Autor Yves Poirot
Cada semana propongo una foto y, cada fin de semana, votamos entre todos y elegimos los cinco mejores relatos 🥇🥈🥉❇️❇️. Este es el resultado desde que empezamos con el primero el día 5 de abril d.c. (después del coronavirus).
sábado, 7 de febrero de 2026
viernes, 6 de febrero de 2026
RELATOS SEMANA 294
Foto autor anónimo
RELATO 1
EL MISTERIO
Abro los brazos midiendo el aire, figura humana frente al vacío.
No sé si rezo o calculo, si el número sueña o la fe piensa.
Me pregunto cómo nace la materia, qué chispa rompe la nada, qué soplo enciende el primer latido.
Todo gira con música secreta,
destrucción, dolor, guerra…
Pasan, el hilo no se quiebra.
Pregunto al origen sin voz, al fin sin forma.
Miro a un niño: en él comprendo que la materia ama.
No explica: crea.
No responde: ilumina.
Entiendo que el universo ensaya humanidad a través de nosotros, luz frágil, milagro vivo.
RELATO 2
LENGUAJE DE UN FOTÓGRAFO
Con mi cámara congelo el espacio, el tiempo y el movimiento. El agua se hace inmune a la física al ser capturada en una fotografía, y ríe de la gravedad.
Vivo creando recuerdos. La lluvia derrama dulces sentimientos, o refleja frustración cuando truena y llora descargando ira. El río aprende mi nombre mientras desciende. El mar regala paciencia. Una cascada escondida en el bosque me absuelve de mis pecados. En pequeños charcos pinto la luna...
Porque es "Ella" mi musa, viajera imparable, quien dibuja serpenteantes caminos, lava heridas infectadas y germina diminutas semillas haciendo apología de su fuente de vida.
RELATO 3
RUIDO BLANCO
“Blanca resbaló en el musgo rocoso, cayó metros entre piedras pulidas y tierras deslizantes. Arriba los compañeros de viaje buscaban una solución para el ascenso. Sin cuerda, imposible rescatarla, y en aquellos parajes islandeses estaban sin cobertura. Discutían, pero ella nada oía con el sonido atronador de la cascada que apagaba sus voces. No tenía miedo; de alguna parte le llegó un susurro, le indicaba desplegar los brazos, cerrar los ojos y sentirse ingrávida. Los pies se fueron despegando de la roca, su cuerpo se elevaba…”.
— Es mi turno: Tras un sinfín de túneles lávicos, emergió a la luz" —comenzaba.
RELATO 4
EL CAMINO
El viaje fue arduo, pues el miedo iba adosado a su espalda.
Deambuló sin rumbo fijo. La mayor parte del tiempo en círculos. Como sus propios pensamientos.
A casa paso, un cruce de caminos donde aparecía un mago diferente, con un nuevo reto.
Aunque cada decisión tomada le llevaba al mismo punto de partida.
Cansado de acertijos, el laberinto de su mente contribuía a su cansancio.
Siguió avanzando después de soltar su pesada mochila. Comenzó a sentir fluidez en sus pasos.
Por fin necesito abrir sus ojos, y lloró mas que la cascada. El estruendo silenció sus miedos ancestrales.
RELATO 5
LA FUERZA DEL AGUA
Ángela, acompañada de su soledad, se halla frente a la vida
en lo más alto de la cima como mujer.
Un invitado no deseado la llevó al límite de su existencia,
le hizo saborear la profundidad amarga del abismo.
La fuerza del agua, mientras recorre sus arterias vitales,
ahoga el dolor no expresado.
La vigorosa juventud de Ángela, con la incertidumbre ya debilitada, la impulsa a renovar su vuelo hacia la esperanza.
El cielo y el silencio son testigos y cómplices de este ilusionado encuentro.
La gratitud, como amuleto, y la pasión por seguir viviendo, serán sus fieles compañeras.
RELATO 6
LA CASCADA DE LAS PREGUNTAS INCÓMODAS
En las profundidades verdes de la selva de Irati, existe una cascada que sólo pueden hallar quienes desean encontrarse consigo mismos.
Su estruendo, hace tres preguntas incómodas para remover tus creencias más arraigadas.
_¿Por qué tragas carros y carretas para encajar donde no eres feliz?_ _¿Qué parte de tí escondes por miedo a decepcionar?_
_¿Quién serías si la costumbre no te atenazara?_
Después te invita a reflexionar empapándote bajo su cortina de agua, con ese olor a bosque tan agradable.
Al final, te dice que te vaya muy bien y que vuelvas siempre que necesites preguntas.
Toda una experiencia terapéutica.
RELATO 7
SIN TI
Allí subí a esparcir tus cenizas; a lo más alto de la montaña, antes de la cascada. Donde tú me habías hecho prometer que nos despediríamos.
Fui sola. Todo el camino te llevé en brazos. No me importaron la lluvia ni el frío. Caminé decidida y, al llegar, noté que se me había instalado un nudo enorme en las tripas, entre las costillas y el ombligo. Como un vacío. Como un trozo de hielo.
Me reconocí por primera vez huérfana.
Te dejé suavemente y luego grité. Abrí los brazos y te fuiste del todo.
Y ahora tengo que seguir.
RELATO 8
NATIONAL GEOGRAPHIC
Poco a poco fueron surgiendo a través de aquella cascada magestuosa. Respondieron, de algún modo, a mi grito de felicidad por la visión de esa maravilla de la naturaleza.
Los había, en apariencia, de todas las edades. Eran de aspecto humanoide, de piel blanquecina, casi transparente. Sus orificios nasales eran enormes, sus ojos minúsculos.
Allí estaban, mirándome, llenos de curiosidad.
Mi educación científica se debatió, en un instante, entre la obligación de divulgar este descubrimiento, o alejarme del lugar soñando que lo que vi, formó parte de mi imaginación.
Me marché del lugar, convencida de no turbar aquella simbiosis natural.
RELATO 9
CUIDADO CON LO QUE DESEAS
Decían que la cascada Tloc era mágica, que concedía deseos, pero había que tener cuidado, porque más valía la precisión que el contenido.
Allá se fue Pabitta Chomminneo con unos amigos. Posó delante del chorro de agua, cerró los ojos y pidió ser rica, y no tener que hablar, ver, ni oír a nadie después.
TITULARES DEL DÍA
"Durante una excursión a Tloc, un inesperado proyectil se desprendió e impactó en la cabeza de la joven P.C. dejándola ciega, sorda y muda, eso sí, con una fortuna de 160 millones de dólares, valor estimado de la compensación del seguro..."
RELATO 10
ADIÓS
Me miro en esa foto y sonrío. ¡Qué pequeña soy! Me salpican las gotas de agua, me cala la humedad del entorno, y lo recibo con agradecimiento.
Ahí todavía estaba viva. Mis brazos abiertos intentando abarcar la grandeza que tengo frente a mí. Estoy sola. Siento el peso de mi cuerpo en los pies.
Tres, cuatro horas oyendo el murmullo, la fuerza del agua al caer.
Hora de irse, de fundirse con Mamá Natura, de olvidar el dolor, de decir basta.
Ya no estaré sola nunca más. No es una catarata, es un salto. Mi salto.
RELATO 11
NATURALEZA VIVA
Heme aquí
hipnotizado ante la poderosa fuerza
que muestras en tu imparable avanzar, tu grandioso poderío, tu salvaje libertad.
Activas en quien te observa el sentido de la belleza con tu sinuoso deslizar.
Porque eres imparable naturaleza viva, te admiro y me
siento pequeño frente a tu estética caída y abro los brazos sin miedo en señal de esclava sumisión.
Y mientras te miro, comprendo que la belleza no pide permiso, se cuela en mi
me paraliza y atrapa.
Quiero retener esta imagen en mi retina para mañana volverla a vivir y recordar que estos momentos no los quiero olvidar.
RELATO 12
NOCHE OSCURA DEL ALMA
Salí sin mirar atrás, consciente de que el peso no estaba en la mochila que llevaba a mi espalda sino en lo que dejaba atrás.
Caminé hasta que el ruido se volvió paisaje.
Demasiado tiempo aguantando un trabajo sin estímulos; demasiado tiempo junto a una pareja que pedia muy poco a esta vida.
No encontré respuestas inmediatas en mis pasos.
Frente al nacimiento del rio viví la noche oscura del alma. Allí grité mi nombre; él me regaló el suyo. En su fuerza constante, en su manera de manejar la roca, supe que solo yo era dueña de mi destino.
RELATO 13
EL ABRAZO DE LA CASCADA
Me arrastró sin darme opción. Trataba de distraerme. No se separaba de mi lado, pero cuando estábamos llegando al final de aquel sendero lo hizo. Proseguí en silencio hasta toparme con una hermosa cascada. La fuerza del agua y la fresca brisa emanaban paz, grandeza y majestuosidad.
Como si lo hubiese planificado, escalé a una roca y extendí los brazos para gritar con todas mis fuerzas a la naturaleza.
Tres ideas me invadieron: 1) esto es más grande que mis problemas; 2) estoy lista para sanar; 3) gracias por no forzarme a enterrar mi dolor, amiga.
RELATO 14
EL REGRESO
Tras cinco días atravesando el bosque, entre noches de aullidos y ruidos sobrehumanos, llegó a la cortina de agua. Atravesó el chorro gritando con furia. Al otro lado, un estallido de fuegos artificiales la recibió. Un niño corrió a abrazarla.
—¡Mamá, volviste para mi cumpleaños! —dijo, tocando su mejilla con unos deditos regordetes.
El terror la despertó. Corrió a la habitación contigua con un anhelo ciego.
Encendió la luz.
El resplandor cayó sobre una cama pequeña, hecha y vacía.
La realidad se impuso.
Recordó que ella no tenía hijos.
RELATO 15
LA CASCADA LUMINOSA
Del techo de la gruta caían haces de luz que guiaban mis pasos sobre un laberinto de piedra oscura.Las paredes estaban cubiertas de rocas verdinegras, del techo pendían estalactitas goteantes como trompas de mamuts petrificados y, allá abajo, de un profundo lago emergían rocas parecidas a monstruos amenazantes.
La soledad, el misterio y la posibilidad de caer en las profundas aguas del lago, me paralizaban.Si resbalaba, si fallaba mi pie, caería al fondo del abismo.
No puedo recordar cómo salí de aquel antro... ni he podido encontrarlo de nuevo.
RELATO 16
KVERNUFOSS SOPLADOR DE HIELO.
Cuenta la leyenda que el Dios islendigar : kvernofos, creó una tribu en las altas tierras del norte, llamada "sosopenas"
Los fue soplando en hielo con sumo cuidado.
Todos tendrían en común dos características:
1: les sopló el corazón para que al latir sonara : "pum pum sssh" y asi distinguirlos.
2: les hizo los pies planos para que al ver sus huellas pudiera reconocerlos.
Kira se pasó la vida preguntándose por què su corazón tenía ese defecto y por qué sus pies le daban tanta lata.
Al llegar a Skógafoss entendió, que había pertenecido a aquel lugar desde siempre.
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