sábado, 13 de junio de 2026

RELATOS SEMANA 313

Foto Parvana Praveen


RELATO 1

IMPACTO

Me invitaron a una exposición fotográfica, y en verdad fui por el compromiso que me unía a la expositora.
No me gustaban los retratos de naturaleza viva o muerta, y menos insectos.
Venciendo mis temores concurrí…
Quedé horas frente a uno imagen especial, donde el débil se hacía poderoso, donde la unión hacía la fuerza, donde los colores tornaban a fuegos quemando al enemigo. Por primera vez estaba disfrutando de los insectos, con esos ojazos oscuros hablándome de su belleza. La naturaleza es perfecta, todo depende del lente que la capte, sin dudas.

RELATO 2

¡QUE DIFÍCIL ES SER HORMIGA EN UNA GRAN CIUDAD!

En la ciudad todo estaba pringoso y frío. Eran tres guerreras luchadoras, incansables... pero, perdidas. Cada día cruzaban el sucio asfalto buscando una migaja que llevarse a la boca, mientras los cuerpos de los humanos pasaban sobre ellas como apisonadoras. Sentían que cualquier paso podía ser el último de sus vidas. Añoraban el olor de la tierra húmeda y el calor de su colonia. Una noche, bajo un papelote arrastrado por el viento, la última de ellas cerró los ojos pensando en su hormiguero. Quizá al salir el sol ya no despertaría, como sus hermanas. Seguiría luchando. Un día más...

RELATO 3

A SIMPLE VISTA

—Joder, un poco más a la izquierda. ¡Que se nos va a caer!

—¿Estás ciega? ¿No ves que hay un pedrusco enorme ahí? Más a la derecha.

—¡NO OS AGUANTO! En cuanto lleguemos a casa se lo cuento todo a la reina. 

Sueltan elegantemente el cuerpo inerte del insecto y se enzarzan en una fuerte discusión.

Lejos del mundo hormiguil, sobre la lente más potente del mercado, dos jóvenes observan con fascinación la escena.

—No tiene sentido, bro. Tienen una sintonía brutal. Es que hasta para soltar el cadáver del bicho.

—¡Total! Qué suerte trabajar en equipo sin pelearse…

RELATO 4

REESCRITURA VIVA

Sobre la hierba contemplaba como las páginas de su libro aparecían en blanco, emergiendo en hileras infinitas de extrañas y curiosas hormigas, todas las letras, números, símbolos que momentos antes habían estado impresos.

Organizadas en forma de palabras, frases, párrafos y páginas. Eran una especie de ejército alfanumérico, desfilando en perfecta alineación y sincronía. 

Al frente las mayúsculas, después las minúsculas, puntos, comas, interrogaciones, exclamaciones, comillas y finalmente las diez cifras, del cero al nueve.

Una inteligencia superior reordenó ideas y palabras, resultando una historia nueva, diferente, brillante, increíble. 
Aquel libro era el mismo, pero había cobrado un nuevo sentido.


RELATO 5

DELIRIO TREMENDO 

El hombre llevaba tres días luchando contra el delirium tremens. Entre temblores de muerte, se sintió transportado por una marabunta de hormigas camino de su juicio final. De pronto creyó que las hormigas crecían, enormes como toros y él era un insecto repugnante, emitiendo zumbidos entrecortados. Escuchó voces entre el roce de las patas de los insectos, nombres del pasado, culpas, terribles decepciones. Repentinamente, las voces cesaron, cerró los ojos y su mente exhausta, intuía que había sobrevivido una noche más entre sus fantasmas más feroces. 
No obstante, las hormigas aguardan en silencio. 
Aún quedan más noches.

RELATO 6

HORMIGAS MAESTRAS

Llevaba días buscando inspiración en el jardín para su trabajo de ciencias naturales. Observaba a pequeños animales cuyo comportamiento le permitiera elaborar alguna teoría interesante, que lo hiciera sobresalir de los compañeros que eligieron el trabajo en equipo.
Las mariposas blancas no hacían otra cosa que volar. El escarabajo caminaba demasiado lento. Las tontas avispas se ahogaban en la piscina.
A punto de rendirse, sobre la baranda de de piedra del porche, Tomasito reparó en unas hormigas que transportaban a un insecto mayor. Enseguida aprendió una lección: La unión de los pequeños resulta más poderosa que la soledad del grande.

RELATO 7

Y LA GANADORA ES...
 
La avispa guerrera yacía semiinconsciente en el asfalto. El ácido inoculado por las hormigas soldados permitió inmovilizar su cuerpo. Ambos bandos libran desde hace tiempo una guerra para adueñarse de la sabiduría del otro. La Reina hormiga, que capitanea su Ejército, exigía como trofeo la cabeza de la víctima. Habían cazado a un alto mando. Esa misma noche, el batallón real vestido de gala, entregó a la soberana la cabeza de la miserable avispa. La Reina devoró su cerebro. Ya en el último bocado, vomitó una sustancia verdosa, y ante el asombro y la estupefacción de sus súbditas, expiró.

RELATO 8

REBELIÓN EN EL TÚNEL

Durante su misión mensual de reconocimiento, Zeph "la exploradora", Miga "la ingeniera", y Eco "la sabia", aprovecharon un pequeño descanso para ultimar los detalles de su plan. Hacía tiempo que la Reina se estaba comportando de forma despótica. Las soldado obedecían ciegamente, pero las obreras llevaban tiempo afilando semillas y acopiando gotas de rocío.
Meses atrás, Zeph había encontrado el valle perfecto donde establecer una nueva colonia. Miga hizo un estudio de viabilidad del terreno y Eco ya tenía redactado la Constitución de "Una Vida Mejor".
Antes de regresar, acordaron: día D: mañana. Hora H: 45 minutos antes del amanecer.


RELATO 9

HORMIGAS 

Un dedito inocente recorría el caminito de las hormigas, así, todos los días.
Una tormenta arrasó el hormiguero. Lloró por sus amigas, que se quedaron sin casa.
La tempestad pasó, el sol brilló, el hormiguero renació.
Soy aquel niño. Cada vez que veo borrascas en la ventana de mi vida, recuerdo a las hormigas; unido a mi familia y amigos, me rehago una y otra vez, y venzo los nubarrones.


RELATO 10

LA FUERZA DE LA UNION

Su verdadero poder no residía en la fuerza pero se enorgullecían de no haber sido derrotadas jamás. Todas sabían cuál era su misión y presumían de ser el ejército más disciplinado jamas conocido. Ningún objetivo parecía inalcanzable y unidas eran capaces de someter al enemigo más feroz, acudiendo allí donde la amenaza surgiera para cercar y abatir al invasor más osado. No era el tamaño de sus amazonas lo que inspiraba temor, sino la perfecta coordinación de sus movimientos y la implacable determinación de sus incontables filas. En ellas habitaba una fuerza tan formidable como temida, tan poderosa como cruel.


RELATO 11

LA ISLA DE LOS TESOROS

¡Adelante, compañeras! ¡Adelante, mis valientes guerreras! ¡Expulsemos de nuestra isla querida a las hordas invasoras que quieren arrebatarnos lo que tanto nos costó ganar!
Y ahora que ya hemos vencido, volvamos a nuestro hogar calentito donde nos esperan nuestros tesoros: la comida acumulada durante el invierno, las larvitas que cuidamos con tanto amor, y nuestra querida Reina, aunque reconozcamos, amigas mías, que está un poco gorda.
 

RELATO 12

GEOMETRÍA PARA UN ADIÓS

Ahí yace inmóvil, transportado por un solemne cortejo, la versión de mis pasos que ahora no me sostienen. Arropado por un silencio desconocido de ojos inundados y cabezas inclinadas, me trasladan con un balanceo geométrico y cuidadoso evitando la descomposición de una estructura que ya no siento como mía. Me llevan con destino hacia un descanso subterráneo sobradamente merecido, mientras yo, desde la orilla de este presente, contemplo como todo se transforma en un recuerdo distante y carente de melancolía.

RELATO 13

EL DIARIO DE ANT

5,30h
Horm, Red y yo desayunamos siempre juntos, un poco de miel y medio grano de arroz. Pero hoy la despensa estaba vacía. 

5,32h
Limpiamos el polvo.

5,40h
Ejercicios de estiramientos.

6,01h
Levantamiento de pesas (8 lentejas)

7,00h
Salimos hacia nuestro objetivo: la hormiga negra. La pillamos descuidada, rizándose el pelo. Horm, Red y yo atacamos a la vez. Inyectamos 6 miligramos de veneno y la neutralizamos. Muere por asfixia. 

7,48h
Traslado de la víctima. Selfie.

8,12h
Cartas de invitación a las colonias vecinas. Horm prepara la mesa mientras la deliciosa hormiga negra se hornea.

11,45h
Festín colectivo.
 

RELATO 14

COMO A UNA VIRGEN EN PROCESIÓN

Cualquiera vería unas cuantas hormigas amarillas transportando el cadáver de una avispa negra. A mí me recuerda cuando lo de mi yaya Felisa. Ella era morena y corpulenta. El día que murió, de golpe, en la plaza, mis primos rubios, jóvenes y delgados, los que ella siempre decía que de dónde habrían sacado ese porte, la alzaron y la llevaron hasta casa, como a una virgen en procesión. La dejaron en la cama y luego pasaron los vecinos a despedirse. 
Quisiera pisar a las hormigas, pero me recuerdan a lo de mi yaya Felisa, y no puedo hacerlo.


RELATO 15

LA LEY DEL MÁS FUERTE

¡Qué día más espeso y tedioso! Parecía que las horas no pasaban. La poca paciencia y, a veces, la poca vergüenza de muchos usuarios hacen que tu trabajo parezca una selva de aborígenes carnívoros que quieren devorarte.
Por fin, en casa. No quieres ni hablar; solo desconectar y descansar en la butaca del patio. Todavía queda un poco del sol poniente... Parece que hay paz.
De pronto, me fijo en una columna de hormigas devorando a otro insecto más grande que ellas. La guerra continúa incluso debajo de tus pies.
 

RELATO 16

ANTES DE LA LLUVIA 

Corrían cumpliendo órdenes. Y a pares, como estaba previsto. 
A los jilgueros les fue difícil abandonar las ramas sintiendo la presencia constante de las anacondas en la fila. 
Las hormigas despejaron sus hormigueros tras la primera gota. Iban en cabeza a pesar de sus cortas patas. Ofrecieron ayuda a una abeja alirrota ¿quién si no polinizaría las flores? 
De repente el primer estruendo. El cielo se abrió y dejó caer las aguas, como grifos envilecidos. 
– ¡No os demoréis, todos al barco! –gritó Noé. 
Dos caballos negros, con tanto trote, perdieron pelaje y fueron cebrados para el resto de los tiempos.


RELATO 17

PESO PESADO

—¿Pffff, sí que pesa!? —susurró una hormiga.
—Porque está muerto —respondió la otra.

El insecto negro colgaba inmóvil entre ellas. Se hacía de noche y la carga cada vez costaba más transportarla.
Una tercera hormiga apareció de repente.

—¿Ya os disteis cuenta? —preguntó con voz temblorosa.
—¿De qué?

La recién llegada señaló el cuerpo.

Las dos hormigas miraron. El insecto había abierto un ojo verde y brillante.

—Eso es imposible.

Entonces abrió el otro ojo…

—¡Llevo horas escuchándolas discutir y no me dejan dormir! —dijo una voz ronca.

Las tres hormigas soltaron la carga y corrieron sin mirar atrás.
 

RELATO 18

EPITAFIO

Tengo frita la cabeza, apenas controlo las patas.

Ayer, mientras el sol daba en mi espalda, pensé que la vida es corta, que hay que vivir intensamente. Justo planeé lo que iba a hacer el resto de mis días: posarme en flores imposibles, vibrar batallas entrando y saliendo por ventanas, silbar con las alas molestando a las vacas. Ser un eco ruidoso en el viento, demostrarle al universo que estuve aquí.

En breve dejaré de ver el cielo, empujada por túneles por estas lindas hormiguitas. Y habrá quien piense que mi vida no ha tenido sentido.


RELATO 19

ENTRE CUENTAS Y CUENTOS

Mis hermanos se dormían contando bichos en la pared e inventando paisajes y rostros en aquel mapamundi de humedades que decoraba el techo. Yo contaba las piedras que retiraba de las lentejas y ordenaba los aperos de labranza al final del día. 

Tras doce horas de jornada mi madre regresaba agotada, pero siempre encontraba fuerzas para regalarme una hermosa historia capaz de pintar un día más dulce que el anterior. 

Entre cuentas, cuentos y sueños, aprendí a imaginar. Mucho después aprendí a escribir, para dejar constancia y que otros tuvieran la oportunidad de disfrutar su pequeño mundo lleno de ilusiones.


RELATO 20

EL HOMBRE Y LA TIERRA

_"En nuestro programa de hoy vamos a tratar sobre la ferocidad de la hormiga roja u hormiga de fuego, cuyo nombre científico es; la Solenopsis richteri. De cómo es capaz, en perfecta coordinación, de acabar con otros seres vivos que la superan millones de veces en tamaño. Su picadura puede llegar a ser letal. En esta imagen, la víctima, no es ni más ni menos que la temida Avispa Negra, científicamente conocida como..."_

– Señor Don Rodríguez de la Fuente, donde nos encontramos, su alma ya no necesita seguir haciendo programas de televisi...

– ¿No? ¡Soy científico! ¿Qué se ha creído usted?

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