domingo, 22 de marzo de 2026

RELATOS SEMANA 301

Foto es.Dreamstime.com

RELATO 1

HUELLAS DEL PASADO

Cuando logró comercializar su invento se encontraba en la más absoluta pobreza. Como predijo, el éxito estaba garantizado y los millones también.
Era coherente desprenderse de lo poco que le quedaba de su vida anterior; de todo, excepto de uno de sus zapatos.
Habitualmente depositaba algo de dinero en su interior y encontrarlo en el fondo de su armario le hacía sonreír, porque aunque ahora podía permitirse tantos pares como quisiera, ninguno había vivido lo que aquel zapato guardaba en si mismo.
Por eso seguía ahí, recordándole quién era y es, de dónde había venido y dónde estaba ahora.

RELATO 2

NO LE SALÍAN LAS CUENTAS

En aquella familia de clase media, unos hijos iban creciendo como lo hacían aquellos niños del tiempo de las pesetas.
Paquito, el menor , escuchaba a sus padres repetir: “Hay que ahorrar” o “Ya lo hago, pero no comprendo cómo no me salen las cuentas”.
Un día que la madre recapacitaba en la cocina, el niño se presentó delante de ella con un astroso zapato viejo lleno de billetes de banco.
!Paquito!-gritó la madre- ¡Qué es eso?
”l´o jorrao, mamá, te l´o ío quitando del monedero pa podé jorrar, como tú quieres”.
El desmayo de la madre fue de órdago.

RELATO 3

SIN VUELTA ATRÁS

Tantos años estuvo Adolfo rezando a todos los Santos, pidiendo prosperidad y buena vida, que Dios mismo tomó cartas en el asunto.
Una mañana, a la puerta de la iglesia donde Adolfo ejercía su pobreza pidiendo limosnas, una señora sacó de su bolso 500 euros en varios billetes y se los entregó al mendigo.
Sorprendido y confuso Adolfo dio unos pasos atrás, invadió la calzada...¡y un camión de reparto impactó violentamente contra su cuerpo!
Sus zapatos salieron volando. El dinero también.
Hoy mantendrá una reunión con Dios, en el cielo, para aclarar el desgraciado suceso.

RELATO 4

LAS CLOACAS DEL ESTADO

En una callejuela de Manhattan, un par de extraños hombres trajeados llenaron los bolsillos de Bobby con dólares, un conocido _homeless_ de origen sudamericano con innumerables antecedentes. En los quince días siguientes a aquel encuentro, fueron apareciendo decenas de cadáveres mutilados por toda la ciudad. Bobby fue detenido y asesinado de forma misteriosa antes de poder hablar.
Este mismo escenario se repitió con otros marginados que no tenían nada que perder.
En horario de máxima audiencia, el presidente anunció el toque de queda en Nueva York y otras ciudades del país, diciendo que la amenaza viene de fuera.

RELATO 5

CAMINAR BUSCANDO SALVACIÓN

Llevaba todo el día acordándose de sus abuelos inmigrantes, llegados a un lugar tan distante y tan distinto, con lo puesto y poco más.
El mismo abrigo , los mismos zapatos, para caminar una ciudad inmensa llena de posibilidades tan ocultas para ellos.
Vió los zapato raídos en la vidriera y un abanico de billetes dentro, afloró la nostalgia, como si escuchara fuerte y claro el tango que dice…cuando arrastres los tamangos en busca de un mango…y casi casi derrama un lagrimón.

RELATO 6

EL ANÓNIMO

Llevaba una semana angustiado, intentando descifrar qué quería decir el remitente anónimo que me había enviado aquella fotografía.
_Eres el siguiente_, estaba escrito en su anverso. Soy bastante obsesivo, así que no pensaba en otra cosa, incluso llegué a sentir miedo. El día que tocaba tirar la basura, el sobre en el que llegó la imagen se cayó de la bolsa. Al cogerlo, vi que el destinatario no era yo, sino el vecino del 4°B. Con mucho cuidado, introduje la foto dentro, lo cerré y lo dejé en su buzón.
Ahí anda el pobre, con la mirada perdida desde entonces.

RELATO 7

MIS QUERIDAS BOTAS VIEJAS

Callecitas estrechas centenarias, llenas de historias de siglos, de amores prohibidos, de fantasmas… las recorría evocando la juventud despreocupada.
Miró sus zapatos, fieles compañeros de aventuras.
Recordó un verso: “Me gusta amar mi ciudad nativa como se ama a unos zapatos viejos”.
Caminó hacia el monumento llamado “Las Botas Viejas”.
Entonces oyó: “Alegría con coco y anís, pa que seas feliz”. Una palenquera le ofreció una; su sabor le trajo momentos pasados.
  Despertó lejos, a miles de kilómetros. ¿Había soñado?
Sin embargo, seguía abrazado a la bota de vino que ella también le había entregado, tibia aún.

RELATO 8

CAMINO INVERTIDO

Cruzando el arco de la senectud sigo esperando a los Reyes Magos, para que esparzan oro, incienso, mirra y felicidad por los confines de la tierra.
Aún me ilusiona recorrer el asfalto de la vida, degustando sus agridulces paradojas.
Deseo seguir andando y tejer mis mejores sueños; ya libré mis peores pesadillas. Quiero seguir bailando sobre el parqué, donde se gesta el dinero que no da la felicidad. Ansío seguir el camino descalza, aunque el terreno sea pedregoso; acompañada, a ser posible, de alguien tan pobre que sólo tenga dinero.
¿Qué hay de malo en ello?

RELATO 9

EL CALOR DE LA FORTUNA

Anochecía sobre el refugio y el frío atenazaba nuestros músculos. Castañeando los dientes pregunté si alguien tenía fuego, ¡pero ninguno nos habíamos acordado!
En los scouts aprendí a hacer fuego. Piedra contra piedra, sobre una cama de hojas y ramitas, la magia se convertía en chispa. Pero justo entonces empezó a llover y, en segundos, todo estaba empapado. Desesperado, rebusqué en un recodo del refugio y allí, milagrosamente a salvo de la humedad, encontré un zapato viejo que rebosaba billetes.
Sonreímos, emocionados por el descubrimiento.
A la mañana siguiente solo quedaban sus cenizas.
La vida te pone en tu sitio.

RELATO 10

ABANDONO, AL FIN Y AL CABO

Me habían encargado diseñar la portada para la última novela de un laureado escritor.
Narraba la vida de un salmantino emigrante en Montana, USA, quien después de inenarrables vicisitudes extrayendo oro en el río Misuri, regresó a Béjar, su pueblo natal, muy deteriorado mentalmente pero millonario.
Sufrimiento, riqueza, abandono, plasmados en un zapato viejo repleto de dinero.
Por error, envié a la editorial el diseño de otra novela; una bolsa de basura, tirada en una carretera abandonada.
Autor y editorial, concluyeron que había captado brutalmente el alma de la novela, quedando plenamente satisfechos.
Honestamente, esta vida no deja de sorprenderme.

RELATO 11

VILLA ENSUEÑO

Era tan pobre que mi barriga era cóncava como una cuchara, no tuve zapatos hasta los seis años, dormí por primera vez en una cama cuando ya tenía la regla. Tanta necesidad me enseñó a reinventarme y un día la fortuna cambió mi vida por completo.
Hoy _Villa Ensueño_ mira a la playa. Los nietos, sembrando risas, juegan en la arena; los jóvenes, encendiendo la noche, organizan la cena; nosotros, abrazados y satisfechos, caminamos por la reconfortante orilla. La luz de la luna rosa que tiñe el mar nos protege con su manto. Nadie puede ser más feliz.

RELATO 12

DIEZ BILLETES AL DÍA

Mi tío Vicente cuenta que un día rescató a una anciana que parecía ahogarse en el río. Ya en tierra firme, aquella mujer le prometió que, en pago, siempre tendría al alcance de la mano diez billetes de cien, que debía gastar en el mismo día o, si no, desaparecerían.
Efectivamente, cada día los tiene a su alcance. Pero la mayoría no es capaz de encontrarlos. Una vez estuvieron en el dobladillo de los pantalones hasta la noche y, otro, cosidos a las hombreras de la chaqueta. Ayer aparecieron cuando lo descalzamos para dormir, planchaditos y radiantes, aunque oliendo regular.

RELATO FUERA DE CONCURSO 

TACÓN LEJANO
Como cada sábado noche, su casero le dejaba los billetes en la reproducción metálica del zapato viejo. Ella lo retiraba tragándose la humillación; pero se ahorraba el alquiler, llenaba la nevera para sus hijos y compraba las medicinas extras de su madre. Reservaba una insignificante cantidad para probar suerte con el azar. ¡Bendecida por la diosa Fortuna! Le tocaron muchos miles de euros, al fin liberaría su cuerpo del soborno. Calculó el montante recibido durante año y medio de penuria, lo introdujo en un tacón de plástico y lo dejó sobre el felpudo; pulsó el timbre y echó a correr.
Anate Rivera.

No hay comentarios:

Publicar un comentario