para decidir cómo quiero morir. Hoy decidiré cómo quiero vivir. Para mi fiel Lucas.


RELATO 21🥈

LAS LÁZARAS

Las Lázaras son rudas y decididas, de mal carácter, siempre con el grito en el cielo, celosas de su propiedad. Blanco de nuestras tímidas burlas. No teníamos el valor de quedarnos mucho tiempo "acechando" su cortijo, porque nos apedreaban con puntería infalible, pedradas que picaban y que, envueltos en llantos, nos devolvían a la realidad, haciéndonos olvidar los juegos maliciosos y soberbios de los niños.

Miro al sur... ¡¡Se acerca una manta de agua!! Corro hacia mi casa antes de que me alcance. Entro... Mi madre me pregunta... ¿Dónde has estado?  Y yo le digo... En el cortijo, jugando.


RELATO 22

Por la calle abajo pasaba la muerte. Cautivos y desarmados, iban encañonados, camino del paredón. Ya no quedan hombres en el pueblo. Solo el viejo Sinforiano, que hace ya tiempo, se le seco el cerebro; ni mujeres jóvenes, milicianas vencidas en las trincheras. Solo alguna madre, algunas abuelas, en una imagen en blanco y negro, con la mirada mezclada de rabia, de dolor de tristeza y de ilusiones truncadas. De fondo un adagio...de Barber...quizás.


[RELATO 23

El pueblo estaba engalanado como nunca, con la calle mayor repleta de guirnaldas, globos y banderines. 
Todos los vecinos habían estado preparandose durante semanas y ahora que había llegado el momento, se respiraba un sentimiento agridulce, porque todo aquello también significaba que se iba acercando el final de aquella especie de fiesta en la que vivían últimamente. Sabían que pronto todos volverían a sus rutinas anteriores. 
Por megafonía empezaron a pedir silencio y todos fueron ocupando sus puestos.
- ¡Acción! - se oyó a lo lejos.
"Americanos, os recibimos con alegría,
olé mi madre, olé mi...."



domingo, 3 de mayo de 2020

sábado, 2 de mayo de 2020

Relato con retales de todos los relatos de la Foto 4


Atravesaban el pueblo y yo esperaba al gigante para que me subiera a sus hombros y acompañarlos hasta la explanada donde instalaban la gran carpa. El circo daba inicio a su temporada. Siempre al frente, en la cuerda como en la vida, con los ojos abiertos, la barbilla arriba, aunque se tenga un aspecto desgarbado y poco agraciado.

Crecer en un circo te hace pensar que nada es imposible, aunque nació sin alas... quería volar. Cualquiera podría pensar que estaba viendo venir al amor de su vida mirando al horizonte. Qué placidez le producía salir al escenario del jardín. Cuando salió de nuevo al mundo, aprendió lo que en el fondo ya sabía: que no todo era blanco o negro.

Recién peinado y afeitado, con ese atuendo silueteado por la verticalidad de sus líneas, encontraba la libertad. De género indefinido, con un telón de fondo sin pintar, sobre un escenario. En el mundo de las telas blancas, el nació con rayas de color. Salió del útero de su madre y escurrió el bulto desde ese momento. Su cara no pasó desapercibida, sus largas piernas le llevaron lejos. Él quería ser actor de teatro, sacar a miles de personas de sus realidades y hacerlas reír, llorar, soñar.

Como todas las mañanas, se dirigió a la pista central del circo París, para realizar los mismos ejercicios preparatorios con los que comenzar a entrenar en el arte de hacer reír a todos con sus múltiples acrobacias, caídas y torpezas. Desde que de pequeño se colara bajo la carpa de un circo, quedó hechizado... El resto de su vida creyó ser un gran funambulista. ¿En serio, tú me dices que cuando estoy allí arriba, saltando de trapecio en trapecio, haciendo mis giros y piruetas, tengo más riesgo que tú allí abajo?

Aquellos años no fueron los mejores...crueles espectáculos de monstruos circenses, algo propio de otras eras... La función había terminado como cada noche, pero había sido un rotundo fracaso de errores, fallos, nervios y abucheo final. Y ahora ha desaparecido…, pero parece que nadie le busca, nadie le echa de menos, ya nadie tiene que reírse con sus bromas soeces y dañinas. Él fue la causa de la caída de mi madre de aquella altísima escalera y de la ruina familiar cuando mi padre lo atravesó con una espada del mago. Fue combustible su amor, el agitador de esta escapada sin retorno. Sé que está en alguna parte, muy cerca de aquí, probablemente..., riéndose de mí... En esta gira se enamoró de la mujer barbuda, le ha correspondido, aunque su pareja era el hombre forzudo.

Todas las personas moriremos pero no todas viviremos. Recordó aquella frase e imaginó una escuela donde danzar a través de otros. Soy quien guía tus pasos, soy tu impulso al despertar, no existe camino demasiado largo. Soy la musa de tu creatividad, aquel que te hace amar. Junto al epitafio depositó lo único que quedó de él. Una foto donde aparecía disfrazado de acróbata, exultante, en su 40 cumpleaños.



viernes, 1 de mayo de 2020

RELATOS FOTO 4-46 días de confinamiento

Foto: “The Circus : 1870's—1950s,” by Noel Daniel. 

RELATO 1

-Al frente, siempre al frente, en la cuerda como en la vida , con los ojos abiertos, la barbilla arriba, que nadie nunca te diga que no puedes hacerlo- me repetía en los ensayos .
 Mi madre murió cuando era cría, él me educó como pudo, entre pueblos, entre botellas de ron, amor verdadero y ayudado por medio circo. 
Por el dia reía y hacía reír, por la noche lloraba y me hacía llorar . Siempre tuvo consejos certeros que me hicieron crecer sana, querida pero la tristeza nos acompañó de la mano hasta que él me la soltó . Hasta siempre Papá.


RELATO 2

Mi aspecto desgarbado y poco agraciado, contribuyeron, supongo, a separarme lenta, pero indefectiblemente, de los míos y de East Sussex, donde nací.  
Mi mente pasaba el tiempo en lejanas ciudades de colores brillantes y ruidosamente vivas, con habitantes siempre sonrientes.  
Un atardecer, deambulando por las nubes, una desconocida de estrambótico atuendo, observándome con curiosidad, dijo...... ¡rara Avis!, ¿Quieres conocer el mundo?.... señalando la carpa del inmenso recien llegado circo Burnin....
Aún recuerdo mi escueto equipaje y los mechones recien cortados de mi cabello,.....y a la Mujer Barbuda, cámara en mano, proclamando, ...."¡¡sonríe para mí, Mujer Arlequín!!


RELATO 3

Crecer en un circo te hace pensar que nada es imposible. Así que Mario lo tenía claro, aunque nació sin alas... quería volar. Solo su tío le tomaba en serio, y un día después de construirle un cañón le dijo: "todos los que bailan son considerados locos por los que no escuchan la música". 
Mario, el hombre bala, sigue bailando y volando. Él, escucha la música.


RELATO 4

En el cristal de mi copa
Aquellos años no fueron los mejores. Cualquiera podría pensar que estaba viendo venir al amor de mi vida. Mirando al horizonte, como ahora miro esta foto en la barra del bar. 
Pero sólo estaba esperando a que la vida pasara. Después de cada actuación, de cada mujer, de cada copa, esperaba a la siguiente. 
Hoy el ron no me ha llevado a hablar con el camarero para pedirle otra ronda. Me ha hecho ver a través del tiempo y me ha dicho que, aunque aquellos años no fueron los mejores ni los de ahora lo sean, es hora de cambiar.

RELATO 5

De Dadá
Ideando mi lienzo, ataviado con mi usual traje de cebra, apoyado en la escalera, parecía otear el infinito.
¿Debía la vista descansar? Nada de suficiencia irónica había en esa mirada cáustica, mi bagaje surrealista lo estaba solicitando.
Qué placidez me producía salir al escenario del jardín, con ese telón de fondo cayendo arrugado a mis espaldas, contrastando mi rayada imagen.
¡OH! Yo no miraba al infinito. Justo enfrente, mis extraños vecinos guerreaban en los exteriores como en un campo de batalla con unas gallinas cluecas. Yo, único espectador, dibujaría sus luchas intestinas, con trazos de Dadá para la eternidad.


RELATO 6❇️

El Uniforme
Estimada señorita:
Mil perdones por incomodarla, pues quizá la otra tarde pudo Vd. tomarme por médico o abogado y así hallé su excelente disposición para mis requiebros. Utilizaba el frac de jefe de pista para unas gestiones, cuando sus ojos se clavaron en mi corazón. 
Recién peinado y afeitado, poso feliz para Vd. porque en este atuendo, silueteado por la verticalidad de sus líneas (contrariamente a los presidiarios), encuentro la libertad. Consigo danzar, hacer piruetas en el aire, desafiando toda ley natural.
Le ruego no desprecie mis atenciones, señorita, ¿acaso ignora que sólo yo podré hacerla volar...?
Su rendido trapecista.


RELATO 7🥇

¿QUIÉNES SOMOS?

Nos disfrazamos de blanco y negro por la vida para mostrar en el espejo nuestras luces y sombras, actuando en una pantomima de comedia, escondiendo nuestra tragedia.
En un género indefinido, con un telón de fondo sin pintar, sobre un escenario que no elegimos, junto a una escalera que no sabemos adónde lleva, si sube o si baja...

¿Dónde estamos?

No sabemos, pero salimos a escena a desempeñar nuestro papel, a entretener para gustar, a actuar para existir...

¿Por qué estamos aquí?

Simplemente para vivir, aprender y compartir...
Somos arlequines en una misma función, entre blanco y negro.


RELATO 8

En el mundo de las telas blancas, el nació con rayas de color. Salió del útero de su madre como una sardina entre las manos pringosas de un pescador, y escurrió el bulto desde ese momento. Su cara no pasó desapercibida, sus largas piernas le llevaron lejos. Pero fue su fuerza la que le dilo de comer, a él y a sus 5 hermanos pequeños. Cuatro hombretones y una niña que siempre se empeñó en lucir rayas horizontales, y él, despechado y emocionado le compró un vestido de lunares.


RELATO 9

LA ESCAPADA

"Todo pasado fue peor..."

Oigo este tipo de consideraciones también en el 2090.

Protegido en mi cápsula de transporte solar inteligente (ahora mi mejor amiga), amanece, y no puedo acallar la verdad que me grita en los tres idiomas estándar: ni varios siglos más de aséptica revolución eco-digital podrán contener este salvajismo que me rezuma como el rocío de estos campos, ya difuminados por la velocidad. 

¿El sol? ¿única energía? Fue combustible tu amor, el agitador de esta escapada sin retorno.


RELATO 10

¿Quien es él?                        
El circo,daba inicio a su temporada Esa noche ,hacía su debut un famoso escapista.La muerte,lo buscaba;no lo encontraba , estaba desconcertada. Sabía que él,estaba en la sala de los diezmil espejos 
Los miro uno a uno; pero... 
El péndulo,dejó de moverse, la hora de llevárselo había pasado.       
El escapista, había realizado el acto culmen de su carrera.


RELATO 11

Trabajar en un circo nunca fue el sueño de Jean. Él quería ser actor de teatro, sacar a miles de personas de sus realidades y hacerlas reír, llorar, soñar. Por diversas circunstancias de la vida nunca llegó a serlo y sufrió durante mucho tiempo por ello. Sin embargo, no fue hasta esa tarde; unas horas previas a la primera función del verano, en que se dio cuenta que había desperdiciado años lamentándose. Su sueño se había hecho realidad delante de sus ojos, pues no hay mayor felicidad que hacer a los demás disfrutar de un buen espectáculo.


RELATO 12

El padre Aarón sintió una inmensa felicidad cuando, después de más de veinte años de servicio, tomó por fin la decisión de colgar los hábitos para unirse a la caravana de titiriteros que cada año pasaba por aquel pequeño y remoto pueblo.

Debajo de su sotana siempre vistió de colores y, cuando salió de nuevo al mundo, aprendió lo que en el fondo ya sabía: que no todo era blanco o negro.


RELATO 13🥉

MI GIGANTE

Contaba los días que faltaban para que llegara el circo. 
Atravesaban el pueblo y yo esperaba al gigante para que me subiera a sus hombros y acompañarlos hasta la explanada donde instalaban la gran carpa. 

Mamá nunca venía el día de la función aunque tuviéramos los mejores asientos. 
A la mañana siguiente, por mucho que madrugara, la carpa siempre había desaparecido.

Yo sacaba la foto de mi padre y empezaba otra vez a contar los días.


RELATO 14

Una Paranoia Circense
Ese día estaba nublado, era un día triste, al final estuvo diluviando y enloquecí por momentos. 
La función había terminado como cada noche, pero había sido un rotundo fracaso, errores, fallos, nervios y abucheo final. 
Sólo soy un acróbata en el fin de su carrera, con un simple hobby, asesinar a una persona en cada ciudad que actuase. 
Así llevo años, cientos de víctimas, torturadas, oyéndolas suplicar por sus vidas y nunca perdoné a ninguna. 
En esta gira me enamoré de la mujer barbuda, me ha correspondido, su pareja es el hombre forzudo.
Y hoy están a punto de matarme.


RELATO 15

TACHÁN

¿Quién se creía que era? Sólo un bufón. Mientras el resto nos entrenábamos en nuestras habilidades, él sólo nos acechaba, humillaba, intentaba ponernos a los unos en contra de los otros, nos robaba y se burlaba de nosotros.

Y ahora ha desaparecido. Han puesto su foto por todas partes, pero parece que nadie le busca, nadie le echa de menos., ya nadie tiene que reírse con sus bromas soeces y dañinas.

El río que baña la ladera donde se sitúa el circo es profundo. Si tiras una piedra…

Sonrío con maldad. El espectáculo debe continuar.


RELATO 16

¡Qué guapa está mi madre en esa foto! Se la hizo mi padre, que trabajaba en la misma empresa como payaso... Y fue aquí en Málaga, en la Explanada de la Estación, donde montaron la carpa. Venían directamente de Milán en su gira europea anual... El circo "La Alegría"..., ¿cómo se llamaba el dueño?... ¡Ah, sí!: Maccaroni; Anthony Maccaroni: bajito regordete, calvo, cara siempre roja, antipático y demasiado aficionado a la bebida. Él fue la causa de la caída de mi madre de aquella altísima escalera y de la ruína familiar cuando mi padre lo atravesó con una espada del mago."


RELATO 17❇️

Julien y el espectador

¿En serio, tú me dices que cuando estoy allí arriba, saltando de trapecio en trapecio, haciendo mis giros y piruetas, tengo más riesgo que tú allí abajo, en el otro lado de la red, inmóvil, boquiabierto, pidiendo a voces que la vida te sorprenda?. Temes que yo me deje caer y que mi cuerpo, con mi peso, horade la red y se rompan todos mis huesos contra la arena. Pero cuando nada de eso ocurre, vuelves a casa feliz y excitado. ¿Tengo yo aquí arriba más riesgo que tú allí fuera, expuesto al circo de la vida?


RELATO 18

John Gacy "La Anguila"
_Londres, Scottland Yard._

...Paul, la decisión está tomada, no hay vuelta atrás. Veintidós víctimas en los últimos tres años son demasiadas y, no has obtenido resultados. Tengo que relevarte con todo tu equipo. Lo siento...

_Paul salió dejando atrás a los que consideraba su única familia, vagó por la ciudad desorientado. Se detuvo en el Tower Bridge. Desesperado, escudriñando la ciudad por última vez, gritó..._

Sé que estás en alguna parte, muy cerca de aquí!! probablemente..., riéndote de mí...

_Derrumbado, se lanzó a las gélidas aguas del Támesis, su cuerpo nunca apareció, convirtiéndose en la víctima veintitrés de "La Anguila"_


RELATO 19

Mi querido Gastón
Como todas las mañanas Emile se dirige a la pista central del circo París , ,... para realizar los mismos ejercicios preparatorios con los que comenzar a entrenar en el arte de hacer reír a todos con sus múltiples acrobacias, caídas y torpezas.
Pero hoy es el día , hoy hace años de ese mal cálculo , ese tremendo error .
Todos los días ensaya con la única intención de prevenir lo imposible , caer lo suficientemente lejos para evitar lo inevitable . Pero por más que practica y practica , sigue estando sólo.,sin su compañero Gastón quedando sólo su sonrisa .


RELATO 20🥈

Desde que de pequeño se colara bajo la carpa de un circo, Cándido quedó hechizado... El resto de su vida creyó ser un gran funambulista.
Nunca lo fue, pero siguió oyendo aplausos enfebrecidos...
Correteaba de puntillas, ajeno a todo, los brazos en cruz, saludando una y otra vez a los transeúntes, el rostro iluminado por una gran sonrisa... La misma que aún esbozaba cuando Sor Ángela lo encontró muerto.
"Nada ni nadie apagó jamás la sonrisa de Cándido"
Junto al epitafio depositó lo único que quedó de él. Una foto donde aparecía disfrazado de acróbata, exultante, en su 40 cumpleaños.


RELATO 21

La Danza

Circo: espectáculo artístico que incluye payasos, acróbatas...
La danza, esa había sido siempre su aspiración, si altura, más de 2m, lo devolvía siempre a la realidad y así encontró en la farándula su encomienda en la vida.
Pero fue ese fatídico día cuando su esbelto porte "besó el suelo", cayó desde lo más alto. Fue entonces cuando vio su figura allí tendida, pensó que no era su momento y regresó.
_"Todas las personas moriremos pero no todas viviremos"_, recordó aquella frase e imaginó una escuela donde danzar a través de otros.
El *baile* que aguardaba pese a todo.


RELATO 22

Mi nombre eres tú;
Yo soy el que susurra tus sueños, aquel que mantiene viva tu ilusión. No hay reto imposible para mí.
Soy quien guía tus pasos, soy tu impulso al despertar,
No existe camino demasiado largo.
Soy el que te hace reír, mi fin es tu felicidad.
Soy la musa de tu creatividad, aquel que te hace amar,
Soy el que inspira tu pasión, no hay quien resista mi encanto.
Soy aquel que te hace humano, no hay nada que no puedas lograr. Soy el que habita en tu interior.
Yo soy tú.
Sólo debes creer en mí.