Aitor Fernando Devesa
Cada semana propongo una foto y, cada fin de semana, votamos entre todos y elegimos los cinco mejores relatos 🥇🥈🥉❇️❇️. Este es el resultado desde que empezamos con el primero el día 5 de abril d.c. (después del coronavirus).
sábado, 20 de junio de 2026
sábado, 13 de junio de 2026
RELATOS SEMANA 313
Foto Parvana Praveen
RELATO 1
IMPACTO
Me invitaron a una exposición fotográfica, y en verdad fui por el compromiso que me unía a la expositora.
No me gustaban los retratos de naturaleza viva o muerta, y menos insectos.
Venciendo mis temores concurrí…
Quedé horas frente a uno imagen especial, donde el débil se hacía poderoso, donde la unión hacía la fuerza, donde los colores tornaban a fuegos quemando al enemigo. Por primera vez estaba disfrutando de los insectos, con esos ojazos oscuros hablándome de su belleza. La naturaleza es perfecta, todo depende del lente que la capte, sin dudas.
RELATO 2
¡QUE DIFÍCIL ES SER HORMIGA EN UNA GRAN CIUDAD!
En la ciudad todo estaba pringoso y frío. Eran tres guerreras luchadoras, incansables... pero, perdidas. Cada día cruzaban el sucio asfalto buscando una migaja que llevarse a la boca, mientras los cuerpos de los humanos pasaban sobre ellas como apisonadoras. Sentían que cualquier paso podía ser el último de sus vidas. Añoraban el olor de la tierra húmeda y el calor de su colonia. Una noche, bajo un papelote arrastrado por el viento, la última de ellas cerró los ojos pensando en su hormiguero. Quizá al salir el sol ya no despertaría, como sus hermanas. Seguiría luchando. Un día más...
RELATO 3
A SIMPLE VISTA
—Joder, un poco más a la izquierda. ¡Que se nos va a caer!
—¿Estás ciega? ¿No ves que hay un pedrusco enorme ahí? Más a la derecha.
—¡NO OS AGUANTO! En cuanto lleguemos a casa se lo cuento todo a la reina.
Sueltan elegantemente el cuerpo inerte del insecto y se enzarzan en una fuerte discusión.
Lejos del mundo hormiguil, sobre la lente más potente del mercado, dos jóvenes observan con fascinación la escena.
—No tiene sentido, bro. Tienen una sintonía brutal. Es que hasta para soltar el cadáver del bicho.
—¡Total! Qué suerte trabajar en equipo sin pelearse…
RELATO 4
REESCRITURA VIVA
Sobre la hierba contemplaba como las páginas de su libro aparecían en blanco, emergiendo en hileras infinitas de extrañas y curiosas hormigas, todas las letras, números, símbolos que momentos antes habían estado impresos.
Organizadas en forma de palabras, frases, párrafos y páginas. Eran una especie de ejército alfanumérico, desfilando en perfecta alineación y sincronía.
Al frente las mayúsculas, después las minúsculas, puntos, comas, interrogaciones, exclamaciones, comillas y finalmente las diez cifras, del cero al nueve.
Una inteligencia superior reordenó ideas y palabras, resultando una historia nueva, diferente, brillante, increíble.
Aquel libro era el mismo, pero había cobrado un nuevo sentido.
RELATO 5
DELIRIO TREMENDO
El hombre llevaba tres días luchando contra el delirium tremens. Entre temblores de muerte, se sintió transportado por una marabunta de hormigas camino de su juicio final. De pronto creyó que las hormigas crecían, enormes como toros y él era un insecto repugnante, emitiendo zumbidos entrecortados. Escuchó voces entre el roce de las patas de los insectos, nombres del pasado, culpas, terribles decepciones. Repentinamente, las voces cesaron, cerró los ojos y su mente exhausta, intuía que había sobrevivido una noche más entre sus fantasmas más feroces.
No obstante, las hormigas aguardan en silencio.
Aún quedan más noches.
RELATO 6
HORMIGAS MAESTRAS
Llevaba días buscando inspiración en el jardín para su trabajo de ciencias naturales. Observaba a pequeños animales cuyo comportamiento le permitiera elaborar alguna teoría interesante, que lo hiciera sobresalir de los compañeros que eligieron el trabajo en equipo.
Las mariposas blancas no hacían otra cosa que volar. El escarabajo caminaba demasiado lento. Las tontas avispas se ahogaban en la piscina.
A punto de rendirse, sobre la baranda de de piedra del porche, Tomasito reparó en unas hormigas que transportaban a un insecto mayor. Enseguida aprendió una lección: La unión de los pequeños resulta más poderosa que la soledad del grande.
RELATO 7
Y LA GANADORA ES...
La avispa guerrera yacía semiinconsciente en el asfalto. El ácido inoculado por las hormigas soldados permitió inmovilizar su cuerpo. Ambos bandos libran desde hace tiempo una guerra para adueñarse de la sabiduría del otro. La Reina hormiga, que capitanea su Ejército, exigía como trofeo la cabeza de la víctima. Habían cazado a un alto mando. Esa misma noche, el batallón real vestido de gala, entregó a la soberana la cabeza de la miserable avispa. La Reina devoró su cerebro. Ya en el último bocado, vomitó una sustancia verdosa, y ante el asombro y la estupefacción de sus súbditas, expiró.
RELATO 8
REBELIÓN EN EL TÚNEL
Durante su misión mensual de reconocimiento, Zeph "la exploradora", Miga "la ingeniera", y Eco "la sabia", aprovecharon un pequeño descanso para ultimar los detalles de su plan. Hacía tiempo que la Reina se estaba comportando de forma despótica. Las soldado obedecían ciegamente, pero las obreras llevaban tiempo afilando semillas y acopiando gotas de rocío.
Meses atrás, Zeph había encontrado el valle perfecto donde establecer una nueva colonia. Miga hizo un estudio de viabilidad del terreno y Eco ya tenía redactado la Constitución de "Una Vida Mejor".
Antes de regresar, acordaron: día D: mañana. Hora H: 45 minutos antes del amanecer.
RELATO 9
HORMIGAS
Un dedito inocente recorría el caminito de las hormigas, así, todos los días.
Una tormenta arrasó el hormiguero. Lloró por sus amigas, que se quedaron sin casa.
La tempestad pasó, el sol brilló, el hormiguero renació.
Soy aquel niño. Cada vez que veo borrascas en la ventana de mi vida, recuerdo a las hormigas; unido a mi familia y amigos, me rehago una y otra vez, y venzo los nubarrones.
RELATO 10
LA FUERZA DE LA UNION
Su verdadero poder no residía en la fuerza pero se enorgullecían de no haber sido derrotadas jamás. Todas sabían cuál era su misión y presumían de ser el ejército más disciplinado jamas conocido. Ningún objetivo parecía inalcanzable y unidas eran capaces de someter al enemigo más feroz, acudiendo allí donde la amenaza surgiera para cercar y abatir al invasor más osado. No era el tamaño de sus amazonas lo que inspiraba temor, sino la perfecta coordinación de sus movimientos y la implacable determinación de sus incontables filas. En ellas habitaba una fuerza tan formidable como temida, tan poderosa como cruel.
RELATO 11
LA ISLA DE LOS TESOROS
¡Adelante, compañeras! ¡Adelante, mis valientes guerreras! ¡Expulsemos de nuestra isla querida a las hordas invasoras que quieren arrebatarnos lo que tanto nos costó ganar!
Y ahora que ya hemos vencido, volvamos a nuestro hogar calentito donde nos esperan nuestros tesoros: la comida acumulada durante el invierno, las larvitas que cuidamos con tanto amor, y nuestra querida Reina, aunque reconozcamos, amigas mías, que está un poco gorda.
RELATO 12
GEOMETRÍA PARA UN ADIÓS
Ahí yace inmóvil, transportado por un solemne cortejo, la versión de mis pasos que ahora no me sostienen. Arropado por un silencio desconocido de ojos inundados y cabezas inclinadas, me trasladan con un balanceo geométrico y cuidadoso evitando la descomposición de una estructura que ya no siento como mía. Me llevan con destino hacia un descanso subterráneo sobradamente merecido, mientras yo, desde la orilla de este presente, contemplo como todo se transforma en un recuerdo distante y carente de melancolía.
RELATO 13
EL DIARIO DE ANT
5,30h
Horm, Red y yo desayunamos siempre juntos, un poco de miel y medio grano de arroz. Pero hoy la despensa estaba vacía.
5,32h
Limpiamos el polvo.
5,40h
Ejercicios de estiramientos.
6,01h
Levantamiento de pesas (8 lentejas)
7,00h
Salimos hacia nuestro objetivo: la hormiga negra. La pillamos descuidada, rizándose el pelo. Horm, Red y yo atacamos a la vez. Inyectamos 6 miligramos de veneno y la neutralizamos. Muere por asfixia.
7,48h
Traslado de la víctima. Selfie.
8,12h
Cartas de invitación a las colonias vecinas. Horm prepara la mesa mientras la deliciosa hormiga negra se hornea.
11,45h
Festín colectivo.
RELATO 14
COMO A UNA VIRGEN EN PROCESIÓN
Cualquiera vería unas cuantas hormigas amarillas transportando el cadáver de una avispa negra. A mí me recuerda cuando lo de mi yaya Felisa. Ella era morena y corpulenta. El día que murió, de golpe, en la plaza, mis primos rubios, jóvenes y delgados, los que ella siempre decía que de dónde habrían sacado ese porte, la alzaron y la llevaron hasta casa, como a una virgen en procesión. La dejaron en la cama y luego pasaron los vecinos a despedirse.
Quisiera pisar a las hormigas, pero me recuerdan a lo de mi yaya Felisa, y no puedo hacerlo.
RELATO 15
LA LEY DEL MÁS FUERTE
¡Qué día más espeso y tedioso! Parecía que las horas no pasaban. La poca paciencia y, a veces, la poca vergüenza de muchos usuarios hacen que tu trabajo parezca una selva de aborígenes carnívoros que quieren devorarte.
Por fin, en casa. No quieres ni hablar; solo desconectar y descansar en la butaca del patio. Todavía queda un poco del sol poniente... Parece que hay paz.
De pronto, me fijo en una columna de hormigas devorando a otro insecto más grande que ellas. La guerra continúa incluso debajo de tus pies.
RELATO 16
ANTES DE LA LLUVIA
Corrían cumpliendo órdenes. Y a pares, como estaba previsto.
A los jilgueros les fue difícil abandonar las ramas sintiendo la presencia constante de las anacondas en la fila.
Las hormigas despejaron sus hormigueros tras la primera gota. Iban en cabeza a pesar de sus cortas patas. Ofrecieron ayuda a una abeja alirrota ¿quién si no polinizaría las flores?
De repente el primer estruendo. El cielo se abrió y dejó caer las aguas, como grifos envilecidos.
– ¡No os demoréis, todos al barco! –gritó Noé.
Dos caballos negros, con tanto trote, perdieron pelaje y fueron cebrados para el resto de los tiempos.
RELATO 17
PESO PESADO
—¿Pffff, sí que pesa!? —susurró una hormiga.
—Porque está muerto —respondió la otra.
El insecto negro colgaba inmóvil entre ellas. Se hacía de noche y la carga cada vez costaba más transportarla.
Una tercera hormiga apareció de repente.
—¿Ya os disteis cuenta? —preguntó con voz temblorosa.
—¿De qué?
La recién llegada señaló el cuerpo.
Las dos hormigas miraron. El insecto había abierto un ojo verde y brillante.
—Eso es imposible.
Entonces abrió el otro ojo…
—¡Llevo horas escuchándolas discutir y no me dejan dormir! —dijo una voz ronca.
Las tres hormigas soltaron la carga y corrieron sin mirar atrás.
RELATO 18
EPITAFIO
Tengo frita la cabeza, apenas controlo las patas.
Ayer, mientras el sol daba en mi espalda, pensé que la vida es corta, que hay que vivir intensamente. Justo planeé lo que iba a hacer el resto de mis días: posarme en flores imposibles, vibrar batallas entrando y saliendo por ventanas, silbar con las alas molestando a las vacas. Ser un eco ruidoso en el viento, demostrarle al universo que estuve aquí.
En breve dejaré de ver el cielo, empujada por túneles por estas lindas hormiguitas. Y habrá quien piense que mi vida no ha tenido sentido.
RELATO 19
ENTRE CUENTAS Y CUENTOS
Mis hermanos se dormían contando bichos en la pared e inventando paisajes y rostros en aquel mapamundi de humedades que decoraba el techo. Yo contaba las piedras que retiraba de las lentejas y ordenaba los aperos de labranza al final del día.
Tras doce horas de jornada mi madre regresaba agotada, pero siempre encontraba fuerzas para regalarme una hermosa historia capaz de pintar un día más dulce que el anterior.
Entre cuentas, cuentos y sueños, aprendí a imaginar. Mucho después aprendí a escribir, para dejar constancia y que otros tuvieran la oportunidad de disfrutar su pequeño mundo lleno de ilusiones.
RELATO 20
EL HOMBRE Y LA TIERRA
_"En nuestro programa de hoy vamos a tratar sobre la ferocidad de la hormiga roja u hormiga de fuego, cuyo nombre científico es; la Solenopsis richteri. De cómo es capaz, en perfecta coordinación, de acabar con otros seres vivos que la superan millones de veces en tamaño. Su picadura puede llegar a ser letal. En esta imagen, la víctima, no es ni más ni menos que la temida Avispa Negra, científicamente conocida como..."_
– Señor Don Rodríguez de la Fuente, donde nos encontramos, su alma ya no necesita seguir haciendo programas de televisi...
– ¿No? ¡Soy científico! ¿Qué se ha creído usted?
sábado, 6 de junio de 2026
RELATOS SEMANA 312
Foto Belén
RELATO 1
ON LINE
Estaba segura de que algún día aparecería el culpable del asesinato de su hermana. Su cadáver apareció desnudo con horribles signos de violencia.
Cada semana se adentraba en el bosque donde por última vez, unos excursionistas, vieron a su hermana desaparecer alegremente en el bosque.
En su búsqueda se sentía segura porque estaba acompañada de millones de seguidores _on line_. Una tarde, la pantalla de su teléfono se quedó en negro solo con el sonido desgarrador de sus gritos de pánico.
Después de un silencio prolongado volvió la imagen. El teléfono estaba en un plano fijo sobre su cadáver desnudo.
RELATO 2
EL ENCUENTRO
Sabía que nadie iba a creerme, pero estaba allí, brillando, envuelto en una luz verde, sostenido inexplicablemente en el aire.
Fui con Amalia, que se resistía a seguirme. Hasta que lo sintió. Sintió esa energía, ese amor suave entre las costillas, en la espalda, en la nuca..., y entonces no hubo que explicar nada más. No era necesario seguir acercándose. Ya estaba hecha la conexión. Amalia y yo nos miramos, llenas de asombro y agradecimiento.
La luz cambió de color y se elevó en el aire como si fuera un globo que se escapa
dejándonos perplejas, llenas de alegría.
RELATO 3
CLIC
Caminaba por la calle cuando el lazo negro en la coleta de una desconocida lo frenó en seco. Era idéntico al que llevaba ella, la que se había marchado demasiado pronto, dejándolo con un vacío insoportable.
Llegó a la oficina y la buscó en Instagram. Apareció al instante: un marido, dos hijos y la misma mirada directa de siempre. Con los dedos temblando, le escribió un mensaje.
Ya de noche, el teléfono vibró en la mesilla.
¿Cómo estás, Miguel? ¿Nos vemos?
Él sonrió, aliviado. Tras años de silencio, su hija por fin lo había perdonado.
RELATO 4
EN EL VÓRTICE
Siendo joven, soñaba con un mundo idílico.
El futuro rompió ante ella como cáscara de huevo, asomando un polluelo completamente diferente.
Los edificios surgían como setas; era su mundo, una selva de cemento donde ella era la leona que se comía a los competidores.
Ejecutiva, triunfadora.
Orgullosa, atravesaba el parque sin mirar la vida que la rodeaba. Resonaban sus tacones de aguja; se le rompió uno y se cayó.
Una niña se le acercó, le regaló una flor:
—Seguro que te sanará.
Tiró los zapatos; descalza sobre la hierba húmeda, la ambición fulminada estalló en libertad.
RELATO 5
DESTELLOS DE UN DíA MÁGICO
Avanzo por el sendero tapizado de hojas.
Los rayos del sol se filtran entre la maleza del bosque creando un caleidoscopio de colores.
Las gotas de rocío, sobre las hojas de los árboles, descomponen la luz en minúsculos arcoiris que languidecen tímidamente hasta caer al suelo.
El sol calienta y percibo su aura desprenderse espontánea, creando una atmósfera mágica que lo impregna todo.
Los maravillosos sonidos del bosque se sintonizan con el silencio de mi mente creando una sinfonía que reconforta mi alma.
Aquí me siento viva y feliz, conectando con la naturaleza, disfrutando de la belleza que me rodea.
RELATO 6
LA FRONTERA DEL SUEÑO
Me desperté de repente envuelta en sudor. Esta vez fue diferente.
El bosque lluvioso se empecinó en seguirme. Incluso avanzaba mas rápido que yo.
Las aves tomaron una pausa para escuchar mis torpes pasos, que a duras penas conseguían coordinarse.
No era un sueño. Tampoco realidad.
A medio camino, medio dormida, medio asustada.
Mi sombra dejó de seguirme, enroscada entre raices. Las raices que siempre busqué.
Una parte de mí anhelaba adentrarse en el sueño. La otra despertar pegada a mi sombra.
Tal vez la realidad de mas miedo, el miedo sea la húmeda niebla, y el sueño real.
RELATO 7
EXTRAÑOS ACONTECIMIENTOS RELACIONADOS CON UNA INFLUENCER
Yijaira Mendoza era una influencer anómala. Se convirtió en fenómeno nacional porque nunca mostró su rostro, solo su espalda y su larga cabellera, con una especie de pajarita cuyo diseño variaba para cada ocasión.
Su misión era enseñar a la gente cómo redactar una buena crítica destructiva en hoteles, restaurantes y cualquier otro negocio, comercial o no.
Con su lenguaje cálido y agradable, y su orda de seguidores, defenestró el buen nombre de cientos de negocios e incluso personas anónimas.
Un día, Yijaira desapareció. Quizá había concluido una venganza desconocida.
A estas alturas, nadie cree que siga viva.
Corren rumores.
RELATO 8
EL TAMAÑO DEL MIEDO
Camino boscoso; maullido lastimero. Busco entre los arbustos, pero solo encuentro un cadáver felino, festín de gusanos. A dónde conducía aquel sendero. No sentía miedo, sino curiosidad.
Quise avanzar y una fuerza sobrenatural me impedía progresar, una mano invisible rodeaba la mía, tiraba para retenerme.
Una sombra se deslizó tras la vegetación. Aceleré el paso y desemboqué en un claro. Una mansión. Una figura quieta me observaba desde la ventana, un niño desnudo cruzó el patio en cuadrupedia, una rata entre los dientes.
Noté un leve cosquilleo, una hormiga trepaba mi antebrazo; grité horrorizada dándome manotazos y sacudiendo la cabeza.
RELATO 9
EL PARQUE
El parque es una isla en el cemento, un misterio traído por las hadas, regado por las náyades que habitan en su inmenso lago, alegre por el corretear de gnomos ocultos en la fronda, romántico por las parejas que se besan en sus umbríos rincones, soleado en sus caminos de piedrecitas blancas, y misterioso, muy misterioso cuando de noche chirría la verja sobre la grava del sendero y una Luna inmensa les guiña un ojo antes de ocultarse…
Entonces, cuando las sombras lo invaden todo, ella se atreve a salir de su refugio bajo las aguas.
RELATO 10
DAME LA MANO
Siempre nos contaron que la casa del final del camino estaba embrujada. Por eso evitaba aquel sendero y daba un rodeo, aunque tardara más. Mi amiga, que siempre estaba ahí escuchando mis miedos, un día me dijo:
—Se acabó. No tienes que tener miedo a nadie ni a nada. Coge mi mano y verás de lo que eres capaz, hasta dónde puedes llegar.
Todavía noto el sudor de nuestras manos entrelazadas y nunca espero soltarlas. Desde entonces camino sin miedo, porque sé que tengo a una amiga que jamás me suelta la mano.
RELATO 11
NO TIENE GRACIA
No sé cómo he llegado hasta aquí, pero me tranquiliza ver su preciosa silueta justo delante. Su suave mano, entrelazada con la mía, tira de mí por un sendero del bosque.
Quiero parar y robarle un beso. Ignora mi petición y sigue agarrándome con firmeza. Insisto, aunque permanece en silencio. Logro zafarme y entonces se detiene.
Cual animal en alerta la rodeo lentamente y al ver su rostro emito el grito más aterrador de mi vida.
Abro los ojos, exaltado.
Tengo que suplicarle a mi churri que deje de enviarme vídeos con esos filtros que deforman la cara…
RELATO 12
LA SALIDA
Lourdes recorre el sendero lentamente, temerosa de no volverlo a transitar. Huye de sí misma y del vacío absoluto que le dejó Miguel, cuando se marchó para siempre de su vida.
El espeso verdor de la angosta vereda oxigena su dolor, y sus pasos la impulsan a buscar su mundo idealizado, anhelando de nuevo encuentros soñados.
Sabe que él no regresará jamás.
El miedo desvió su destino hacia el ansiado espacio de la claridad.
Pero la luz no estaba allí.
No encontró el sendero de la salida, que nunca estuvo tan cerca y tan lejos al mismo tiempo.
RELATO 13
IN EXTREMIS
La búsqueda era exhaustiva, metro a metro, no dejábamos un palmo sin comprobar. Estábamos dispuestos a dar con él incluso aunque fuera a costa de nuestra integridad. El terreno, unas veces escarpado, otras con una espesa vegetación, no nos facilitaba nuestro empeño. De pronto, un silencioso "quietos todos" señalado con la mano ordenó parar a la fila que a lado y lado del camino formábamos como si de un pelotón militar se tratase.
Su maullido lo delató, pero aunque un poco asustado por los truenos, conseguimos rescatarlo antes de que el gran diluvio que nos amenazaba comenzara inmisericorde a descargar.
RELATO 14
TU ROSTRO HOY
Hace años que sueño con el mismo camino: un sendero estrecho rodeado de árboles tan altos que ocultan el cielo. Una muchacha de cabello largo, con un lazo negro, me toma la mano y me guía sin decir una palabra.
Al despertar, olvidaba casi todo.
Hoy he encontrado ese sendero. Es idéntico al de mis sueños. Contra toda lógica, he decidido seguirlo.
A mitad del camino está la muchacha. La misma chaqueta. El mismo cabello. El mismo lazo negro.
La joven se ha girado apenas lo suficiente para que vea una sonrisa triste.
—Por fin has vuelto —me ha dicho.
RELATO 15
PRINCESA
Sigilosamente salió del cuarto de la mansión. Atravesó grandes puertas con cristales espejados, corredores de suelos donde el mármol reflejaba su figura.
Ya en el parque de la casa tuvo que elegir entre tres senderos muy oscuros, con frondosa vegetación, se guió por la intuición, y fue por el centro, no miró hacia atrás, eso era de cobardes.
Y segura de sí y de lo que vaticinaban sus cartas de Tarot , fue en busca de ese amor de cuento que la esperaba al final del camino.
Se había liberado de la jaula de oro, prisión de lujo donde su alma no podía volar.
RELATO 16
LAS CAÑITAS
Hola, soy Catalina, viví a principios del siglo XVII.
Estaba casada, decían que era guapísima, el pelo recogido con un lazo negro.
Nos conocimos en el monasterio del Espíritu Santo: yo era una sirvienta y ella, Inés, una monja.
Nos enamoramos enseguida, huimos juntas a Valladolid y a Salamanca.
Nos apodaron «Las Cañitas», por usar cañas a modo de penes.
La Inquisición nos detuvo y nos juzgó tres veces.
Tildadas de bujarrones, fuimos condenadas a azotes y destierro.
Resistimos, agotadas físicamente pero seguras de nuestro amor.
Llegó el perdón real y por fin sonreí y solté mi melena al viento.
RELATO 17
ELEGIRNOS
Fue una costumbre absurda del comienzo. Llevábamos seis meses juntos cuando tuvimos nuestra primera discusión. Tardábamos un día entero en recuperarnos. Jorge propuso aquel juego: fotografiarnos cogidos de la mano mientras nos alejábamos.
No me gustaba ver su nuca. A él tampoco le gustaba verme marchar. Las fotos fueron cubriendo la pared del dormitorio, fechadas al pie. Con el tiempo descubrimos que las distancias eran menores pero decidimos cambiar las reglas:
—Hagámonos una foto de frente cuando estemos disfrutando a conciencia.
Años después, la pared estaba llena. Ya no medía nuestras rupturas, sino todo lo que habíamos aprendido eligiéndonos.
RELATOS FUERA DE CONCURSO
PRESUNTO CULPABLE
La tensión subía por momentos en la sala del juicio. Sobre el estrado, el presunto culpable caía dormido como una marmota. A pesar de la magnífica defensa de la abogada, el juez halló culpable al acusado. No tuve más remedio que pagar la fianza: la mermelada me la había zampado yo y culpé al perro que dormía la siesta de los inocentes.
El juego se terminó cuando mamá nos llamó a gritos.
¡CORRE!
¡Corre! ¡Que te pillo! Tienes tres años y te mueres de la risa.
¡Corre! ¡Hay que ganar! Tienes diez años y participas en tu primera competición de atletismo.
¡Corre! ¡Que te quieren besar! Tienes quince años y van a robarte tu primer beso.
¡Corre! ¡Que no llegas! Tienes veinte años y vas tarde al altar.
¡Corre! ¡Eres mía y de nadie más! Tienes treinta y cinco años y tu exmarido te quiere matar.
¡Para! ¡Ya has llegado al final! Llevas toda la vida corriendo y nunca jamás miraste atrás.
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