viernes, 15 de mayo de 2026

RELATOS SEMANA 308

Foto autor desconocido 


RELATO 1

LIGEREZA

Cuando abres los ojos antes de que el despertador golpee la mañana y descosa el saco de fantasmas; cuando el pitido maldito atraviesa el silencio y quisieras estrellarlo contra la pared; cuando el espejo te devuelve tu rostro agotado, hundido, vacío…

Cuando llenas la taza de café y de esperanza; cuando caminas entre desconocidos intentando no perderte; cuando repites tu nombre como un mantra y sigues; cuando sonríes sin sentirlo; cuando decides meter todas tus miserias en bolsas y soltarlas en el contenedor; cuando eliges, por fin, ser feliz…

Entonces, solo entonces, comienzas a avanzar ligero por la vida.

RELATO 2

SOMBRAS CON OLOR A PRIMAVERA 

Volvió a su pueblo.
Esa esquina cerca del campo se vestía de margaritas. 
Encendió un cigarrillo, creyó escuchar un maullido, que acompañado con olor a miel mezclado con suciedad, recordó a su compañero de adolescencia, Oskar su gato; cuando se escapaba a esa estación de tren, lo buscaba por los cubos de basura, donde iban muchos gatos.
Vio una sombra de gato, reflejado, 
con el rabo corto como Oskar. Lo sintió restregarse a sus piernas, encontró el collar con su nombre, muy conservado, el cual se llevó puesto el día que lo atropelló aquel coche. Habían pasado quince años.

RELATO 3

HIJO DIRECTO DE MOCTEZUMA, COMPADRE!
 
Emiliano estaba gordo y seboso, y acabadito de botar. La Guadalupe no le aguantaba, y lo tronó, nomás. Tenía sus defectos, ¡quién no!, pero era cabal y simpatizaba con todos. Se merecía algo chido, papacito.

Jalaba de limpiadero en Guanajuato, así que decidió meterse al camión y comer basura una semana, _pa_ que Guadalupe viera lo que hacía por ella, por recobrar su amor. Los compas ya sabían “¡Órale, aguanta hasta el mero final!”

De nada sirvió. La Guadalupe ya chingaba con otro.

Emiliano volvió al camión, wey, pero solo _pa_ llorar.

RELATO 4

TURNO DE NOCHE

Apenas veía a papá. Por las mañanas dormía profundamente, y cuando regresaba por las tardes del colegio ya no estaba. 

Entre sueños, de madrugada, recuerdo sus cálidos besos en la frente. Besos con olor a asfalto, piedra mojada, caucho, ceniza y plástico.

Cuando mamá me despertaba, casi siempre había en mi mesita de noche, en la descalzadora o en el pupitre de mi dormitorio, un regalito de papá.

Me preguntaba de dónde sacaba el tiempo y el dinero para mimarme con tantas sorpresas.

Cuando crecí, comprendí...

RELATO 5

MÁS VALE QUE FALTE QUE NO QUE SOBRE

El Ayuntamiento había creado una iniciativa para combatir el creciente sedentarismo de los ciudadanos, que se había convertido en un problema de salud pública. 
Como no hacían ejercicio voluntariamente, las autoridades sanitarias obligaban a aquellos con sobrepeso, a participar en la recogida de basuras, por ser un trabajo muy efectivo para quemar calorías. 
Nadie podía imaginar que se trataba, realmente, de un plan mundial para reducir la población, denominado SOBRAS. Los pobres incautos, desaparecían dentro del camión, junto al resto de residuos. 
A falta de un buen asteroide como el que acabó con los dinosaurios, SOBRAS, era una buena alternativa.

RELATO 6

LA BESTIA MECÁNICA 

¡Rápido! Corre y escondámonos bajo la claraboya antes de que el bicho mecánico nos martillee los oídos con su ruido de motores y engranajes oxidados. Deprisa antes de que nos asfixiemos con su aliento a carne podrida y goma quemada. 

Mira como sus soldados emergen de sus entrañas metálicas, alimentándolo con cuerpos de piel de plástico que contienen aquello que ya no queremos tocar con nuestras manos. Una vez que la bestia lo haya engullido todo, se alejará pesadamente para seguir devorando la ciudad; dejando un silencio aún más mugriento que nosotros.

RELATO 7

RECICLANDO EMOCIONES
 
Asomada al balcón, un día de buena mañana, pude observar la vida con los ojos de la magia. 
Al aflorar el primer rayo de sol, apareció una poderosa máquina multicolor que recorría el asfalto. Desplegaba una larga manguera que iba aspirando lo más oscuro que encontraba a su paso: el miedo, la ira, la culpa, la tristeza, el desamor, la injusticia. 
A la vez, un mecanismo difusor lanzaba al aire pequeñas burbujas jabonosas, que al posarse, teñían la calle y los balcones de los colores del amor, de la alegría, de la gratitud, de la serenidad, y del gozo.

RELATO 8

MIRADA POSITIVA

Eh, tú , gordo! Que te crees importante ahora que te convocaron del Ayuntamiento del pueblo, acércate, cuéntanos qué haces.
Oscar ya estaba acostumbrado a la discriminación, pero lo que la gente no sabía, era que había aprendido que todos somos únicos e irrepetibles. Se sonrió a sí mismo, como felicitándose, y
continuó clasificando ropa para las víctimas de guerras varias…
Vaya si él era afortunado.
Tenía razón su madre querida, era rico porque no necesitaba casi nada. Así que las burlas de los necios no hacían más que separar las diferencias de calidad humana entre ellos.

RELATO 9

ANTES DE DESAPARECER

Aunque nadie los ve, están en todas partes. Trabajan durante la madrugada, pero en las ciudades grandes acumulan más y continúan hasta el mediodía.

Recogen todos los aparentes desechos: amores no confesados, viajes pospuestos, canciones nunca escritas, borradores de novelas inacabadas… Algunos son muy pesados y otros demasiado voluminosos.

Los examinan minuciosamente en busca de los que todavía laten. Esos son devueltos a sus dueños en forma de intuición, recuerdo o impulso repentino. Mientras que los demás arden en silencio, perdiendo todo el poder que tienen los sueños, para que nadie tenga que cargar eternamente con lo imposible.

RELATO 10

TERROR EN LA MADRUGADA

Cada vez que el camión de la basura se detiene en mi calle, me despierta con su pestilencia y su aullido de fiera en celo, pero aquella noche fue la peor de todas. El ruido fue tan atroz, tan explosivo, que todos los vecinos se asomaron en pijama para ver y… oler el espectáculo.
Los operarios pararon inmediatamente el tambor rotativo y, lo que descubrieron fue algo que provocó gritos de horror y de asco:
Una gigantesca muñeca hinchable volaba en pedazos.

RELATO 11

REDUCIR, REUTILIZAR, RECICLAR

Guadalupe encontró un recibo de joyería y de pronto entendió todo: las reuniones, las evasivas, las contraseñas. Sin pensarlo, tiró a la basura las pertenencias del adúltero: pantalones, zapatos, su máquina de afeitar, el juego de petanca, el sombrero de los domingos.

Jacob salió corriendo para alcanzar el camión de la basura. Se lanzó dentro y buceó entre los desperdicios hasta encontrar sus ropas. De un pantalón sacó una cajita y de ella un anillo. Se sentó a limpiarlo y leyó la inscripción que había hecho grabar para Guadalupe "Te amaré siempre". 

Con suerte, encontraría otra mujer para dárselo, pensó.
 
RELATO 12

BAJO UN MISMO CIELO 

El camión avanzaba lento por la calle todavía dormida. Tres hombres recogían bolsas, muebles rotos y restos de vidas desconocidas. Desde una ventana, una niña miraba en silencio, imaginando historias dentro de cada saco enorme. Pensó que quizá allí viajaban fotografías olvidadas, cartas de amor, juguetes sin dueño y relojes detenidos. El ruido metálico rompía la calma de la mañana, mientras las sombras de los árboles cubrían la escena como un viejo recuerdo. Cuando el vehículo arrancó nuevamente, la niña comprendió algo emotivo: incluso aquello que desechamos conserva un pequeño latido de quienes fuimos alguna vez, bajo el mismo cielo.
 
RELATO 13

LA REDENCIÓN DEL METAL

El motor tosía un humo negro que empañaba las farolas. Aguantaba, en un equilibrio de bolsas rotas y enseres. 
Era el último barrio, el más gris, y el hedor se pegaba a las paredes de metal. 
Cargaba con los excesos de la humanidad, sintiendo el peso muerto en mis entrañas mientras el asfalto me castigaba los pies.

Un espasmo me recorrió el chasis. Mi piel de hierro escupió el óxido y la basura se hizo seda. 
Ya no era un siervo del vertedero. Me erguí, reluciente, convertido en una autocaravana preciosa.
Y la promesa de un viaje que comienza.

RELATO 14

NEGRO Y EN SOTANA

Realizaban el triaje de residuos junto al camión mientras comentaban la noticia del día: la repentina desaparición del cura de la parroquia de Sal Sulpicio. Uno de los tres empleados relataba el testimonio de su esposa, la que arrodillada en el confesionario escuchó unos gemidos dentro; pegó el ojo a la celosía y descubrió a la señora del farmacéutico sentada, a horcajadas, sobre el regazo clerical.
No lo vieron venir, pero uno de los bultos, encaramados en la cabina trituradora, se desprendió impactando contra la calzada; y por la fisura abierta en la bolsa de plástico asomó un brazo inerte.

RELATO 15

NOCHES DE VERANO 
 
En agosto, Málaga soportaba 28 grados incluso a las once de la noche. Nadie podía quedarse en casa, así que todos bajábamos a la calle con nuestras sillas para tomar el fresco junto a los vecinos. Poco a poco, desaparecían los coches y el ruido de las personas caminando. Entonces se escuchaba el sonido metálico de los contenedores vaciándose en el camión de basura. Los niños cogían sus banquetas de playa y corrían para observar a los operarios trabajando. Cuando terminaban, los pequeños aplaudían emocionados y corrían hacia la siguiente parada, esperando otra actuación nocturna de aquellos hombres trabajadores incansables.
 
RELATO 16

VALIENTES

Como cada noche, cuando la ciudad duerme, suben al camión de la basura. Se adentran en la caja metálica entre mondas de fruta, cartones, ropa vieja, cristales; aun así, casi todo puede tener una segunda oportunidad. Han hecho del reciclaje su modo de vida para pagar facturas atrasadas, medicinas y algún pequeño capricho que les permita seguir soñando. 

Unos roban, algunos se llevan las manos a la cabeza, otros ignoran. Ellos se autollaman “valientes”, no porque no teman al peligro, sino porque aun con miedo, lo enfrentan cada madrugada. Nunca serán ricos, pero al amanecer dormirán tranquilos y con dignidad.
 
RELATO 17

MI AMIGA

Lo escuchó irse otra vez antes del amanecer. El torpe ruido de las llaves, me avisaba que había vuelto a romperle el corazón. 

Ella fingía estar bien, pero sus ojos hinchados y su voz apagada la delataban. Ella lo amaba tanto que aprendió a cambiar de piel para retenerlo. 

Él siempre la hacía sentir bella, después la dejaba sintiéndose una basura, como si no valiese nada fuera de su vida. 

Yo la veía cómo se perdía poco a poco en esa profunda tristeza.

Aquella madrugada, mientras lloraba en silencio, le pedí que fuese la última vez que lo dejara volver.
 

RELATO 18

RECICLADO 

Aun recuerdo el olor a plástico reciclado. Me costó desenvolverme de mi férreo embalaje.
Aunque mi trayecto inicial coincidió con el resto del material desechable, fui de los escasos aptos para el reciclaje.
Nadie diría que después de toda una vida de servicio prácticamente inútil, fuese finalmente aprovechable.
Pero la tecnología tiene sus luces y sus sombras, sus aromas y sus pestilencias. 
Tiempo atrás hubo fuga de cerebros, y peor aun, de corazones. La Inteligencia artificial reemplazó a los primeros, pero pronto los corazones reciclados dominaremos el mundo.
 

RELATO 19

MAYÉUTICA, HERMENÉUTICA Y LA MADRE QUE LOS PARIÓ 

Cuando el inexorable verano se cernía ya como una amenaza cierta, las conversaciones con los compañeros de trabajo se parecían mucho a las mantenidas en los últimos años por las mismas fechas. Mientras ellos sostenían que solamente un cambio de sistema podría mejorar nuestro destino a largo plazo, yo, tirando de ironía , defendía que nuestro trabajo es una parte imprescindible de ese sistema, ya que oculta la realidad, para que el turista pueda seguir creyendo en la postal que le ha traído hasta aquí. 
Y así, filosóficamente, nos olvidábamos de los meses venideros a cuarenta grados y rodeados de basura.

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