sábado, 14 de febrero de 2026

RELATOS SEMANA 296

Foto Mariola 

RELATO 1

UNA MALAGUEÑA EN LA NIEBLA

Estaba tomando un Cartojal en un garito cerca de calle Larios, cuando se me acercó un guiry diciéndome que me parecía a la actriz que hacía de Nervión, o algo así entendí, en Harry Potter y que buscaban a alguien que la sustituyera en su nueva película, en las escenas peligrosas.
No me lo pensé y acabé en Londres 2 días después.
Durante el rodaje, se me ocurrió salir a fumar, con una niebla tan densa que no pude ver que iba directa al río.
Empapada y cabreada, grité: _"¡No preocuparse!"_ _"Que soy actriz del Métedo y estoy entonándome"_


RELATO 2

EN UN LUGAR DE LA MANGA...

_Dulcibea_, de vuelta a casa, encontró una nota: _Lo siento. Vuelvo con ella, se quedó preñada_.
Se echó a la calle atravesando la niebla.
Quería gritar y, ahogada en lágrimas y desgarrada por el dolor del abandono, enmudeció.
Su novio sesgó de un tajo su vida. Enloquecida, aligeró el paso buscando otro ser humano.
¿Dónde está la gente? ¿Es que no hay nadie? Se preguntaba. También la ciudad fue abandonada. Los gigantes metálicos la acorralaban e impedían su paso. ¿Qué iba a hacer a partir de ahora?
Su _Quijano_ se fue con la _Sancha_ de turno... y con su panza.


RELATO 3

ALEGRIA Vs MELANCOLÍA

Había recorrido aquel paseo en innumerables ocasiones, pero aquella mañana algo era distinto. Salí con un ánimo extraño, casi melancólico, quizá contagiado por el cielo plomizo y la niebla espesa que desdibujaba el horizonte.
Donde antes admiraba una luminosa estampa marítima, ahora apenas distinguía algo a un par de metros.
Sin embargo, el mar seguía hablándome, el vaivén de las olas, el crujir de las amarras, el olor salobre.
La bruma, al ocultarlo todo, me lo revelaba de otro modo despertando escenas marineras que antes estando ahí habían pasado desapercibidas. Visiones distintas de un mismo lienzo pintado con pinceles diferentes.


RELATO 4

LA JOVEN JAPONESA

Estacionado, distinguió una silueta; la observó pasar junto al vehículo. Sí, era ella: la joven japonesa solitaria. Cambiaría de sentido y la seguiría en dirección al parque de coníferas.
La buscaba en la acera contraria, pero había desaparecido. Miró hacia todos lados; nada de nadie. La niebla se la tragó. A lo lejos, divisó un cuerpo que pendía quieto de una rama. Aceleró zigzagueando el camino, y llegado a la altura del árbol había desaparecido. Resopló turbado antes de llevar la mirada al retrovisor; se tropezó con la sonrisa inmóvil de la joven. Y en un simple parpadeo había desaparecido.


RELATO 5

SUEÑO (PESADILLA) DE LIBERTAD

Madre mía, otra vez la maldita niebla.
Lo que parecía un día ideal para descansar del rodaje, se ha torcido de manera imprevista. Esta nube densa, asfixiante y húmeda no me deja llegar ni siquiera al coche.
Emigra, me dijeron, cambia de aires, vive una nueva vida.
Llevaré una media hora dando vueltas por el parking del Westfield Stratford, echando de menos un Cartojal, la carne descongelándose..., ¡¡ encima me he quedado sin batería en el móvil y no puedo ni llamar un taxi!!
En qué hora dejé mi Málaga pa venirme a Londres para cumplir con mis sueños de libertad.


RELATO 6

LA COSTA DE LA NIEBLA

Una espesa niebla iba ocultando poco a poco la ciudad y su arquitectura. El paisaje y los bordes de la carretera empezaban a diluirse en el claroscuro del
 crepúsculo de un Sol que se escapaba. Luisa paró el automóvil junto a una playa desierta donde los toldos semejaban monjes encapuchados cuyas capas ondeaban en la neblina. Luisa tiritaba de frío y pavor, pero no podía moverse, se notaba cada vez más rígida, más fría…
Un susurro húmedo le llegó del mar:
“Nunca te irás de aquí, este es tu mundo.”.


RELATO 7

CASI MUERO

Salgo del portal y siento un escalofrío. Una tenebrosa niebla abraza todo cuanto me rodea. La escena es tan apocalíptica que dudo si debería volver a casa, pero entonces recuerdo que quiero acabar con esto. Cuanto antes.
Camino con paso ligero hasta llegar a la plaza. Estoy completamente sola hasta que una figura emerge de la nada, provocando que casi me orine encima del susto.
“¿Eres… la de Wallapop?”
Asiento y en menos de quince segundos se produce el intercambio. Desaparece con la cafetera de mi abuela.
Sola nuevamente. Echo a correr hasta casa.
“Tanto canguelo por 15 putos euros…”


RELATO 8

CUANDO EL CIELO SE ESTRENA

Las llamas lamían la memoria de la plaza mientras el incendio arrasaba los puestos de madera con frutas, flores, prensa...
Me sobresaltó el sonido de las sirenas y mi corazón galopaba cuando vi a la gente correr de un lado a otro. Nunca hubiera imaginado una visión tan triste y demoladora.
Al atardecer huyeron los gritos, alarmas y aspavientos. Quedaron ennegrecidos charcos, astillados tablones y flotaban
la tristeza y el espeso olor a quemado.
De repente el cielo se estrenó azul después de tanto humo. Un halo sobrevoló la ciudad e inundó mi barrio de una paz fría y despejada.


RELATO 9

HILO DE ESPERANZA

Raquel no aparecía. Y allí seguiamos esperándola, sin visión apenas. Más de cuatro años desde que se fue de casa. Ni siquiera recuerdo bien el motivo.
Aquel extraño mensaje nos hizo suponer que se habría metido en algún lío, que necesitaba ayuda.
Pasaron las horas y empezó a oscurecer. Carlos dentro del coche y yo mirando desde fuera.
Leíamos el mensaje una y otra vez, pero solo decía eso: sitio y hora.
La vimos acercarse, y cuando estaba a veinte metros de nuestras narices, sacó un ramo de flores, se puso de rodillas...y nos pidió perdón.


RELATO 10

RETORNO A LA PIEL

Pasó por allí de casualidad. Volvía a por el cuaderno, habitualmente junto al portátil. Ayer lo había sacado buscando las llaves.
A la ida vio un accidente en la esquina del super y decidió desviarse por el paseo marítimo.
Ella iba en sentido contrario, con paso firme, entre la niebla. Como un espectro del pasado, recordando, con su presencia, que podría haber sido presente. Primero reaccionó su piel, antes incluso que su cabeza, antes que sus ojos, los pelitos erizados sintieron su memoria, su recuerdo nítido.
Salió corriendo del coche.
¡Mamá!, gritó.
Ella giró sobre si misma.
Sonreía.


RELATO 11

LA REALIDAD VIRTUAL Y LA REALIDAD

Paseaban cogidos de la mano; la neblina los envolvió. En Shanghái, la bruma los llevó a pensar más en ellos que en los proyectos que llevaban sobre la física cuántica.
Eran pasos, risas, respiración; el amor flotaba en cada gesto, el tiempo se doblaba, y el mundo parecía suyo, suspendido en un instante perfecto.
Quién era yo, atravesaba el tiempo en partículas pequeñas. Luego, mis partículas se unieron. Hablé con la central: “Miren el haz de luz que he creado; mi realidad virtual, el amor, que existió en el siglo XXI”.
Esa magia se impuso y persistió entre cada partícula


RELATO 12

NUNCA ES IGUAL DESPUÉS DE LA NIEBLA

Una vez al año, la ciudad amanece envuelta en una espesa niebla. No diré que nos sorprende, pero tampoco lo esperamos.
Caminamos entonces apresurados, con la piel erizada bajo la ropa, la cabeza gacha y las manos en los bolsillos. La humedad nos atraviesa. Esperamos, rígidos, a que pase.
Al día siguiente buscamos a los nuestros. Si tenemos suerte, los abrazaremos, aliviados y agradecidos, porque no se los llevó la bruma, se libraron de ser engullidos o atropellados, de caer en un vacío que se abriera bajo sus pies. Si no, lloraremos las ausencias. La niebla se los habrá llevado.

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